DICCIONARIO MÉDICO

Bradiarritmia

Bradiarritmia designa cualquier alteración del ritmo cardíaco en la que la frecuencia ventricular desciende por debajo de 60 latidos por minuto. El término agrupa trastornos de origen y gravedad muy variados, desde la bradicardia sinusal del deportista entrenado hasta los bloqueos de la conducción eléctrica que requieren intervención urgente.

Origen del término y precisión conceptual

La palabra se compone de tres raíces griegas: βραδύς (bradýs, "lento"), ἀ- privativa (a-, "sin, falta de") y ῥυθμός (rhythmós, "ritmo, cadencia"). Unidas, expresan un ritmo defectuoso por lentitud. En la práctica clínica el vocablo funciona como paraguas clasificatorio: no se refiere a una enfermedad concreta, sino a un grupo de trastornos que comparten el rasgo común de una frecuencia cardíaca baja.

Conviene separar bradiarritmia de bradicardia. La bradicardia describe simplemente una frecuencia inferior a 60 latidos por minuto, sin implicar necesariamente patología: un corredor de fondo puede tener 45 pulsaciones en reposo y encontrarse perfectamente sano. La bradiarritmia, en cambio, añade al dato numérico una alteración eléctrica identificable, ya sea en la formación del impulso, en su conducción o en ambas.

De dónde parte el impulso y dónde puede fallar

El latido normal nace en el nodo sinusal, un grupo de células especializadas situado en la pared de la aurícula derecha. Desde allí, la señal eléctrica recorre las aurículas, atraviesa el nodo auriculoventricular y desciende por el haz de His y las fibras de Purkinje hasta alcanzar los ventrículos. Cualquier punto de esa cadena puede generar una bradiarritmia si deja de funcionar con normalidad.

Cuando el fallo está en el nodo sinusal, las células marcapasos disparan con menos frecuencia de la necesaria o dejan de hacerlo por completo (lo que algunos textos de electrofisiología denominan "paro sinusal", un silencio eléctrico transitorio que obliga a un foco subsidiario a tomar el relevo). Si el problema se localiza más abajo, entre aurículas y ventrículos, hablamos de bloqueo auriculoventricular: la señal se retrasa o no llega a cruzar. Los grados varían. En el primero solo se alarga el intervalo de conducción; en el tercero la comunicación eléctrica entre aurículas y ventrículos se interrumpe del todo.

Clasificación habitual en la práctica clínica

Los cardiólogos suelen agrupar las bradiarritmias en dos grandes familias según el nivel anatómico del trastorno. La primera reúne las disfunciones del nodo sinusal: bradicardia sinusal inadecuada, pausas sinusales, bloqueo sinoauricular y el llamado síndrome de taquicardia-bradicardia, en el que episodios de frecuencia rápida alternan con períodos de lentitud extrema. La segunda abarca los bloqueos auriculoventriculares en sus tres grados clásicos.

Existe una zona gris. Algunas bradiarritmias no encajan limpiamente en ninguna de las dos familias porque afectan a niveles inferiores del sistema de conducción (ramas del haz de His, fibras de Purkinje) o combinan defectos en varios puntos a la vez. Esa heterogeneidad explica por qué el electrocardiograma, por sí solo, no siempre basta para localizar el origen exacto del problema y por qué a veces se necesita un estudio electrofisiológico invasivo.

Lo fisiológico frente a lo patológico

No toda frecuencia baja es una bradiarritmia en sentido clínico. Durante el sueño profundo, la frecuencia cardíaca desciende de forma natural por predominio del tono vagal, y puede caer por debajo de 40 latidos por minuto sin que eso signifique enfermedad. Algo parecido ocurre en atletas de resistencia, cuyo corazón se ha remodelado con paredes más gruesas y cavidades más amplias: cada latido expulsa más sangre, de modo que el organismo necesita menos latidos para mantener el gasto cardíaco.

El límite entre lo normal y lo patológico no es, por tanto, un número fijo. Depende del contexto. Una frecuencia de 50 latidos por minuto en un ciclista profesional dormido carece de relevancia; la misma cifra en un paciente de 78 años que refiere mareos y ha sufrido un desvanecimiento tiene implicaciones muy distintas.

Preguntas frecuentes

¿Bradiarritmia y bradicardia son lo mismo?

No. Bradicardia es un dato de frecuencia: el corazón late por debajo de 60 pulsaciones por minuto. Bradiarritmia implica, además, que existe un trastorno eléctrico identificable en la formación o la conducción del impulso. Toda bradiarritmia cursa con bradicardia, pero no toda bradicardia constituye una bradiarritmia. La del deportista en reposo es el ejemplo más habitual de bradicardia sin alteración eléctrica subyacente.

¿De dónde viene la palabra?

De tres raíces griegas: βραδύς ("lento"), ἀ- ("sin") y ῥυθμός ("ritmo"). El resultado literal sería algo así como "ritmo defectuoso por lentitud", que es exactamente lo que describe el término en la clínica.

¿Es siempre peligrosa?

Depende del mecanismo y del paciente. Una bradicardia sinusal en una persona joven y activa suele ser benigna. Un bloqueo auriculoventricular de tercer grado, en cambio, interrumpe la comunicación eléctrica entre aurículas y ventrículos y puede comprometer el riego cerebral en cuestión de segundos; fue el cuadro que Walter Mobitz y Karel Frederik Wenckebach ayudaron a tipificar a principios del siglo XX, y sigue siendo una de las bradiarritmias que más atención inmediata exige.

¿Por qué el corazón de los deportistas late tan despacio?

Años de entrenamiento aeróbico provocan un remodelado cardíaco: las cavidades se dilatan y las paredes se engrosan. El volumen de sangre que el corazón expulsa en cada latido aumenta, así que necesita menos contracciones por minuto para abastecer al organismo. Esa bradicardia adaptativa no es una bradiarritmia, porque el sistema eléctrico funciona con normalidad.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Arritmias.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Generalidades sobre las arritmias.
  3. Hafeez Y, Bhimji SS. Sinus Bradycardia. StatPearls, 2025.
  4. National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI). Arrhythmias: Types.

Consulte también la información clínica completa sobre las arritmias cardíacas

Si busca información sobre síntomas, tipos y opciones terapéuticas de las arritmias, puede consultar la ficha completa de arritmias cardíacas elaborada por el Departamento de Cardiología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la bradiarritmia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Bradicardia: frecuencia cardíaca inferior a 60 latidos por minuto, dato que puede ser fisiológico o patológico.
  • Arritmia: cualquier alteración del ritmo cardíaco normal, ya sea por exceso de frecuencia, por defecto o por irregularidad.
  • Bloqueo auriculoventricular: retraso o interrupción de la conducción eléctrica entre aurículas y ventrículos.
  • Nodo sinusal: marcapasos natural del corazón, origen del impulso eléctrico en condiciones normales.
  • Nodo auriculoventricular: estación de relevo eléctrico entre aurículas y ventrículos.
  • Sistema de conducción del corazón: red de tejido especializado que coordina la contracción cardíaca.
  • Asistolia: ausencia total de actividad eléctrica cardíaca.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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