DICCIONARIO MÉDICO
Capilar linfático
Un capilar linfático es un vaso de pared fina, cerrado en un extremo (en fondo ciego), que forma parte del sistema linfático. Su función principal es recoger el exceso de líquido intersticial, junto con proteínas, lípidos y células inmunitarias, para devolverlo a la circulación sanguínea. Se distribuye por casi todos los tejidos del cuerpo. Mientras los capilares sanguíneos conectan arteriolas con vénulas formando un circuito cerrado, el capilar linfático comienza como un tubo ciego incrustado en el intersticio. No tiene arteriola que lo alimente ni vénula que lo vacíe: la linfa entra empujada por la presión del líquido tisular y sale por vasos linfáticos colectores de calibre progresivamente mayor hasta alcanzar el conducto torácico, que la vierte en la confluencia de la vena yugular interna y la subclavia izquierda. El adjetivo "linfático" procede del latín lympha, que significaba "agua clara" o "agua de manantial". Los anatomistas del siglo XVII, al descubrir estos vasos llenos de un líquido transparente (o ligeramente amarillento en el intestino, donde transporta grasa), los llamaron vasa lymphatica. La pared del capilar linfático está formada por una sola capa de células endoteliales, igual que la del capilar sanguíneo. Pero hay dos diferencias que le confieren unas propiedades muy distintas. La primera: no posee membrana basal continua, lo que facilita la entrada de macromoléculas y de células. La segunda: las uniones entre las células endoteliales no son estrechas como en los capilares sanguíneos continuos, sino que se solapan como las tejas de un tejado, formando lo que en la literatura histológica se conoce como uniones "en botón" (button junctions). Esas solapas funcionan como microválvulas de un solo sentido. Cuando la presión intersticial sube (porque se ha filtrado más líquido del habitual desde los capilares sanguíneos, o porque hay inflamación local), las solapas se abren y el líquido entra. Cuando la presión dentro del capilar linfático iguala o supera la exterior, se cierran. Unos filamentos de anclaje conectan el endotelio con la matriz extracelular circundante y evitan que el vaso se colapse bajo presión, un detalle que parece menor pero que explica por qué el drenaje linfático mejora cuando el tejido se hincha en lugar de empeorar. Hay capilares linfáticos en casi todos los tejidos vascularizados. Faltan, sin embargo, en la córnea, el cartílago y la médula ósea roja. En el sistema nervioso central se ha descrito una red de vasos linfáticos meníngeos (publicada por Louveau y colaboradores en 2015), pero no son capilares linfáticos clásicos intercalados en el parénquima cerebral. En el intestino delgado reciben un nombre propio: quilíferos o lacteales. Los quilíferos absorben los ácidos grasos de cadena larga y los monoglicéridos que el enterocito ha empaquetado en quilomicrones, y les dan acceso al torrente sanguíneo sin pasar por el hígado en primera instancia. Esa ruta intestinal es la razón de que la linfa procedente del conducto torácico tenga, tras una comida grasa, un aspecto lechoso. Además de drenar líquido, los capilares linfáticos transportan antígenos y células dendríticas desde los tejidos hasta los ganglios linfáticos regionales. Es la vía por la que el sistema inmunitario "muestrea" lo que ocurre en la periferia sin necesidad de que el patógeno alcance directamente el ganglio. También es, desafortunadamente, una de las rutas que utilizan las células tumorales para alcanzar los ganglios linfáticos y desde allí diseminarse, lo que convierte la presencia de invasión linfática en un dato relevante en la estadificación oncológica. Del latín lympha, "agua clara". En la mitología romana, las lymphae eran ninfas del agua. Los anatomistas del siglo XVII adoptaron la palabra para nombrar el líquido transparente que circulaba por estos vasos recién descubiertos. No. Pertenecen a sistemas distintos. El capilar sanguíneo conecta arteriolas con vénulas y transporta sangre; el linfático comienza en fondo ciego, no lleva sangre y su contenido es linfa. Además, el linfático carece de membrana basal continua y sus uniones endoteliales se abren y cierran según la presión intersticial, algo que no ocurre en la pared del capilar sanguíneo. Se acumula líquido rico en proteínas en el intersticio, una situación que se conoce como linfedema. Puede deberse a causas congénitas (malformación de los vasos linfáticos), a cirugía que interrumpe las vías de drenaje o a infecciones parasitarias como la filariasis, frecuente en regiones tropicales. Estrictamente, no. Las válvulas intraluminales propiamente dichas aparecen en los vasos linfáticos colectores, no en los capilares iniciales. Lo que los capilares linfáticos poseen son esas solapas intercelulares que permiten la entrada de líquido pero impiden su salida, cumpliendo una función equivalente aunque con un mecanismo diferente. Si desea profundizar en conceptos asociados al capilar linfático, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el capilar linfático
Estructura de la pared
Distribución en el organismo
Papel en la vigilancia inmunitaria
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término linfático?
¿Es lo mismo un capilar linfático que un capilar sanguíneo?
¿Qué sucede cuando los capilares linfáticos no drenan bien?
¿Los capilares linfáticos tienen válvulas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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