DICCIONARIO MÉDICO

Neuropsicología

La neuropsicología estudia la relación entre el funcionamiento del cerebro y los procesos cognitivos, emocionales y conductuales de las personas. Se sitúa en el cruce entre la neurología y la psicología, y evalúa funciones como la memoria, el lenguaje o la atención para comprender cómo repercute en el comportamiento una lesión o una enfermedad del sistema nervioso.

Qué es la neuropsicología

El término procede del griego. Neuro- deriva de νεῦρον (neurón), voz que en su uso científico designa el sistema nervioso. Psico- se forma sobre ψυχή (psykhé), palabra que los griegos empleaban para el alma y que la ciencia moderna reinterpretó como mente. El sufijo -logía, del griego λόγος (logos), aporta el sentido de estudio o tratado. La palabra es un neologismo del siglo XIX: los diccionarios en lengua inglesa la recogieron por primera vez en 1893, aunque tardó varias décadas en consolidarse como nombre de una disciplina con objeto y método propios.

Como disciplina científica, la neuropsicología parte de un supuesto concreto: cada función mental tiene un correlato, más o menos localizado, en la estructura del cerebro. De ahí que su trabajo consista en relacionar el dato anatómico o funcional con la conducta observable, un ejercicio que la sitúa a medio camino entre la neurología, centrada en el sustrato biológico, y la psicología, interesada en el comportamiento y la experiencia subjetiva.

Objeto de estudio: las funciones cognitivas

Memoria, atención, lenguaje, percepción, funciones ejecutivas y habilidades visoespaciales conforman el núcleo de interés de la disciplina. La neuropsicología analiza cómo estas capacidades se organizan en el cerebro y qué ocurre cuando una lesión, una enfermedad neurodegenerativa o una alteración del desarrollo interrumpe ese engranaje. No se limita a describir el déficit aislado: busca establecer patrones, es decir, conjuntos de alteraciones que tienden a presentarse juntas porque comparten un sustrato cerebral próximo. El patrón importa más que el síntoma suelto.

Para reconstruir ese patrón, la disciplina recurre a la evaluación estandarizada de las funciones cognitivas, a la entrevista sobre el historial de la persona y, cuando resulta pertinente, a la información aportada por técnicas de neuroimagen. Estos instrumentos no pertenecen en exclusiva a la neuropsicología (la propia neurorradiología aporta, por ejemplo, la imagen estructural del cerebro), pero en ella se integran con un objetivo distinto: traducir el dato biológico en una descripción del funcionamiento mental de la persona.

Clasificación de la disciplina

Se distinguen, en términos generales, dos vertientes. La neuropsicología experimental o básica investiga, en condiciones de laboratorio, cómo se organizan las funciones cognitivas en el cerebro sano y en el lesionado, y aporta los modelos teóricos sobre los que se apoya el resto del campo. La neuropsicología clínica aplica esos modelos a la evaluación de personas concretas, con el fin de describir su perfil cognitivo. Existe además una vertiente infantil, distinta en método porque el cerebro que evalúa, uno en desarrollo, no responde a los mismos parámetros que el adulto, y una vertiente forense, cada vez más presente en los tribunales.

Antecedentes históricos

En 1861, el cirujano francés Paul Broca describió el caso de un paciente incapaz de articular palabras pese a conservar la comprensión, y localizó la lesión en la tercera circunvolución frontal del hemisferio izquierdo. El hallazgo abrió un periodo, dominado por la neurología, en el que se intentó ubicar cada función mental en un área concreta del cerebro: el llamado localizacionismo.

La disciplina tardaría casi un siglo en adquirir nombre y método propios. Donald Hebb publicó en 1949 The Organization of Behavior: A Neuropsychological Theory, obra que integró los hallazgos sobre el sistema nervioso con los del comportamiento y que dio al término neuropsicología buena parte de su significado actual. Un año antes, Hans Lukas Teuber y Morris Bender habían empleado la misma palabra para describir su trabajo con veteranos de guerra con heridas cerebrales, un grupo de pacientes que, por razones históricas trágicas, ofreció a los investigadores una casuística sin precedentes.

Diferenciación con la neurología y la psicología

La neurología diagnostica y trata las enfermedades del sistema nervioso desde una perspectiva médica: identifica la lesión, establece su causa y decide el abordaje terapéutico. La psicología clínica, por su parte, atiende el malestar emocional y los trastornos del comportamiento sin que estos deban tener necesariamente un origen cerebral identificable. La neuropsicología ocupa el espacio intermedio: parte de la certeza o la sospecha de una alteración cerebral y se pregunta, específicamente, cómo repercute esa alteración en la memoria, el lenguaje o la conducta de la persona.

Frente a la neurorradiología, que documenta la estructura o la actividad del cerebro mediante técnicas de imagen, la neuropsicología aporta la lectura funcional: no muestra dónde está la lesión, sino qué es capaz de hacer, y qué no, la persona que la sufre. En el ámbito forense, esta lectura funcional puede tener valor pericial, por ejemplo, para valorar la capacidad de una persona para gestionar sus propios asuntos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra neuropsicología?

Del griego. Neuro- alude al sistema nervioso; psico-, a la mente; y el sufijo -logía, al estudio. La palabra es un neologismo documentado por primera vez en 1893, aunque no se consolidó como nombre de una disciplina hasta bien entrado el siglo XX.

¿Es lo mismo que la psiquiatría?

No. La psiquiatría es una especialidad médica con capacidad para prescribir fármacos. La neuropsicología evalúa el funcionamiento cognitivo y conductual asociado a una alteración cerebral, pero no prescribe tratamiento médico.

¿Qué tipo de pruebas emplea la neuropsicología?

Se apoya en tests estandarizados que miden funciones concretas: memoria, atención, lenguaje, razonamiento, velocidad de procesamiento. Cada prueba se compara con los valores esperados para la edad y el nivel educativo de la persona evaluada, lo que permite distinguir un rendimiento bajo por sí mismo de un rendimiento inferior al esperado. La batería de pruebas varía según el motivo de la evaluación. En ocasiones se combina con entrevista clínica y con información aportada por familiares. El resultado no es un diagnóstico médico, sino una descripción del perfil cognitivo de la persona en un momento dado.

¿Puede evaluarse a un niño con neuropsicología?

Sí. Existen protocolos de evaluación adaptados a cada etapa del desarrollo infantil.

Referencias

  1. MedlinePlus. Neurociencias, enciclopedia médica
  2. Academia Nacional de Medicina de Colombia. Paul Broca y sus aportes a la neurociencia
  3. Orígenes de la neuropsicología
  4. Sociedad Española de Neurología. Fundamentos históricos de la neuropsicología y la neurología de la conducta

Entradas relacionadas

  • Cognición, conjunto de procesos mentales que la neuropsicología evalúa de forma sistemática.
  • Memoria, una de las funciones cognitivas más estudiadas por esta disciplina.
  • Afasia, trastorno del lenguaje cuyo estudio marcó el nacimiento del localizacionismo cerebral.
  • Psicología, disciplina de la que la neuropsicología toma parte de su método.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026