DICCIONARIO MÉDICO

Nicergolina

La nicergolina es un derivado semisintético de los alcaloides del cornezuelo del centeno, construido sobre un núcleo de ergolina y dotado de actividad antagonista sobre los receptores alfa-1 adrenérgicos. Produce vasodilatación cerebral y periférica, y se ha empleado en trastornos cognitivos y circulatorios asociados a la edad. Su código en la clasificación ATC es C04AE02.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la nicergolina

La nicergolina pertenece a los derivados ergóticos, la familia de moléculas emparentadas con los alcaloides que produce el hongo Claviceps purpurea al infectar el centeno. Se obtiene por semisíntesis a partir del ácido d-lumilisérgico y, en términos químicos, es un éster: un fragmento de ácido 5-bromonicotínico unido a un esqueleto de ergolina. Su acción principal es la de bloquear los receptores alfa-1 adrenérgicos, lo que relaja la pared de los vasos y facilita el paso de la sangre hacia los tejidos.

Durante décadas se prescribió para los trastornos circulatorios cerebrales del anciano y para cuadros de deterioro cognitivo ligados a la edad. La clasificación ATC la sitúa en el grupo C04AE, el de los alcaloides del ergot con acción vasodilatadora periférica. No es, sin embargo, un vasodilatador cualquiera: su perfil resultó bastante más amplio de lo esperado.

Un nombre que describe la molécula

El nombre no procede del griego ni del latín, sino de la propia química del compuesto. La partícula "nic-" remite al ácido nicotínico (la forma bromada que forma el éster) y "-ergolina", al esqueleto tetracíclico que comparte con el resto de derivados del cornezuelo. Es, en la práctica, una etiqueta que resume la estructura.

Farmitalia Carlo Erba, en Milán, la sintetizó a finales de los años sesenta. La patente italiana se presentó en 1970 y la primera autorización llegó en Italia en 1972; después se registró en más de cincuenta países. Se perseguía una molécula con los efectos vasoactivos del ergot pero con menos toxicidad que la ergotamina clásica. El objetivo era un ergótico más manejable.

Varias dianas en una sola molécula

No es un simple vasodilatador. Además del bloqueo alfa-1, en los estudios experimentales se le atribuyeron efectos que van más allá del vaso sanguíneo: potenciación de la neurotransmisión colinérgica (la que emplea la acetilcolina), inhibición de la agregación de las plaquetas, mayor consumo de oxígeno y glucosa por la neurona y cierta capacidad antioxidante. Ese abanico de acciones es el que la llevó a los ensayos sobre deterioro cognitivo.

Por vía oral se absorbe con facilidad, y el hígado la transforma a través del sistema del citocromo P450; sus metabolitos salen del organismo sobre todo por el riñón. En 2013, tras la revisión del Comité de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Europea del Medicamento, la AEMPS restringió buena parte de las indicaciones autorizadas de los derivados ergóticos, la nicergolina incluida, por el riesgo de reacciones fibróticas y de ergotismo asociado a esta familia de compuestos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre nicergolina?

De su composición química, no de una raíz clásica. Combina el prefijo del ácido nicotínico con el del núcleo ergolina, los dos fragmentos que forman la molécula. Es una denominación descriptiva, del tipo que reciben muchos compuestos obtenidos por síntesis.

¿Es lo mismo que la ergotamina?

No. Las dos derivan del cornezuelo del centeno y comparten el núcleo ergolínico, pero se comportan casi al revés sobre los vasos: la ergotamina es vasoconstrictora y se empleó frente a la crisis de migraña, mientras que la nicergolina bloquea los receptores alfa y dilata. Una estrecha el vaso; la otra lo abre.

¿Por qué se asocia a un hongo del centeno?

Porque su esqueleto químico procede de los alcaloides del ergot, las sustancias que fabrica el hongo Claviceps purpurea cuando parasita las espigas de centeno y otros cereales. Esos mismos alcaloides provocaron, durante la Edad Media, las epidemias de ergotismo que se conocieron como "fuego de San Antonio", con gangrena de las extremidades y alucinaciones. La farmacología moderna aprendió a rediseñar esa estructura para conservar los efectos aprovechables y descartar los tóxicos.

Referencias

  1. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Derivados ergóticos y riesgo de fibrosis y ergotismo: restricción de indicaciones (MUH FV, 19/2013).
  2. Winblad B, Fioravanti M, Dolezal T, et al. Therapeutic use of nicergoline (PubMed).
  3. DrugBank Online. Nicergoline (DB00699).
  4. Zajdel P, Bednarski M, Sapa J, Nowak G. Ergotamine and nicergoline: facts and myths (Pharmacological Reports).

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Ergolina. Núcleo químico tetracíclico común a los alcaloides del cornezuelo del centeno.
  • Ergotamina. Alcaloide del ergot de acción vasoconstrictora, usado históricamente frente a la migraña.
  • Vasodilatador. Sustancia que relaja la pared de los vasos y aumenta el flujo de sangre.
  • Receptor adrenérgico. Diana molecular de la adrenalina y la noradrenalina sobre la que actúa el bloqueo alfa.
  • Clasificación ATC. Sistema internacional que ordena los fármacos por órgano diana y mecanismo de acción.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026