DICCIONARIO MÉDICO
Ansamicina
Las ansamicinas constituyen una familia de antibióticos de origen microbiano caracterizados por una arquitectura molecular singular: un núcleo aromático rígido unido por una cadena alifática que forma un puente macrolactámico. La subclase de mayor relevancia clínica son las rifamicinas, utilizadas como agentes de primera línea frente a infecciones por micobacterias. El término ansamicina designa un grupo de metabolitos secundarios producidos por bacterias del orden Actinomycetales, con actividad antimicrobiana frente a numerosas bacterias grampositivas y, en menor medida, gramnegativas. No se trata de un fármaco único sino de una clase farmacológica que agrupa compuestos como las rifamicinas, las estreptovaricinas y la geldanamicina, entre otros. La denominación procede del latín ansa, que significa asa o mango. La propusieron Vladimir Prelog y Wolfgang Oppolzer en 1973, en un artículo publicado en Helvetica Chimica Acta, para describir la forma peculiar de estos compuestos: un anillo aromático atravesado por una cadena alifática que lo envuelve como el asa de un cesto. El sufijo -micina remite al origen microbiano del compuesto, convención habitual en la nomenclatura de antibióticos derivados de actinomicetos. Prelog, a su vez, tomó prestado el concepto de "compuestos ansa" acuñado por Lüttringhaus en 1942 para una categoría de moléculas orgánicas con geometría similar. Todas las ansamicinas comparten un esqueleto formado por un núcleo aromático rígido y una cadena alifática que conecta dos posiciones no adyacentes de ese núcleo, cerrando un anillo macrolactámico de gran tamaño (entre 15 y 23 átomos de carbono en el puente). Esa arquitectura las emparenta estructuralmente con los macrólidos, con una diferencia que no es menor: donde los macrólidos presentan un enlace éster (lactona), las ansamicinas tienen un enlace amida (lactama). Su diana farmacológica principal es la subunidad beta de la ARN polimerasa dependiente de ADN en bacterias. Al unirse a esa subunidad, bloquean la transcripción del material genético bacteriano e impiden la síntesis de ARN mensajero. La ARN polimerasa eucariota solo se ve afectada a concentraciones muy superiores a las terapéuticas, lo que explica la selectividad del efecto bactericida. Algunos miembros de la familia, como la geldanamicina, actúan sobre dianas intracelulares distintas (la proteína chaperona HSP90) y se han investigado en oncología experimental. La diferencia química entre las distintas ansamicinas radica sobre todo en la naturaleza del núcleo aromático. Cuando ese núcleo es un anillo de naftaleno o naftoquinona, se habla de ansamicinas naftalénicas: aquí se encuadran las rifamicinas y la naftomicina. Si el núcleo es un anillo de benceno o benzoquinona, la molécula pertenece al subgrupo bencenoide, representado por la geldanamicina y la ansamitocina. De todas ellas, las rifamicinas son con diferencia las de mayor proyección clínica. Su historia comienza en los laboratorios Lepetit de Milán, donde Piero Sensi, Pinhas Margalith y Maria Teresa Timbal aislaron en 1959 la rifomicina (nombre original) a partir de cultivos de Amycolatopsis mediterranei, un actinomiceto obtenido de una muestra de suelo recogida cerca de Saint-Raphaël, en la costa francesa. La entrada en uso terapéutico se produjo en 1962 y, desde entonces, derivados semisintéticos como la rifampicina, la rifabutina y la rifapentina se han convertido en agentes de referencia frente a la tuberculosis y la lepra. Se ha descrito también actividad antiviral frente a bacteriófagos y poxvirus, aunque esta faceta carece por ahora de aplicación clínica consolidada. Del latín ansa, que significa asa o mango. Lo propusieron los químicos Prelog y Oppolzer en 1973 porque la cadena alifática que rodea el núcleo aromático de estas moléculas recuerda la forma de un asa. El concepto químico de "compuestos ansa" ya existía desde 1942, cuando Lüttringhaus lo empleó para describir moléculas orgánicas con una geometría parecida. No. Las rifamicinas son una subclase dentro de la familia de las ansamicinas. Todas las rifamicinas son ansamicinas, pero no todas las ansamicinas son rifamicinas: la geldanamicina, la ansamitocina o las estreptovaricinas también pertenecen a la familia y tienen dianas y aplicaciones diferentes. Su mecanismo de inhibición de la ARN polimerasa bacteriana resulta especialmente eficaz contra microorganismos de crecimiento lento como Mycobacterium tuberculosis, porque la interrupción de la transcripción génica tiene un efecto letal incluso en bacterias con tasas de división bajas. La capacidad de las rifamicinas para penetrar en el interior de macrófagos y granulocitos, donde las micobacterias sobreviven, potencia ese efecto. Sí, en fase experimental. La geldanamicina y algunos derivados suyos inhiben la proteína chaperona HSP90, implicada en la estabilidad de proteínas oncogénicas. No se emplean aún de forma rutinaria, pero han abierto una línea de investigación activa en el diseño de antineoplásicos dirigidos. Si desea profundizar en conceptos asociados a las ansamicinas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la ansamicina
Estructura molecular y mecanismo de acción
Principales subgrupos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre ansamicina?
¿Son lo mismo ansamicina y rifamicina?
¿Por qué las ansamicinas son tan eficaces frente a las micobacterias?
¿Se utilizan ansamicinas en oncología?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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