DICCIONARIO MÉDICO
Sistema nervioso periférico
El sistema nervioso periférico es la división del sistema nervioso formada por los nervios y los ganglios situados fuera del cráneo y la columna vertebral, que conecta el sistema nervioso central con el resto del organismo. Comprende los nervios craneales, los nervios espinales y sus ramificaciones, y se organiza funcionalmente en un componente somático y otro autónomo. Periférico procede del latín tardío peripherĭcus, tomado del griego περιφέρεια (periphéreia), formado a su vez sobre περί (peri, «alrededor») y φέρειν (phérein, «llevar»): literalmente, «lo que se lleva alrededor». En geometría nombró primero el contorno de un círculo; aplicado a la anatomía, describe con precisión la posición de esta parte del sistema nervioso, situada en torno al eje central que forman el encéfalo y la médula espinal, y no dentro de él. Su relación con el sistema nervioso central es de continuidad, no de independencia: las fibras que lo componen nacen en núcleos y astas grises situados dentro del encéfalo o la médula, y salen de ellos para alcanzar cada rincón del organismo. El sistema nervioso periférico está formado por cuarenta y tres pares de nervios: doce craneales, que emergen directamente del encéfalo, y treinta y uno espinales o raquídeos, que salen de la médula a través de los espacios entre vértebras. La entrada pares craneales desarrolla la anatomía y la historia de esa numeración. Cada nervio espinal recoge fibras de una raíz posterior, sensitiva, y una raíz anterior, motora, lo que lo convierte en un nervio mixto. Junto a los nervios, el sistema nervioso periférico incluye los ganglios: acúmulos de cuerpos neuronales situados fuera del encéfalo y la médula, distintos de los núcleos, que ocupan la posición equivalente dentro del sistema nervioso central. El área de piel inervada por un único nervio espinal se llama dermatoma, un mapa que resulta especialmente útil para localizar el nivel de una lesión (la entrada dermatoma lo describe con detalle). Además de la división en nervios craneales y espinales, que es puramente anatómica, el sistema nervioso periférico admite una clasificación funcional en dos componentes. El sistema nervioso somático transmite la sensibilidad consciente y controla el movimiento voluntario de la musculatura esquelética. El sistema nervioso autónomo regula, sin intervención de la voluntad, los órganos internos, los vasos sanguíneos y las glándulas. Un mismo nervio periférico puede contener fibras de ambos tipos a la vez. La frontera entre sistema nervioso central y periférico no siempre coincide con lo que el nombre de una estructura sugiere. El nervio óptico, pese a llamarse nervio y a numerarse como segundo par craneal, no pertenece en sentido estricto al sistema nervioso periférico: es una prolongación directa del encéfalo, formada durante el desarrollo embrionario a partir de una evaginación del diencéfalo, y su mielina la producen oligodendrocitos, la célula glial propia del sistema nervioso central, y no las células de Schwann que mielinizan a los nervios periféricos auténticos. Del griego periphéreia, «lo que rodea», formado por peri («alrededor») y phérein («llevar»). El término describe la posición de este sistema respecto al eje central del organismo, no una menor importancia funcional. Cuarenta y tres pares: doce craneales y treinta y uno espinales, más todas sus ramificaciones menores. No, aunque el nombre lleve a pensar lo contrario. Anatómica y embriológicamente se comporta como un tracto del sistema nervioso central. La localización. Ambos son acúmulos de cuerpos neuronales, pero el ganglio se sitúa en el sistema nervioso periférico y el núcleo, dentro del encéfalo o la médula espinal. La entrada ganglio nervioso explica esta distinción con más detalle, incluida la excepción de los llamados ganglios basales, que pese al nombre son núcleos. Porque carece de las tres capas de protección que rodean al encéfalo y la médula espinal: el hueso del cráneo y la columna, las meninges y la barrera hematoencefálica. Esa misma falta de protección tiene una ventaja diagnóstica: al estar más accesible, permite explorar la función nerviosa mediante pruebas sencillas, como valorar la fuerza, la sensibilidad o los reflejos, sin necesidad de atravesar ninguna barrera anatómica.Qué es el sistema nervioso periférico
Componentes
Clasificación funcional
Una excepción a la regla: el nervio óptico
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra periférico?
¿Cuántos nervios forman el sistema nervioso periférico?
¿Es el nervio óptico un nervio periférico?
¿Qué diferencia hay entre un ganglio y un núcleo?
¿Por qué el sistema nervioso periférico es más vulnerable a las lesiones que el central?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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