DICCIONARIO MÉDICO
Avidez
La avidez es la fuerza global con la que un anticuerpo se une a su antígeno cuando se consideran todas las interacciones simultáneas. Se distingue de la afinidad, que mide la fuerza de un solo punto de unión. En la práctica clínica, el índice de avidez de la IgG permite determinar si una infección es reciente o antigua. Un anticuerpo posee al menos dos sitios de unión al antígeno —los parátopos—, y la IgM pentamérica puede llegar a tener diez. Cada uno de esos sitios se une a un epítopo del antígeno con una fuerza individual que se denomina afinidad. La avidez, en cambio, es la suma de todas esas interacciones individuales: incluye no solo las afinidades de cada sitio, sino también el efecto cooperativo que se produce cuando varios sitios se unen simultáneamente al mismo antígeno multivalente. Por eso un anticuerpo con afinidad individual modesta puede tener una avidez alta si sus múltiples sitios se enganchan a la vez. La avidez de un anticuerpo no es constante a lo largo del tiempo. Al inicio de la respuesta inmunitaria, los linfocitos B producen anticuerpos IgG de baja avidez. A medida que avanza la maduración por afinidad en los centros germinales del ganglio linfático —un proceso de mutación somática y selección en el que sobreviven los clones con mejor encaje al antígeno—, la avidez aumenta progresivamente. Semanas o meses después de la infección, las IgG circulantes presentan una avidez alta. Ese salto temporal es el fundamento de la prueba de avidez de IgG. La prueba mide la proporción de IgG que resiste la disociación tras un tratamiento desnaturalizante (habitualmente con urea 6 M o dietilamina). Si la mayor parte del anticuerpo permanece unido al antígeno tras el lavado, la avidez es alta y la infección se considera antigua. Si se desprende una proporción significativa, la avidez es baja y la infección se data como reciente. La aplicación más conocida es la datación de la toxoplasmosis en la embarazada. Una IgG anti-Toxoplasma de avidez alta descarta con buena fiabilidad una primoinfección en los últimos tres o cuatro meses, lo que reduce la alarma en un contexto donde la infección reciente es la que supone riesgo fetal. Un razonamiento análogo se utiliza con el citomegalovirus (CMV) y, en menor medida, con la rubéola: en todos estos casos, la IgM por sí sola no basta para datar la infección, porque puede persistir elevada durante meses, y el índice de avidez aporta el dato temporal que la IgM no proporciona. No. La afinidad es la fuerza de unión entre un solo sitio del anticuerpo y un solo epítopo. La avidez es la fuerza total resultante de todas las interacciones simultáneas entre el anticuerpo multivalente y el antígeno multivalente. Significa que los anticuerpos IgG han pasado por el proceso de maduración por afinidad y llevan tiempo circulando. En el contexto de la serología infecciosa, una avidez alta de IgG descarta una infección primaria reciente. Si desea profundizar en conceptos asociados a la avidez, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Avidez y afinidad
Aplicación clínica del índice de avidez
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo avidez que afinidad?
¿Qué significa que la avidez de IgG es alta?
Referencias
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