DICCIONARIO MÉDICO

Cefalohematoma

El cefalohematoma es una colección de sangre que se forma entre el periostio y la superficie externa de un hueso del cráneo del recién nacido, generalmente el parietal. Se produce por rotura de vasos sanguíneos durante el parto y su incidencia oscila entre el 0,4 % y el 2,5 % de los nacidos vivos.

Qué es el cefalohematoma

La palabra cefalohematoma reúne dos raíces griegas: κεφαλή (kephalḗ), «cabeza», y αἷμα (haîma), «sangre», a las que se suma el sufijo -oma, que en terminología médica indica acumulación o masa. El compuesto designa, literalmente, una masa de sangre en la cabeza.

Desde el punto de vista anatomopatológico, se trata de una hemorragia subperióstica. Los pequeños vasos que discurren entre la tabla externa del hueso craneal y la membrana perióstica se rompen por las fuerzas mecánicas del parto, y la sangre se acumula lentamente en ese espacio. Como el periostio se inserta con firmeza en las líneas de sutura craneales, la colección hemática queda confinada a los límites de un solo hueso. Esa restricción es la clave para distinguirlo de otras colecciones hemáticas neonatales.

Mecanismo de formación

Durante el paso de la cabeza fetal por el canal del parto, la bóveda craneal soporta presiones de cizallamiento entre la pelvis materna y el propio cuero cabelludo. Esas fuerzas pueden desgarrar las venas emisarias y diploicas que atraviesan el periostio. El sangrado resultante es lento (a diferencia de lo que ocurre en el hematoma subgaleal, donde la hemorragia puede ser masiva), y por eso el cefalohematoma no suele ser visible en el momento del nacimiento: aparece horas después, a veces al segundo o tercer día de vida.

A medida que la sangre se acumula, el periostio se despega del hueso y la propia presión del contenido hemático acaba por taponar los vasos rotos. El resultado es una tumefacción bien delimitada, firme al tacto, que no cambia de tamaño cuando el neonato llora ni se desplaza al modificar la posición de la cabeza.

Factores que favorecen su aparición

Los partos prolongados, la distocia por desproporción cefalopélvica y la instrumentación obstétrica (fórceps, ventosa) aumentan la probabilidad de que se forme un cefalohematoma. La primiparidad y la macrosomía fetal son también factores reconocidos. Existe un predominio en varones, aunque la razón exacta de esta distribución por sexo no está del todo aclarada.

Conviene señalar que el cefalohematoma puede aparecer tras partos espontáneos sin ninguna complicación aparente. No siempre implica instrumentación.

Diferenciación con otras colecciones hemáticas del neonato

Caput succedaneum. Es un edema del cuero cabelludo (no una colección sanguínea propiamente dicha) que se produce por la presión sostenida de la cabeza fetal contra el cuello uterino. Cruza las líneas de sutura, ya que se localiza por encima de la aponeurosis epicraneal, y suele estar presente desde el nacimiento. Se resuelve en uno o dos días sin intervención.

El hematoma subgaleal ocupa el espacio entre la aponeurosis epicraneal y el periostio. Al no estar limitado por las suturas, puede extenderse por toda la calota e incluso alcanzar la nuca. Es mucho menos frecuente que el cefalohematoma pero potencialmente grave, porque el espacio subgaleal admite volúmenes de sangre capaces de provocar anemia aguda o shock hipovolémico en el recién nacido.

El hematoma subperióstico fuera del contexto neonatal comparte la misma localización anatómica, pero obedece a otros mecanismos (traumatismos directos, infecciones óseas). El cefalohematoma es, en esencia, un hematoma subperióstico craneal del recién nacido.

Evolución habitual

La mayoría de los cefalohematomas se reabsorben de forma espontánea en un plazo de dos a seis semanas. Durante la reabsorción, el centro de la tumefacción puede deprimirse antes que la periferia, lo que a veces da al tacto una falsa impresión de defecto óseo. Es un hallazgo transitorio que no indica lesión del hueso subyacente.

En un porcentaje pequeño de casos, la sangre acumulada se organiza y calcifica, formando un relieve óseo palpable que puede tardar meses en aplanarse. Se estima que alrededor de un 5 % de los cefalohematomas coexisten con fracturas lineales del hueso parietal, la mayor parte de las cuales no requieren ninguna actuación específica.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra cefalohematoma?

De las raíces griegas κεφαλή (kephalḗ), «cabeza», y αἷμα (haîma), «sangre», con el sufijo -oma. La textos antiguos de neonatología emplean también la forma latina tumor cranii sanguineus, ya prácticamente abandonada.

¿Es lo mismo un cefalohematoma que un chichón?

No. El cefalohematoma se localiza entre el periostio y el hueso, por debajo del cuero cabelludo, y es propio del recién nacido. Un chichón (hematoma subcutáneo) se sitúa en los tejidos superficiales de cualquier zona del cuerpo y puede producirse a cualquier edad.

¿Se puede prevenir?

Depende. Un manejo cuidadoso de la instrumentación obstétrica reduce su frecuencia, pero el cefalohematoma puede aparecer también en partos vaginales no instrumentados. No existe una medida que lo evite por completo.

¿El cefalohematoma afecta al cerebro del recién nacido?

No. La sangre se encuentra por fuera del cráneo, entre el hueso y el periostio. No ejerce presión sobre el encéfalo ni compromete las estructuras intracraneales. Las complicaciones posibles (ictericia por reabsorción de la sangre, anemia leve) son extracraneales.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Moldeamiento de la cabeza de un recién nacido. MedlinePlus, enciclopedia médica.
  2. Montano Navarro E, Habashneh Sánchez S, Rodríguez Ortega M, Ruiz García A. Cefalohematoma bilateral tras parto domiciliario no asistido. Rev Pediatr Aten Primaria. 2017;19(76):e179-e183.
  3. Manual MSD, versión para público general. Lesiones neonatales en el momento del parto. Manual MSD.
  4. Stanford Children's Health. Lesiones en el parto. Stanford Medicine Children's Health.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al cefalohematoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Hematoma subgaleal: colección hemática entre la aponeurosis epicraneal y el periostio, potencialmente grave por su capacidad de expansión.
  • Hematoma subperióstico: acumulación de sangre entre el periostio y el hueso en localizaciones diversas.
  • Periostio: membrana conjuntiva que recubre la superficie externa de los huesos.
  • Fontanela: espacio membranoso entre los huesos del cráneo del recién nacido.
  • Neonato: recién nacido en sus primeros 28 días de vida extrauterina.
  • Hematoma: acumulación de sangre fuera de los vasos sanguíneos en cualquier tejido del organismo.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026