DICCIONARIO MÉDICO
Neurorradiología
La neurorradiología es la subespecialidad de la radiología dedicada al estudio por imagen del sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico y la columna vertebral. Combina un componente diagnóstico, apoyado en técnicas como la resonancia magnética o la tomografía computarizada, con un componente intervencionista que emplea catéteres guiados por imagen. El nombre combina tres raíces. Neuro- procede del griego νεῦρον (nervio), extendido en el uso científico a todo el sistema nervioso. Radio- se remonta al latín radius, que designaba tanto el rayo de luz como la varilla o el radio de una rueda; de ahí pasó a nombrar los rayos X y, por extensión, cualquier técnica basada en la radiación. El sufijo -logía aporta, de nuevo, el sentido de estudio. Formalmente, la neurorradiología se define como la subespecialidad radiológica que caracteriza, mediante técnicas de imagen, la anatomía y las alteraciones del encéfalo, la médula espinal, los nervios periféricos y las estructuras óseas que los alojan (el cráneo y la columna). No diagnostica por sí sola una enfermedad neurológica: aporta la imagen sobre la que el especialista construye, junto con la clínica, el diagnóstico. El campo se apoya en varias familias de técnicas. La tomografía computarizada emplea rayos X procesados por ordenador para reconstruir cortes del cráneo o la columna, y resulta particularmente útil ante una urgencia porque su adquisición es rápida. La resonancia magnética, en cambio, recurre a campos magnéticos y ofrece un contraste superior entre los distintos tejidos blandos del sistema nervioso. La angiografía, sea por catéter, por tomografía o por resonancia, visualiza específicamente los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro y la médula. Cada técnica responde a una pregunta distinta. Ninguna de estas herramientas nació pensada para el sistema nervioso. La neurorradiología las adoptó y las adaptó a un órgano que impone exigencias propias: una resolución espacial muy alta, dada la pequeña escala de muchas de sus estructuras, y una atención constante a los vasos sanguíneos, cuya obstrucción o rotura puede comprometer la vida de la persona en cuestión de minutos. La subespecialidad se divide en dos ramas con formación y práctica diferenciadas. La neurorradiología diagnóstica interpreta los estudios de imagen del sistema nervioso central y periférico, de la columna y de la región de cabeza y cuello. La neurorradiología intervencionista, también llamada neurointervencionismo, emplea esa misma imagen para guiar catéteres a través de las arterias hasta el interior del cráneo, con el fin de tratar enfermedades vasculares del sistema nervioso sin recurrir a la cirugía abierta. Distinguir ambas vertientes es, sobre todo, una cuestión de destreza: la diagnóstica exige capacidad de interpretación de imagen, mientras que la intervencionista añade una destreza manual próxima a la de la cirugía vascular (de hecho, comparte formación y espacio de trabajo con la radiología intervencionista y con la neurocirugía en muchos centros). La disciplina nace poco después del descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Röntgen, en 1895. El vienés Arthur Schüller sistematizó a partir de 1905 el estudio radiológico del cráneo, sano y enfermo, y su tratado de 1912 se convirtió en el texto de referencia de la especialidad durante décadas; en Europa y en España se le reconoce como el padre de la neurorradiología. En 1918, el neurocirujano estadounidense Walter Dandy introdujo la ventriculografía y, poco después, la neumoencefalografía, técnicas que permitían visualizar las cavidades del cerebro mediante la inyección de aire. Nueve años más tarde, el neurólogo portugués Egas Moniz presentó la angiografía cerebral, que consistía en inyectar un contraste yodado en la arteria carótida para fotografiar los vasos del cerebro; el hallazgo, junto con otras aportaciones a la neurología, le valdría el premio Nobel en 1949. La imagen sustituyó, poco a poco, a la autopsia. Durante buena parte del siglo XX, estas técnicas convivieron con métodos igualmente invasivos e incómodos para el paciente. La llegada de la tomografía computarizada, a comienzos de los años setenta, y de la resonancia magnética, una década después, transformó el campo: por primera vez fue posible ver el cerebro sin abrir el cráneo ni inyectar aire en su interior. La radiología general abarca todo el cuerpo; la neurorradiología concentra su formación y su práctica en el sistema nervioso y en las estructuras que lo protegen, un ámbito con una anatomía especialmente compleja y una tolerancia al error mínima. Respecto a la neurología, la diferencia es de método más que de objeto: el neurólogo explora al paciente, valora sus síntomas y establece un diagnóstico clínico; el neurorradiólogo aporta y contextualiza la imagen sobre la que ese diagnóstico se apoya. Frente a la neuropsicología, que documenta el efecto funcional de una lesión sobre la memoria, el lenguaje o la conducta, la neurorradiología aporta la imagen estructural: dónde está la lesión, y no qué provoca en el comportamiento de quien la sufre. En algunos programas de rehabilitación cognitiva, de hecho, ambas disciplinas colaboran directamente sobre el mismo caso. Combina neuro- (nervio, sistema nervioso), radio- (del latín radius, rayo) y -logía (estudio). Literalmente, el estudio del sistema nervioso mediante rayos. No exactamente. Es una subespecialidad: se accede a ella tras completar la formación en radiología general, con una capacitación adicional centrada en el sistema nervioso. El neurointervencionismo se consolidó como práctica diferenciada a partir de los años setenta, cuando empezaron a difundirse las técnicas de cateterismo selectivo. En España, los primeros equipos dedicados en exclusiva a esta práctica se formaron en hospitales de Madrid, La Coruña, Zaragoza, Santiago de Compostela, San Sebastián y Santander, compaginando al principio el intervencionismo con la actividad diagnóstica. La Sociedad Española de Neurorradiología, fundada en 1972, ha acompañado ese proceso desde sus orígenes. Sí, mediante técnicas endovasculares guiadas por imagen, propias de la neurorradiología intervencionista.Qué es la neurorradiología
Fundamento y técnicas de estudio
Clasificación: vertiente diagnóstica e intervencionista
Antecedentes históricos
Diferenciación con la radiología general y la neurología
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el término neurorradiología?
¿Es la neurorradiología una especialidad médica independiente?
¿Cuándo se independizó la neurorradiología intervencionista?
¿Puede tratarse un aneurisma sin cirugía abierta?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026