DICCIONARIO MÉDICO

Radiología clínica

La radiología clínica es la especialidad médica que emplea imágenes obtenidas mediante radiaciones y otras fuentes de energía para diagnosticar enfermedades y, en su vertiente intervencionista, tratarlas. En España su denominación oficial es Radiodiagnóstico, mientras que radiología clínica es el término con el que se conoce el campo en su conjunto, incluidas las técnicas terapéuticas guiadas por imagen.

Qué es la radiología clínica

La palabra radiología procede del latín radius, rayo, y del sufijo griego -logía, derivado de logos y empleado para nombrar un campo de estudio. El diccionario de la Real Academia Española recoge el término como la parte de la medicina que estudia las radiaciones, en especial los rayos X, en sus aplicaciones al diagnóstico y al tratamiento de las enfermedades.

Bajo ese nombre se agrupan todas las técnicas que generan una imagen del interior del cuerpo a partir de algún tipo de energía: rayos X, campos magnéticos, ultrasonidos. No se trata de una sola prueba sino de un conjunto de modalidades con física distinta y usos complementarios entre sí.

Origen de la especialidad

El físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X la noche del 8 de noviembre de 1895 en la Universidad de Würzburgo, mientras experimentaba con un tubo de rayos catódicos. Semanas después obtuvo la primera radiografía conocida, la mano de su esposa Anna Bertha, y a finales de diciembre de ese año publicó su hallazgo bajo el título Über eine neue Art von Strahlen (Sobre un nuevo tipo de rayos). El descubrimiento le valió el primer Premio Nobel de Física, concedido en 1901.

En España la especialidad se llamó primero Electrorradiología. El Real Decreto 127/1984, de 11 de enero, la dividió en tres: Radiodiagnóstico, Oncología Radioterápica y Medicina Nuclear. Desde entonces, Radiodiagnóstico es la denominación administrativa del título de especialista, mientras que en el uso corriente, dentro y fuera de los hospitales, se sigue hablando de radiología o de radiología clínica. La sociedad científica de referencia en España, fundada en 1915 con el nombre de Sociedad Española de Radiología y Electrología Médicas, se constituyó formalmente en marzo de 1916 y hoy se conoce como Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM).

Modalidades de imagen

La radiología simple o convencional, basada en la proyección directa de rayos X sobre un detector, fue la primera modalidad y sigue siendo la más utilizada por su rapidez y bajo coste. A ella se sumaron con el tiempo la fluoroscopia, que capta la imagen en movimiento, la tomografía computarizada, que reconstruye cortes transversales del cuerpo a partir de múltiples proyecciones de rayos X, y la resonancia magnética, que prescinde de la radiación ionizante y se basa en campos magnéticos. La ecografía, que utiliza ultrasonidos, completa el grupo de técnicas sin radiación ionizante.

Todas ellas conviven hoy bajo el paraguas de la radiología clínica, aunque su desarrollo histórico fue escalonado: primero la radiografía, después la fluoroscopia y la ecografía a mediados del siglo XX, y por último la tomografía computarizada y la resonancia magnética, ya en las últimas décadas del siglo pasado. La incorporación de cada técnica no sustituyó a la anterior, sino que amplió el repertorio disponible según la pregunta clínica que hubiera que resolver.

Vertiente diagnóstica y vertiente terapéutica

Durante décadas la radiología se limitó a producir imágenes para el diagnóstico. Esto cambió el 16 de enero de 1964, cuando el radiólogo estadounidense Charles Dotter trató una obstrucción arterial grave introduciendo catéteres a través de la piel, sin cirugía abierta. Aquel procedimiento dio origen a la radiología intervencionista, la rama que utiliza la imagen no solo para ver sino también para guiar instrumentos con fines terapéuticos.

Desde entonces la especialidad tiene dos caras. Una diagnóstica, que interpreta imágenes para identificar o descartar enfermedad. Otra intervencionista, que trata determinadas afecciones desde dentro de los vasos o de otras estructuras corporales, con instrumentos guiados por la propia imagen.

Subespecialidades

A medida que crecía el volumen de conocimiento, la radiología se organizó en áreas centradas en un órgano, un sistema o una técnica. La Sociedad Española de Radiología Médica agrupa, entre otras, secciones dedicadas a la neurorradiología, la radiología musculoesquelética, la radiología torácica y cardíaca, la radiología abdominal, la radiología pediátrica, la radiología de urgencias y la radiología mamaria, además de la propia intervencionista. En España no existe todavía un título oficial de subespecialista: la acreditación depende de la formación adicional que cada radiólogo curse tras terminar la residencia.

Diferenciación con términos afines

Radiodiagnóstico y radiología clínica no son exactamente lo mismo, aunque se usan como sinónimos en la práctica diaria. Radiodiagnóstico es la denominación legal de la especialidad médica, fijada por decreto en 1984. Radiología clínica designa el campo de conocimiento y de práctica asistencial en su conjunto, un uso más amplio que incluye tanto la interpretación diagnóstica como los procedimientos intervencionistas.

También conviene distinguirla de la radiología industrial o de otras aplicaciones no médicas de los rayos X, que comparten principio físico pero no objeto de estudio. El diccionario académico reserva el término, en su acepción médica, para el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades humanas.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra radiología?

Del latín radius (rayo) y del griego -logía (estudio, tratado). El término se popularizó tras el descubrimiento de los rayos X, aunque en los primeros años convivió con otras propuestas como esquiagrafía o actinografía antes de imponerse.

¿Es lo mismo radiología que rayos X?

No. Los rayos X son solo una de las fuentes de energía que emplea la radiología.

¿Quién es el médico especialista en radiología?

El radiólogo, licenciado en Medicina con el título de especialista en Radiodiagnóstico obtenido tras cuatro años de residencia. Interpreta las imágenes y, si se ha formado en ello, realiza procedimientos intervencionistas.

¿Cuándo empezó a usarse la radiología con fines terapéuticos y no solo diagnósticos?

El 16 de enero de 1964, con el procedimiento de Charles Dotter que dio origen a la radiología intervencionista. Antes de esa fecha, la especialidad se limitaba a producir e interpretar imágenes con fines diagnósticos. La cirugía terminó por aceptar aquel tipo de procedimientos como una forma de intervención endoluminal, y hoy son el terreno habitual para tratar estenosis, hemorragias o tumores sin necesidad de abrir el cuerpo. El relato completo de aquel primer caso puede consultarse en la entrada dedicada a la radiología intervencionista.

¿Todas las pruebas de radiología usan radiación?

No. La resonancia magnética y la ecografía no emplean radiación ionizante. Sí lo hacen la radiografía convencional, la fluoroscopia y la tomografía computarizada, cuyas dosis se ajustan y controlan según protocolos de protección radiológica.

Referencias

  1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Entrada "radiología".
  2. Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 127/1984, de 11 de enero, por el que se regula la formación médica especializada.
  3. MedlinePlus en español. Rayos X.
  4. Revista Argentina de Radiología. La demostración pública de Röntgen.

Entradas relacionadas

  • Radiología digital. Tecnología que sustituye la película radiográfica por detectores electrónicos.
  • Radiodiagnóstico. Denominación oficial en España de la especialidad médica de radiología.
  • Neurorradiología. Subespecialidad centrada en el sistema nervioso central y periférico.
  • Radioscópico. Relativo a la radioscopia, técnica de imagen en tiempo real con rayos X.

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