DICCIONARIO MÉDICO
Angiocardiografía
La angiocardiografía es una técnica de imagen que permite visualizar las cavidades del corazón y los grandes vasos sanguíneos tras la inyección intravascular de un medio de contraste radiopaco. Pertenece al grupo de las exploraciones angiográficas invasivas y ha sido históricamente la herramienta que abrió el camino al estudio morfológico de las cardiopatías congénitas. Se trata de un procedimiento radiológico en el que se introduce una sustancia opaca a los rayos X en el torrente circulatorio, generalmente a través de un catéter venoso colocado en el brazo o el cuello, y se obtienen radiografías seriadas rápidas mientras el contraste recorre las cámaras cardíacas y los troncos arteriales y venosos principales. El resultado es una secuencia de imágenes que revela la anatomía interna del corazón, la dirección del flujo sanguíneo y la presencia de comunicaciones anómalas entre cavidades. El término procede de tres raíces griegas: ἀγγεῖον (angeîon, "vaso" o "conducto"), καρδία (kardía, "corazón") y el sufijo -γραφία (-graphía, "representación gráfica" y, por extensión en el léxico médico moderno, "radiografía"). La primera documentación del vocablo en la literatura científica data de 1937-1938, coincidiendo con los trabajos pioneros que dieron origen a la técnica. En 1937 el pediatra cubano Agustín Castellanos, junto con el radiólogo Raúl Pereira y A. García, publicó en La Habana los primeros resultados de la angiocardiografía radio-opaca aplicada a niños con sospecha de malformaciones cardíacas. Castellanos diseñó además un inyector automático para estandarizar la administración del contraste y fue pionero en la inyección retrógrada de la aorta con fines diagnósticos. Casi en paralelo, George P. Robb y Israel Steinberg, en Nueva York, desarrollaron en 1938 un método sistemático de opacificación de las cavidades derechas e izquierdas del corazón mediante inyección intravenosa periférica. Su protocolo se convirtió en la base técnica que se utilizó durante las décadas siguientes. Hay que recordar que ninguno de estos avances habría sido posible sin el precedente de Werner Forssmann, que en 1929 se introdujo a sí mismo un catéter desde una vena del brazo hasta la aurícula derecha, demostrando que era factible acceder al corazón por vía intravascular. La angiografía es el concepto amplio: cualquier estudio radiológico de vasos sanguíneos con contraste. La angiocardiografía restringe el campo al corazón y a los grandes vasos (aorta, arteria pulmonar, venas cavas, venas pulmonares). De ella se han derivado técnicas más selectivas que terminaron por sustituirla en la práctica clínica habitual. Cateterizar de forma selectiva las arterias coronarias para estudiar su permeabilidad: eso es la coronariografía. Mason Sones la describió a finales de la década de 1950 de modo accidental, al inyectar contraste en la coronaria derecha durante un procedimiento de rutina. La ventriculografía opacifica específicamente un ventrículo para valorar su función contráctil y detectar anomalías del movimiento de la pared. Ambas se realizan hoy dentro del contexto del cateterismo cardíaco, no como exploraciones independientes. Con la llegada de la ecocardiografía, la resonancia magnética cardíaca y la tomografía computarizada multidetector, la angiocardiografía con contraste convencional ha perdido protagonismo como herramienta de cribado. Se reserva para situaciones en las que el cateterismo cardíaco ofrece información hemodinámica que las técnicas no invasivas no pueden proporcionar. Del griego ἀγγεῖον (angeîon, "vaso"), καρδία (kardía, "corazón") y -γραφία (-graphía, "representación gráfica"). Literalmente: "representación gráfica de los vasos y el corazón". El término se documenta por primera vez en la literatura médica entre 1937 y 1938. No. La angiocardiografía opacifica las cavidades del corazón y los grandes vasos en conjunto; la coronariografía se limita a las arterias coronarias. En la práctica actual, la coronariografía selectiva ha reemplazado a la angiocardiografía general para la mayoría de las indicaciones de estudio de la circulación cardíaca. Como técnica aislada, su uso es infrecuente. La ecocardiografía, la resonancia magnética y la tomografía computarizada han asumido gran parte de sus antiguas indicaciones. Sin embargo, la inyección de contraste en cavidades cardíacas sigue formando parte del cateterismo cardíaco cuando se necesita información anatómica o hemodinámica que las técnicas no invasivas no aportan. Agustín Castellanos, pediatra cubano, publicó en 1937 junto con Raúl Pereira y A. García los primeros estudios de angiocardiografía radio-opaca en niños. Al año siguiente, Robb y Steinberg sistematizaron el método en adultos en Estados Unidos, lo que extendió la técnica a la cardiología general. Si desea profundizar en conceptos asociados a la angiocardiografía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la angiocardiografía
Castellanos, Robb y Steinberg: los orígenes del método
Relación con la angiografía general y otras técnicas derivadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra angiocardiografía?
¿Es lo mismo angiocardiografía que coronariografía?
¿Se sigue utilizando la angiocardiografía?
¿Quién realizó la primera angiocardiografía clínica?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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