DICCIONARIO MÉDICO
Amígdala
En anatomía, el término amígdala designa cualquier estructura con forma de almendra. Su uso más frecuente en el lenguaje cotidiano se refiere a las tonsilas palatinas, los acúmulos de tejido linfoide visibles a ambos lados de la garganta. Sin embargo, la medicina emplea la misma palabra para nombrar al menos otras tres estructuras: la amígdala faríngea (adenoides), la amígdala cerebelosa y el complejo amigdalino cerebral. La palabra amígdala procede del latín amygdăla, tomado a su vez del griego ἀμυγδάλη (amygdálē), que significaba simplemente «almendra». En la lengua griega original, este vocablo nunca se aplicó a ningún órgano del cuerpo; servía para nombrar el fruto del almendro o, por extensión, cualquier objeto con esa silueta ovalada. Contra lo que pudiera pensarse, la metáfora anatómica no nació en Grecia ni en Roma. Como documentó el anatomista Joseph Hyrtl en su obra Das arabische und hebräische in der Anatomie (Viena, 1879), fueron los médicos árabes medievales quienes compararon los acúmulos linfoides de la garganta con almendras. Avicena, en su Canon, y el cirujano cordobés Albucasis (936-1013), en el Kitab al-Tasrif, utilizaban el dual árabe al-lauzatain (literalmente, «las dos almendras») para referirse a ellas. Cuando estos textos se tradujeron al latín en el siglo XII, los traductores vertieron la metáfora árabe con la palabra latina amigdala, que hasta entonces solo significaba almendra. El griego sí disponía de nombres propios para estos órganos: παρίσθμια (parísthmia, «las que están junto a la garganta») y ἀντιάδες (antiádes, «las que están enfrentadas»). En latín se usaba tonsillae, voz de la que derivan los términos actuales tonsila y tonsilitis. En el español moderno, la Real Academia Española recoge amígdala como «órgano formado por la reunión de numerosos nódulos linfáticos» y añade la acepción palatina como la más habitual en el uso coloquial. Conviene distinguir las cuatro estructuras que la terminología médica agrupa bajo el nombre de amígdala, porque no guardan relación funcional entre sí salvo la semejanza morfológica que motivó su nombre. Amígdala palatina. Son las más conocidas. Se trata de dos masas de tejido linfoide situadas entre los pilares anterior y posterior del velo del paladar, en la orofaringe. Forman parte del anillo linfático de Waldeyer junto con la amígdala faríngea (los adenoides), las amígdalas linguales y las amígdalas tubáricas. Su actividad inmunitaria es máxima durante la infancia y disminuye de forma progresiva a partir de la pubertad. La amígdala cerebral (o complejo amigdalino) es una estructura completamente distinta: un conjunto de núcleos de sustancia gris encajado en la porción anterosuperior del lóbulo temporal medial, dentro del sistema límbico. Participa en el procesamiento emocional, la modulación de la memoria y la regulación de respuestas autonómicas. No tiene tejido linfoide. Menos conocida fuera de la neuroanatomía es la amígdala cerebelosa (tonsila cerebelosa), un lobulillo situado en la cara inferior de cada hemisferio del cerebelo, justo por encima del foramen magno. Interviene en la regulación del tono postural y los reflejos vestibulares. Su relevancia clínica se manifiesta sobre todo cuando se hernia a través del agujero occipital, como ocurre en la malformación de Chiari. Del griego ἀμυγδάλη, «almendra». Pero la metáfora que aplicó ese nombre a los órganos de la garganta no es griega: nació en los textos médicos árabes de Avicena y Albucasis (siglos X-XI) y llegó al latín medieval a través de las traducciones realizadas en el siglo XII. Los griegos llamaban a estas estructuras παρίσθμια o ἀντιάδες, y los romanos tonsillae. Depende del contexto. En otorrinolaringología, sí: amígdala y tonsila son sinónimos para referirse a las masas de tejido linfoide de la faringe. El Diccionario de términos médicos de la RANM registra ambas formas como equivalentes. Ahora bien, cuando un neurocientífico habla de «la amígdala» sin más, suele referirse al complejo amigdalino cerebral, que nada tiene que ver con las tonsilas. Porque el criterio que guió la nomenclatura anatómica clásica fue la forma, no la función. Cualquier estructura ovalada que recordase vagamente a una almendra podía recibir el nombre de amígdala. La Federación Internacional de Programas de Terminología Anatómica (FIPAT) ha señalado que este criterio resulta a veces engañoso, puesto que no todas las estructuras así denominadas se asemejan realmente al fruto del almendro. A las palatinas. La operación se denomina amigdalectomía o tonsilectomía y consiste en la extirpación de las dos masas de tejido linfoide situadas a los lados de la garganta. No guarda relación con la amígdala cerebral ni con la cerebelosa. Si desea profundizar en conceptos asociados al término amígdala, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la amígdala
Acepciones anatómicas del término
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra amígdala?
¿Es lo mismo amígdala que tonsila?
¿Por qué estructuras tan distintas comparten el mismo nombre?
Cuando el médico dice «hay que operar las amígdalas», ¿a cuáles se refiere?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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