DICCIONARIO MÉDICO
Angiostrongylus cantonensis
Angiostrongylus cantonensis es un gusano parásito que vive de adulto en las arterias pulmonares de las ratas, de donde procede su nombre popular de gusano pulmonar de la rata. El ser humano entra en su ciclo por accidente, casi siempre al comer caracoles o babosas crudos o mal cocinados, o verduras con restos de sus secreciones. Una vez dentro, las larvas alcanzan el sistema nervioso y mueren allí, lo que desencadena la forma más común de meningitis eosinofílica en el mundo. Se identificó en 1935 en ratas de la ciudad china de Cantón. Angiostrongylus cantonensis Gusano pulmonar de la rata Tipo: helminto Grupo: nematodo metastrongiloideo (familia Angiostrongylidae) Transmisión: alimentaria (caracoles, babosas y verduras crudos), zoonótica Reservorio: animal (ratas) Patogenicidad: primario Enfermedades: meningitis eosinofílica Angiostrongylus cantonensis es un nematodo, es decir, un gusano de cuerpo cilíndrico, que en su forma adulta habita las arterias pulmonares de las ratas. Pertenece a la familia Angiostrongylidae, dentro del grupo de los helmintos parásitos. Su nombre popular resume bien dónde vive: en el pulmón del roedor que le sirve de hospedador natural. El binomio científico combina dos raíces griegas y un topónimo. Angiostrongylus procede de angeîon, vaso o conducto, y strongýlos, redondo: un gusano redondo que se aloja dentro de los vasos sanguíneos. El epíteto cantonensis señala el lugar del primer hallazgo, la ciudad china de Cantón (hoy Guangzhou). Lo describió el parasitólogo Hsin-Tao Chen en 1935, a partir de ratas de aquella región, con el nombre inicial de Pulmonema cantonensis. La primera infección humana documentada llegó diez años después, en 1945, en un paciente de Taiwán. Con el tiempo, el que fuera una rareza tropical se ha convertido en un problema sanitario que gana terreno. Los adultos son gusanos finos y alargados. La hembra ronda los dos centímetros y ofrece un detalle llamativo bajo el microscopio: su intestino oscuro se enrosca en espiral alrededor del útero, más claro, y da al cuerpo un aspecto rayado que muchos parasitólogos comparan con un poste de barbero. El macho es algo menor y lleva en el extremo posterior una bolsa copulatriz cuya forma permite reconocer la especie. Distinguir al organismo en el laboratorio se apoya en esa morfología del adulto y, cada vez con más peso, en técnicas moleculares. Las larvas infectantes son otra cosa. A simple vista apenas se separan de las de otros nematodos cercanos, de modo que su identificación fiable suele exigir análisis genético. El ciclo natural del parásito no cuenta con el ser humano. Se sostiene sobre dos protagonistas: la rata, que hace de hospedador definitivo, y los caracoles y babosas terrestres, que actúan como hospedador intermediario. En el pulmón de la rata, las hembras ponen huevos que eclosionan y liberan larvas; estas suben por la tráquea, se tragan y salen al exterior con las heces del roedor. Los moluscos se infectan al contactar con esas larvas del suelo. Dentro del caracol, la larva madura hasta una tercera fase que ya resulta infectante. Cuando una rata devora al caracol, el círculo se cierra: las larvas migran hasta su cerebro, maduran y regresan por último a las arterias pulmonares, donde vuelven a reproducirse. Entre el molusco y la rata pueden intervenir otros animales que arrastran la larva sin que esta se desarrolle en ellos, los hospedadores paraténicos: gambas de agua dulce, cangrejos, ranas o ciertos reptiles. La persona se contagia de forma accidental al ingerir cualquiera de ellos crudo o poco hecho, o al comer verduras de hoja donde ha quedado una babosa diminuta (o el rastro de baba que deja a su paso). Es, por tanto, una zoonosis de puerta de entrada alimentaria. Su territorio histórico es el sudeste asiático y la cuenca del Pacífico, donde sigue siendo la primera causa infecciosa de meningitis eosinofílica. En las últimas décadas ha ido asomando en zonas nuevas: el Caribe, Hawái, el sur de Estados Unidos, varios países de África. También en España. Se detectó en ratas de Tenerife en 2010, luego en erizos de Mallorca, y en 2021 se confirmó por primera vez en la Europa continental, en ratas del alcantarillado de Valencia. En las personas, este gusano es el responsable principal de la meningitis eosinofílica, una inflamación de las cubiertas del encéfalo marcada por la llegada masiva de eosinófilos al líquido que baña el cerebro. Detrás hay un ciclo que se queda a mitad de camino: las larvas alcanzan el sistema nervioso central pero, al no ser el ser humano su hospedador natural, no completan su desarrollo y mueren dentro de él. Esa muerte es la que enciende la reacción inflamatoria. De manera más ocasional, alguna larva viaja hasta el ojo y origina una forma ocular de la infección. Al conjunto de cuadros provocados por este parásito se le llama angiostrongiliasis, un nombre que comparte con la enfermedad abdominal de su pariente americano Angiostrongylus costaricensis, de cuadro y localización bien distintos. Gusano redondo de los vasos, procedente de Cantón. Angiostrongylus reúne las raíces griegas angeîon, vaso, y strongýlos, redondo; cantonensis apunta a la ciudad china donde Chen lo describió en 1935. Porque su hospedador natural es la rata y el gusano adulto reside en las arterias de sus pulmones. Ahí se reproduce y desde ahí arranca todo el ciclo. El ser humano solo aparece por accidente. Por vía alimentaria. El contagio ocurre al comer caracoles o babosas crudos o poco cocinados, o animales que los han transportado, como gambas de agua dulce o ranas. También a través de verduras de hoja en las que ha quedado un molusco pequeño o su rastro. Sí. Se identificó en ratas de Tenerife en 2010 y, en 2021, por primera vez en la Europa continental, en el alcantarillado de Valencia. Las autoridades sanitarias valoraron entonces el riesgo para la población general como muy bajo. No. Los dos pertenecen al mismo género y comparten el nombre de la infección, pero atacan a órganos diferentes: A. cantonensis se dirige al sistema nervioso y A. costaricensis, al abdomen. Este último vive en América, no en Asia. Para situar Angiostrongylus cantonensis dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Angiostrongylus cantonensis
Qué aspecto tiene y cómo se identifica
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Angiostrongylus cantonensis?
¿Por qué se le llama gusano pulmonar de la rata?
¿Cómo llega el parásito a las personas?
¿Está presente en España?
¿Es lo mismo que Angiostrongylus costaricensis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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