DICCIONARIO MÉDICO
Radiología intervencionista
La radiología intervencionista es la subespecialidad de la radiología que utiliza la imagen no solo para diagnosticar, sino para guiar instrumentos hasta el interior del cuerpo y tratar la enfermedad desde dentro, sin recurrir a la cirugía abierta. Combina catéteres, agujas y guías con radiografía, ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética para llegar hasta el vaso, el órgano o la lesión que se quiere tratar. El adjetivo intervencionista comparte raíz con intervención, del latín interventio, acción de venir a ponerse en medio. En radiología, intervenir significa introducirse en el organismo por una vía mínimamente invasiva, generalmente un vaso sanguíneo o una punción percutánea, y actuar guiado en tiempo real por la imagen. La disciplina nació como una extensión de la angiografía diagnóstica, la técnica que muestra el interior de los vasos sanguíneos inyectando un contraste. Durante décadas esa angiografía solo sirvió para ver; el paso de mirar a actuar tardó todavía varios años en producirse. El primero llegó en 1953, cuando el radiólogo sueco Sven-Ivar Seldinger, entonces residente en el Instituto Karolinska, describió un método para introducir un catéter en una arteria sin necesidad de exponerla quirúrgicamente: puncionar el vaso con una aguja, pasar por ella una guía metálica flexible, retirar la aguja y avanzar el catéter sobre la guía. La técnica de Seldinger sustituyó el abordaje quirúrgico previo y se convirtió en el procedimiento de acceso vascular más usado en el mundo. Once años después llegó el segundo hito. El 16 de enero de 1964, el radiólogo estadounidense Charles Dotter y su ayudante Melvin Judkins trataron a una mujer de 82 años con una obstrucción dolorosa en la arteria femoral, que hasta entonces solo tenía la opción de amputarse la pierna. En lugar de operar, avanzaron catéteres de calibre creciente a través de la propia lesión para dilatarla desde dentro. La circulación se restableció de inmediato. Aquel procedimiento, la primera angioplastia de la historia, es el punto que suele situarse como origen de la radiología intervencionista como campo independiente, y valió a Dotter el título, algo informal pero muy extendido, de padre de la disciplina. Dentro de la radiología intervencionista se distinguen dos grandes grupos según el territorio sobre el que se actúa. El vascular reúne los procedimientos que se realizan dentro de arterias o venas: la angioplastia, la colocación de una endoprótesis para mantener abierto un vaso, o la embolización, que ocluye un vaso de forma deliberada. El no vascular agrupa procedimientos guiados por imagen fuera del sistema circulatorio, como la biopsia percutánea de un órgano o una lesión, el drenaje de una colección de líquido, o el tratamiento local de un tumor mediante técnicas de ablación. Todos comparten un mismo principio: la imagen no se limita a mostrar, dirige la mano del especialista mientras el instrumento avanza. La radiología diagnóstica interpreta imágenes ya adquiridas para llegar a un diagnóstico; no interviene sobre el paciente más allá de administrar, en su caso, un contraste. La intervencionista actúa en tiempo real, con el instrumento avanzando mientras la imagen se genera. Frente a la cirugía abierta, la diferencia está en la vía de acceso. El cirujano expone la zona a tratar mediante una incisión amplia. El radiólogo intervencionista llega a ella por dentro, a través de un vaso o de una punción mínima, sin abrir el cuerpo. Ambos abordajes conviven hoy como opciones complementarias, no excluyentes, y la elección entre uno y otro depende de cada caso concreto. Con frecuencia no. Muchos procedimientos se realizan con anestesia local y, en ocasiones, sedación, precisamente porque no requieren abrir el cuerpo. No. Ambos tratan enfermedades vasculares, pero el radiólogo intervencionista se ha formado dentro de la especialidad de Radiodiagnóstico y trabaja siempre guiado por imagen; el cirujano vascular procede de una especialidad quirúrgica distinta. Porque el 16 de enero de 1964 demostró, con la primera angioplastia de la historia, que un catéter podía tratar una enfermedad vascular desde dentro del vaso, sin cirugía. Antes de esa fecha, los radiólogos solo diagnosticaban; después, también trataban. Dotter llegó a comparar su propio trabajo con el de un fontanero que repara una tubería desde el interior, una imagen que él mismo utilizaba con humor para explicar la nueva disciplina a otros médicos. Es su condición previa. Sin un método seguro para introducir un catéter sin cirugía, descrito por Seldinger en 1953, no habría existido la vía de acceso que Dotter empleó once años más tarde para su primera angioplastia.Qué es la radiología intervencionista
Dos hitos que hicieron posible la especialidad
Clasificación
Diferenciación con la radiología diagnóstica y con la cirugía
Preguntas frecuentes
¿Necesita anestesia general la radiología intervencionista?
¿Es lo mismo un radiólogo intervencionista que un cirujano vascular?
¿Por qué se considera a Charles Dotter el padre de la radiología intervencionista?
¿Qué relación tiene con la técnica de Seldinger?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026