DICCIONARIO MÉDICO
Anticuerpo antimicrosomal
El anticuerpo antimicrosomal es la denominación histórica del anticuerpo antiperoxidasa tiroidea (anti-TPO). El nombre procede de la época en que se sabía que este autoanticuerpo reaccionaba contra la fracción microsomal de las células tiroideas, pero aún no se había identificado la molécula concreta responsable de esa reactividad. Forma parte de los anticuerpos antitiroideos. Su historia ilustra cómo la nomenclatura inmunológica evoluciona conforme avanzan las técnicas de laboratorio. Durante décadas, los laboratorios detectaban un autoanticuerpo que se unía a los microsomas (fragmentos de la membrana del retículo endoplásmico) obtenidos al homogeneizar el tejido tiroideo. Se le llamó, lógicamente, «antimicrosomal». En 1985, los trabajos de Czarnocka, Ruf y Carayon demostraron que el antígeno contenido en esos microsomas era la peroxidasa tiroidea (TPO), la enzima encargada de catalizar la yodación de la tiroglobulina en el folículo. A partir de entonces, los ensayos de laboratorio pasaron a utilizar TPO recombinante como antígeno, lo que mejoró la sensibilidad y la reproducibilidad de la prueba. La denominación «anticuerpo antiperoxidasa» o «anti-TPO» sustituyó gradualmente a «antimicrosomal» en la práctica clínica, aunque todavía puede encontrarse el término antiguo en publicaciones y en algunos formularios de petición analítica. La razón es tanto científica como práctica. Científicamente, el nombre era impreciso: los microsomas no son una estructura celular definida sino un artefacto de la centrifugación diferencial, un sedimento que puede contener múltiples proteínas de membrana. Señalar la TPO como diana eliminó esa ambigüedad. Desde el punto de vista del laboratorio, los ensayos basados en TPO purificada resultaron más sensibles y específicos que los antiguos test de hemaglutinación sobre microsomas crudos, lo que aceleró la transición terminológica. Sí. Apuntan a la misma proteína; lo que cambió fue el nombre al descubrirse su diana molecular. La entrada anticuerpo antiperoxidasa desarrolla en detalle las asociaciones clínicas, la relevancia en la tiroiditis de Hashimoto y la enfermedad de Graves, y los métodos actuales de detección. Los microsomas son vesículas membranosas que se obtienen al fragmentar la célula por centrifugación a alta velocidad. No existen como orgánulo en la célula intacta; son un producto del proceso de homogeneización. En el caso del tirocito, la fracción microsomal contenía abundante TPO, lo que explica que el anticuerpo reaccionase con ese sedimento. Si desea profundizar en conceptos vinculados al anticuerpo antimicrosomal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el anticuerpo antimicrosomal
¿Por qué cayó en desuso el nombre «antimicrosomal»?
Preguntas frecuentes
¿Son el mismo anticuerpo el antimicrosomal y el anti-TPO?
¿Qué son exactamente los «microsomas»?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026