DICCIONARIO MÉDICO

Adenoma bronquial

Adenoma bronquial es una denominación histórica que durante décadas se utilizó para agrupar varios tipos de tumores originados en la mucosa bronquial y sus glándulas. La clasificación actual de la OMS ya no emplea este término, porque la mayoría de las neoplasias que englobaba no son benignas: poseen capacidad infiltrativa y, en algunos casos, pueden producir metástasis.

Qué es el adenoma bronquial

El concepto nació en una época en la que la anatomía patológica pulmonar estaba menos desarrollada. Se observaban tumores intrabronquiales de crecimiento lento, aspecto redondeado y evolución aparentemente benigna, y se les asignó el nombre de «adenoma» por analogía con los tumores glandulares benignos de otros órganos. Con el tiempo se comprobó que esa aparente benignidad era engañosa: las células de la mayoría de estos tumores poseían capacidad de invasión local, y algunas podían diseminarse a ganglios linfáticos regionales o, más raramente, a órganos distantes.

La palabra «bronquial» señala el origen en los bronquios (del griego βρόγχος, brónkhos, «conducto respiratorio»). Combinada con «adenoma» (ἀδήν + -ωμα, «tumor glandular»), la expresión sugiere un tumor benigno glandular del bronquio. Esa sugerencia es, precisamente, lo que la hace inadecuada según los criterios actuales.

Entidades que se agrupaban bajo este nombre

Bajo la etiqueta de «adenoma bronquial» convivían al menos cuatro entidades histológicas distintas. La más frecuente con diferencia era el tumor carcinoide bronquial, que representaba entre el 80 % y el 90 % de los casos. Se trata de una neoplasia neuroendocrina originada en las células enterocromafines de la mucosa bronquial (células de Kulchitsky), de crecimiento lento pero con potencial metastásico real. En la clasificación vigente de la OMS se lo encuadra dentro de los tumores neuroendocrinos del pulmón, no entre los adenomas.

El segundo en frecuencia era el carcinoma adenoide quístico (antes llamado cilindroma), un tumor de las glándulas mucosas bronquiales con estructura histológica similar a la del carcinoma homónimo de las glándulas salivares. Su comportamiento es indolente pero tiene tendencia a la recidiva local y a la infiltración perineural. Nada de eso encaja con la idea de un adenoma benigno.

Se incluía también el carcinoma mucoepidermoide bronquial, neoplasia de baja malignidad con componente mucosecretor y escamoso combinados. Y, por último, el adenoma de glándulas mucosas bronquiales, el único miembro del grupo que era genuinamente benigno y que carecía de potencial de transformación maligna.

El abandono del término

La clasificación de la OMS de tumores torácicos dejó de emplear la categoría «adenoma bronquial» como agrupación diagnóstica. Cada una de las entidades que la componían recibió su propia clasificación independiente, reflejo de un conocimiento histológico y molecular que no existía cuando el término se acuñó. El nombre, sin embargo, sigue apareciendo en textos divulgativos y en el lenguaje clínico informal, lo que justifica su permanencia en un diccionario médico como referencia terminológica.

Conviene no confundir el antiguo «adenoma bronquial» con el adenoma bronquiolar, una entidad genuinamente benigna reconocida formalmente por la OMS en su quinta edición de 2021. El adenoma bronquiolar se origina en los bronquiolos, no en los bronquios principales, y presenta una estructura de doble capa celular (basal y luminal) que lo distingue con claridad de las neoplasias que se englobaban bajo el término clásico.

Preguntas frecuentes

¿El adenoma bronquial es benigno?

La denominación lo sugiere, pero no. La mayoría de los tumores que se agrupaban bajo este término son neoplasias de baja malignidad con capacidad de invasión local y, en ocasiones, de metástasis. Solo el adenoma de glándulas mucosas bronquiales era verdaderamente benigno.

¿Por qué sigue usándose el término si está obsoleto?

Por inercia histórica. Durante décadas apareció en manuales de referencia, clasificaciones académicas e informes radiológicos. Muchos profesionales lo reconocen y algunos textos divulgativos aún lo emplean. La OMS ya no lo incluye como categoría diagnóstica, pero el concepto persiste en el vocabulario médico como herencia terminológica.

¿Qué relación tiene con el síndrome carcinoide?

Directa, porque el tumor carcinoide bronquial era el componente mayoritario del antiguo grupo. Los carcinoides bronquiales pueden producir aminas y péptidos activos, y en un pequeño porcentaje de pacientes desencadenan el síndrome carcinoide, un cuadro relacionado con la liberación excesiva de serotonina y otras sustancias vasoactivas.

Referencias

  1. Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Definición de adenoma bronquial. Diccionario de cáncer del NCI.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Carcinoide bronquial.
  3. American Cancer Society. Si usted tiene un tumor carcinoide de pulmón.
  4. Real Academia Española. Adenoma. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en los tumores broncopulmonares o en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Adenoma: concepto general de tumor benigno de origen glandular, del que el antiguo «adenoma bronquial» tomó su nombre.
  • Carcinoide: tumor neuroendocrino de crecimiento lento, componente mayoritario del grupo que se denominaba «adenoma bronquial».
  • Síndrome carcinoide: cuadro clínico producido por la liberación de aminas vasoactivas desde tumores carcinoides funcionantes.
  • Pulmón: órgano respiratorio en el que asientan los tumores que históricamente se clasificaban como adenomas bronquiales.
  • Hamartoma: el tumor benigno del pulmón más frecuente, que en ocasiones se confunde con otras masas pulmonares en las pruebas de imagen.

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