DICCIONARIO MÉDICO
Angiografía por sustracción digital
La angiografía por sustracción digital (DSA, por sus siglas en inglés) es una técnica de radiología intervencionista que emplea procesamiento informático para eliminar de la imagen las estructuras óseas y los tejidos blandos, dejando visibles solo los vasos sanguíneos opacificados con contraste. El principio es sencillo: se obtiene una primera imagen radiográfica de la zona de interés antes de inyectar el medio de contraste (imagen denominada «máscara»). A continuación se inyecta el contraste iodado por vía intraarterial o intravenosa y se adquiere una segunda imagen. Un ordenador resta punto a punto los valores de la máscara a los de la imagen contrastada, con lo que se anulan todas las estructuras estáticas (hueso, aire, partes blandas) y queda aislada únicamente la columna de contraste dentro de los vasos. El resultado es una imagen vascular de alto contraste, capaz de mostrar vasos de hasta un milímetro de diámetro. Esa nitidez permite reducir la cantidad de medio de contraste necesaria y, en consecuencia, la carga renal asociada al yodo. La idea de sustraer una imagen previa al contraste de otra posterior no es reciente: se describió como procedimiento manual en 1935 y apareció en publicaciones anglosajonas a partir de 1962. Sin embargo, la sustracción manual era laboriosa y poco precisa. Fue la tecnología digital, a partir de la década de 1970, la que hizo viable la sustracción en tiempo real. El acceso vascular sigue basándose en la técnica de Seldinger (descrita en 1953), que permite introducir un catéter a través de una punción percutánea con guía metálica flexible. Durante las décadas de 1980 y 1990, la DSA constituyó la referencia para la imagen vascular. Desde entonces, la angio-TC y la angio-RM han asumido buena parte de los estudios puramente de imagen, pero la DSA conserva su lugar en la radiología intervencionista, donde se necesita una resolución espacial y temporal muy alta para guiar procedimientos como la colocación de stents o la embolización de aneurismas. La resta matemática, píxel a píxel, de una imagen sin contraste a otra con contraste. Todo lo que es idéntico en ambas (huesos, tejidos) desaparece; lo que difiere (el contraste en los vasos) queda resaltado. La angiografía convencional por catéter y la DSA comparten el acceso vascular y la inyección de contraste. La diferencia reside en el procesamiento de imagen: la DSA aplica sustracción digital para aislar los vasos, mientras que en la angiografía convencional la imagen muestra también las estructuras circundantes. Sigue vigente. En los procedimientos intervencionistas (embolizaciones, angioplastias, colocación de stents) la DSA ofrece una resolución espacial y una velocidad de adquisición que las técnicas no invasivas todavía no igualan. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la angiografía por sustracción digital
Contexto histórico y evolución técnica
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «sustracción» en este contexto?
¿Es lo mismo DSA que angiografía convencional?
¿Sigue utilizándose o ha quedado obsoleta?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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