DICCIONARIO MÉDICO
Acoasma
El acoasma es una alucinación auditiva elemental: una percepción sonora sin estímulo externo real y sin contenido verbal. Se manifiesta como zumbidos, pitidos, chasquidos, murmullos o ruidos inespecíficos, y se distingue de las alucinaciones auditivas verbales (fonemas) por la ausencia de estructura lingüística. Aparece tanto en trastornos psiquiátricos como en patología neurológica. En psiquiatría y neurología, el acoasma designa la percepción de sonidos que carecen de contenido lingüístico y que no proceden de ninguna fuente acústica real. Dentro de la clasificación de las alucinaciones por modalidad sensorial, las auditivas ocupan el primer lugar en frecuencia; se subdividen en dos categorías: las elementales (acoasmas) y las verbales o complejas, conocidas en la terminología clásica como fonemas. Un acoasma puede consistir en un pitido sostenido, un zumbido intermitente, un golpeteo rítmico, campanadas o murmullos difusos. Algunos pacientes refieren fragmentos musicales sin letra reconocible, que ciertos autores clasifican ya como alucinaciones musicales y no como acoasmas en sentido estricto. Procede del griego ἄκουσμα (ákousma), derivado del verbo ἀκούειν (akoúein, «oír»). En la tradición pitagórica, los ἀκουσματικοί (akousmatikoi) eran los discípulos que escuchaban las lecciones del maestro oculto detrás de una cortina, sin verlo, durante un periodo de prueba que podía prolongarse varios años. La acepción médica apareció hacia mediados del siglo XVII en textos de filosofía natural y se afianzó como voz psiquiátrica en el XIX. Eugen Bleuler, en su tratado de 1911 sobre la esquizofrenia, ya utilizaba la distinción entre alucinaciones auditivas elementales y verbales como herramienta clínica cotidiana. Generar un acoasma implica una activación anómala de la corteza cerebral auditiva primaria (área 41 de Brodmann, situada en la circunvolución temporal superior) sin que exista un estímulo acústico que la justifique. En la epilepsia del lóbulo temporal, las descargas eléctricas focales pueden propagarse a las áreas auditivas y producir percepciones sonoras breves, que los pacientes describen con frecuencia como pitidos agudos o zumbidos graves justo antes de la crisis convulsiva. Son auras, en sentido neurológico estricto. En los trastornos psicóticos el mecanismo parece distinto. Estudios de neuroimagen funcional han registrado activación del giro temporal superior durante episodios de alucinaciones auditivas en pacientes con esquizofrenia, lo que apunta a que la corteza auditiva genera percepciones «desde dentro» cuando las conexiones frontotemporales fallan en distinguir la actividad neural endógena de un estímulo real. Si la activación se extiende a regiones más anteriores del lóbulo temporal, vinculadas al procesamiento del lenguaje (área de Wernicke), el resultado es un fonema. Cuando queda circunscrita al área de procesamiento acústico primario, lo que emerge es un acoasma. No todas las percepciones sonoras sin fuente externa son alucinaciones. La hipoacusia neurosensorial avanzada o las lesiones del nervio vestibulococlear producen también sonidos fantasma, pero su mecanismo es periférico (daño coclear, reorganización tonotópica) y no cortical. La frontera clínica entre acúfeno y acoasma resulta, en la práctica, menos nítida de lo que la terminología sugiere, y algunos neurólogos han propuesto un espectro continuo que abarca desde el tinnitus periférico puro hasta la alucinación cortical compleja. El acúfeno (tinnitus) es un sonido percibido sin fuente acústica externa, generalmente un pitido continuo o un zumbido, cuyo origen se localiza en la cóclea, el nervio auditivo o el tronco encefálico. No se considera una alucinación en sentido estricto porque su génesis no depende de la corteza cerebral sino de alteraciones en la vía auditiva periférica. El acoasma, en cambio, es cortical y por ello aparece en contextos de patología psiquiátrica o neurológica central. Con el fonema la diferencia no es de intensidad sino de complejidad. Un fonema implica contenido lingüístico reconocible: palabras, frases, órdenes, diálogos. Puede tratarse de una voz que comenta los actos del paciente, de varias voces que conversan entre sí, o del propio pensamiento percibido como si sonara en voz alta. El acoasma carece siempre de esa arquitectura verbal, aunque la frontera entre un murmullo ininteligible catalogado como acoasma y una voz apenas audible catalogada como fonema depende, en buena medida, del juicio clínico del explorador. Del griego ἄκουσμα (ákousma), formado sobre el verbo ἀκούειν (akoúein), que significa «oír». En la escuela pitagórica, los akousmatikoi eran discípulos que aprendían solo escuchando, sin ver al maestro. El uso médico se documentó ya en el siglo XVII y se consolidó en el XIX con la semiología psiquiátrica moderna. No. El acúfeno tiene su origen en la vía auditiva periférica (cóclea, nervio auditivo) y suele manifestarse como un pitido constante o un zumbido. El acoasma es una alucinación de origen cortical: el cerebro genera la percepción sonora sin que la vía auditiva periférica esté necesariamente dañada. En ciertos pacientes con hipoacusia avanzada pueden solaparse ambos fenómenos, y la distinción requiere evaluación neurológica. Sí. Se observan en la epilepsia del lóbulo temporal (como aura previa a una crisis), en personas con privación de sueño prolongada, durante episodios febriles graves y en las fases de transición entre vigilia y sueño, que se conocen como alucinaciones hipnagógicas. La presencia aislada de un acoasma no permite asumir un diagnóstico psiquiátrico. La complejidad del contenido percibido. El acoasma es una percepción sonora elemental sin estructura lingüística: zumbidos, pitidos, chasquidos. El fonema es una alucinación verbal con palabras o frases reconocibles. Ambos son alucinaciones auditivas, pero las redes corticales implicadas son distintas, y su valor diagnóstico también varía. Si desea profundizar en conceptos asociados al acoasma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un acoasma
Mecanismo cortical y contextos clínicos
Diferenciación con el acúfeno y con el fonema
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra acoasma?
¿Es lo mismo un acoasma que un acúfeno?
¿Puede aparecer un acoasma en personas sin enfermedad psiquiátrica?
¿Qué diferencia a un acoasma de un fonema?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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