DICCIONARIO MÉDICO
Anuloplastia
La anuloplastia es un procedimiento de cirugía cardíaca que consiste en reforzar, remodelar o sustituir el anillo fibroso (annulus) que circunda una válvula del corazón. Se aplica sobre todo en las válvulas mitral y tricúspide, cuando la dilatación del anillo impide que las valvas coapten correctamente y se produce regurgitación sanguínea. El nombre combina dos raíces clásicas: el latín annulus ("anillo pequeño", diminutivo de annus en su acepción geométrica) y el griego -plastia, del verbo πλάσσειν (plássein, "modelar", "dar forma"), sufijo que la terminología quirúrgica reserva para las intervenciones que reconstruyen o reconfiguran una estructura anatómica. La voz designa, por tanto, la remodelación del anillo valvular. Cada válvula cardíaca se inserta en un armazón de tejido conectivo denso que mantiene su calibre y su forma durante el ciclo de contracción y relajación del miocardio. Cuando ese armazón se dilata (por sobrecarga de volumen, miocardiopatía, endocarditis o enfermedad reumática, entre otras causas), las valvas quedan separadas y no consiguen cerrar por completo el orificio valvular. El resultado es el reflujo de sangre hacia la cámara precedente, lo que la cardiología denomina insuficiencia o regurgitación valvular. La anuloplastia interviene sobre el anillo para devolverle un perímetro que permita la coaptación de las valvas, sin necesidad de sustituir la válvula entera. Existen dos grandes familias de técnicas. La primera emplea un dispositivo protésico (un anillo o una banda fabricados en metal, tela o polímero) que el cirujano sutura alrededor del annulus nativo para reforzarlo y redimensionarlo. Los anillos pueden ser rígidos, semirrígidos o flexibles, y su elección depende de la válvula afectada, del grado de dilatación y de la preferencia del equipo quirúrgico. Con el tiempo, el endotelio del paciente recubre el implante, que queda integrado en la estructura valvular. La segunda familia prescinde de prótesis y se basa en suturas que reducen el perímetro del anillo de forma directa. La más conocida es la anuloplastia de De Vega, descrita en 1972 por el cirujano español Norberto González de Vega para la válvula tricúspide. Su ventaja principal es la sencillez (no requiere material protésico y respeta la movilidad fisiológica del anillo), si bien algunos estudios a largo plazo señalan mayor tendencia a la redilatación que con los anillos rígidos o semirrígidos. El debate entre ambas estrategias sigue abierto. La cirugía reparadora de las válvulas cardíacas solo fue posible tras la introducción de la circulación extracorpórea en 1953. En 1965, Jerome Harold Kay propuso una primera estrategia de plicatura para corregir la insuficiencia tricúspide, pero sus resultados no se generalizaron. Cuatro años después, Alain Carpentier publicó en La Presse Médicale el diseño de un anillo protésico que se convertiría en referencia mundial para la reparación tanto mitral como tricúspide. Su difusión fue rápida porque apareció en revistas de circulación internacional anglófona. Prácticamente en paralelo, González de Vega desarrollaba en el laboratorio experimental de la Fundación Jiménez Díaz una técnica basada exclusivamente en sutura. La publicó en noviembre de 1972, en un artículo de apenas dos páginas en la Revista Española de Cardiología. El texto salió solo en castellano, lo que retrasó su reconocimiento fuera de España hasta que, en 1975, Grondin y colaboradores compararon ambas aproximaciones en The Journal of Thoracic and Cardiovascular Surgery y la comunidad internacional tomó conciencia de su eficacia. Hoy las dos estrategias coexisten y se seleccionan según el contexto clínico del paciente. Conviene no confundir la anuloplastia con la valvuloplastia ni con la comisurotomía. La valvuloplastia actúa sobre las propias valvas (recortándolas, remodelándolas o, en su modalidad percutánea con balón, dilatando una válvula estenosada). La comisurotomía secciona las comisuras fusionadas para liberar una válvula que no se abre adecuadamente, sobre todo en la estenosis mitral de origen reumático. La anuloplastia, en cambio, se dirige al armazón fibroso que sostiene la válvula. Con frecuencia se ejecuta combinada con alguna de las anteriores dentro de una misma intervención reparadora. Del latín annulus ("anillo") y del griego πλάσσειν (plássein, "modelar"). En terminología quirúrgica, el sufijo -plastia indica una intervención que reconfigura o reconstruye una estructura, de modo que anuloplastia significa literalmente "remodelación del anillo". No. La anuloplastia repara el anillo fibroso que rodea la válvula; la valvuloplastia actúa sobre las valvas mismas o dilata una válvula estenosada mediante un catéter con balón. En la práctica clínica pueden realizarse ambas en el mismo acto quirúrgico, pero son procedimientos distintos. Sobre la mitral y la tricúspide. La válvula aórtica rara vez se repara con anuloplastia porque su anatomía y la presión sistémica que soporta favorecen el reemplazo completo. La válvula pulmonar requiere intervención con poca frecuencia. En general, sí. Los anillos fabricados en metal, tela o polímero tienen una vida útil prolongada, de varias décadas, y quedan integrados en el tejido del paciente gracias a la formación de una capa de endotelio que los recubre progresivamente. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anuloplastia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anuloplastia
Modalidades de reparación del anillo valvular
Contexto histórico de la técnica
Diferenciación con otros procedimientos valvulares
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anuloplastia?
¿Es lo mismo anuloplastia que valvuloplastia?
¿Sobre qué válvulas se practica con mayor frecuencia?
¿El anillo protésico es definitivo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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