DICCIONARIO MÉDICO

Adenoides

Las adenoides (también llamadas amígdala faríngea o vegetaciones) son una masa de tejido linfoide situada en la pared posterosuperior de la nasofaringe. Forman parte del anillo linfático de Waldeyer y desempeñan una función inmunitaria relevante durante los primeros años de vida, antes de sufrir una involución fisiológica a partir de la pubertad.

Qué son las adenoides

El nombre procede del griego ἀδήν (adḗn), glándula, y el sufijo -ειδής (-eidḗs), con forma de. Literalmente, «lo que tiene aspecto de glándula». La denominación se generalizó a partir de 1868, cuando el otorrinolaringólogo danés Hans Wilhelm Meyer describió las «vegetaciones adenoideas» de la nasofaringe y propuso su extirpación en niños con obstrucción nasal crónica. Meyer eligió el adjetivo adenoide porque la superficie lobulada de estas masas le recordaba a la de un órgano glandular, aunque en realidad se trata de tejido linfoide, no secretor.

Las adenoides ocupan la bóveda y la pared posterior de la nasofaringe, justo por detrás de las coanas (las aberturas posteriores de las fosas nasales). No son visibles en una exploración oral convencional; para observarlas es necesario recurrir a un espejo nasofaríngeo o a una nasofibroscopia. Junto con las amígdalas palatinas, las linguales y las tubáricas, componen el anillo de Waldeyer, una barrera de tejido linfoide que rodea la entrada de las vías respiratorias y digestivas.

Función inmunitaria y ciclo vital

Las adenoides forman parte del MALT (tejido linfoide asociado a mucosas). Su epitelio de superficie, en contacto directo con el aire inspirado, captura antígenos bacterianos y víricos que acceden por la vía nasal. Bajo ese epitelio, los folículos linfoides procesan esos antígenos y estimulan la producción de inmunoglobulina A secretora, la principal línea de defensa de las mucosas respiratorias. En los primeros años de vida, cuando el sistema inmunitario todavía está madurando, esa función de vigilancia tiene un peso considerable.

El volumen de las adenoides varía con la edad de una forma bastante predecible. Crecen de manera progresiva desde el nacimiento, alcanzan su tamaño máximo entre los 3 y los 7 años (coincidiendo con el periodo de mayor exposición a infecciones respiratorias) y comienzan a involucionar a partir de la pubertad. En la mayoría de los adultos, el tejido adenoide residual es mínimo o indetectable. Esa involución no compromete la competencia inmunitaria porque, para entonces, otros componentes del sistema inmunitario han asumido las funciones protectoras.

Hipertrofia adenoidea y sus consecuencias

Cuando las adenoides aumentan de tamaño por encima de lo esperable para la edad del niño, se habla de hipertrofia adenoidea. Las infecciones repetidas de las vías respiratorias superiores son la causa más frecuente: cada episodio inflamatorio estimula la proliferación del tejido linfoide, y si los episodios se suceden sin intervalo suficiente, la masa adenoidea puede alcanzar un volumen que obstruye parcial o totalmente la nasofaringe. En algunos niños, la hipertrofia es constitucional y está presente desde los primeros meses.

La obstrucción nasofaríngea fuerza la respiración oral, sobre todo durante el sueño. Si se mantiene en el tiempo, esa respiración oral altera el desarrollo craneofacial del niño (paladar ojival, retrognatia, lo que clásicamente se ha denominado «facies adenoidea»). La proximidad de las adenoides al orificio faríngeo de la trompa de Eustaquio explica por qué su hipertrofia se asocia con frecuencia a problemas de oído medio: la compresión del ostium tubárico dificulta la ventilación y el drenaje de la caja timpánica.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se les llama «vegetaciones»?

El nombre popular vegetaciones procede del francés végétations adénoïdes, la expresión que utilizó Meyer en 1868. En español coloquial se acortó a «vegetaciones» sin más, un uso que se ha mantenido hasta hoy en la consulta de pediatría y en el lenguaje cotidiano.

¿Los adultos tienen adenoides?

En la mayoría de los adultos, el tejido adenoide ha involucionado de forma natural y no es clínicamente significativo. Sin embargo, en algunos pacientes persiste tejido residual que puede hipertrofiarse de nuevo, algo infrecuente pero documentado.

¿Se puede ver las adenoides abriendo la boca?

No. Las adenoides están situadas en la nasofaringe, por encima y detrás del paladar blando. Para visualizarlas se necesita un espejo nasofaríngeo o un endoscopio flexible introducido por la nariz. Las amígdalas que sí se ven al abrir la boca son las palatinas, que ocupan una posición diferente en la orofaringe.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Adenoides. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. MedlinePlus en español. Hipertrofia de adenoides. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  3. Real Academia Nacional de Medicina de España. Diccionario de términos médicos (DTM).
  4. Real Academia Española. Adenoide. Diccionario de la lengua española.

Consulte también la información clínica sobre la adenoidectomía

Si busca información sobre la intervención quirúrgica para extirpar las adenoides, puede consultar la ficha de la adenoidectomía elaborada por el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Para ampliar información sobre conceptos asociados, puede consultar:

  • Adenoide: adjetivo que significa «semejante a una glándula», utilizado para describir tejidos con aspecto glandular.
  • Vegetaciones: nombre popular de las adenoides, procedente del francés végétations adénoïdes.
  • Tejido adenoide: tejido linfoide de la nasofaringe con función inmunitaria.
  • Tonsila: denominación anatómica de las amígdalas, que incluye las palatinas, las faríngeas y las linguales.
  • Nasofaringe: porción superior de la faringe donde se localizan las adenoides.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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