DICCIONARIO MÉDICO
Imipramina
La imipramina es un antidepresivo tricíclico derivado de la dibenzazepina, empleado en el trastorno depresivo y en la enuresis nocturna infantil. Fue el primer fármaco de su grupo y sirvió de prototipo para toda la familia. Su acción consiste en bloquear la recaptación de noradrenalina y serotonina en la terminal nerviosa, con lo que aumenta la disponibilidad de ambos neurotransmisores. Su código en la clasificación ATC es N06AA02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La imipramina pertenece a la clase de los antidepresivos tricíclicos, llamados así por la estructura de tres anillos que forma su molécula. Deriva de la dibenzazepina (un compuesto iminodibenzílico) y, dentro de la clasificación ATC, se sitúa en el subgrupo de los inhibidores no selectivos de la recaptación de monoaminas. Se administra por vía oral y en el organismo se transforma en desipramina, un metabolito que también posee actividad antidepresiva por derecho propio. Sus indicaciones autorizadas son dos y bastante distintas entre sí: el tratamiento de la depresión y la prevención de la enuresis nocturna en la infancia, es decir, el escape involuntario de orina durante el sueño. En el segundo caso interviene su actividad anticolinérgica sobre la vejiga, un efecto que en otros contextos se cuenta más bien entre los inconvenientes del fármaco. Cómo previene exactamente el escape de orina no se conoce del todo. Cuando una neurona libera noradrenalina o serotonina en la sinapsis, unas proteínas transportadoras se encargan de recuperar buena parte de ese mensajero para reutilizarlo. La imipramina bloquea esa recuperación: al inhibir la recaptación, el neurotransmisor permanece más tiempo en el espacio entre neuronas y su señal se prolonga. Sobre esta observación se construyó la llamada hipótesis monoaminérgica de la depresión, que relacionaba el trastorno con un déficit de estas moléculas. La cuestión tiene un matiz que conviene no pasar por alto. El bloqueo de la recaptación es inmediato, pero la mejoría del ánimo tarda de dos a cuatro semanas en aparecer. Ese desfase sugiere que el efecto terapéutico no depende solo del aumento de neurotransmisor, sino de cambios más lentos en los receptores neuronales tras la administración mantenida. La imipramina, además, no se limita a estos dos neurotransmisores: actúa sobre otros receptores, y de esa falta de selectividad proceden buena parte de sus efectos secundarios. La imipramina llegó por un camino que nadie había planeado. La compañía suiza Geigy la ensayaba en los años cincuenta como posible antipsicótico, emparentado con la clorpromazina, y en ese papel resultó decepcionante. Fue el psiquiatra suizo Roland Kuhn quien reparó en que, aunque no calmaba la psicosis, levantaba el ánimo de los pacientes deprimidos. Publicó sus observaciones en 1957 en el Swiss Medical Weekly y las presentó ese mismo año en el Segundo Congreso Internacional de Psiquiatría, celebrado en Zúrich, ante un auditorio escaso que apenas advirtió el alcance de lo que escuchaba. Aquel hallazgo abrió la era de los tricíclicos, que durante décadas fueron el tratamiento de referencia de la depresión mayor. La aparición de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, mejor tolerados, los desplazó de la primera línea. La imipramina, sin embargo, sigue figurando en las guías clínicas, sobre todo cuando otros fármacos no han funcionado. Procede de su estructura química: es un derivado iminodibenzílico, y de esa raíz (imino-) arranca la denominación común internacional. No tiene, por tanto, una etimología griega o latina clásica, sino que remite directamente al compuesto del que deriva. No. La desipramina es un metabolito de la imipramina, es decir, el producto en que esta se convierte al ser procesada por el hígado. Conserva actividad antidepresiva y, de hecho, se comercializa también como fármaco independiente. La diferencia principal es que la desipramina actúa de forma más marcada sobre la noradrenalina, mientras que la imipramina afecta a noradrenalina y serotonina de manera más equilibrada. Por su forma molecular. El término tricíclico describe una estructura de tres anillos unidos, rasgo químico que comparten los fármacos de este grupo y que sirve para agruparlos. La imipramina fue el primero, así que ese esqueleto de tres anillos se convirtió en la seña de identidad de toda la familia. Si desea ampliar información sobre el funcionamiento de este fármaco, puede consultar:Qué es la imipramina
Cómo actúa sobre los neurotransmisores
El primer antidepresivo tricíclico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre imipramina?
¿Es lo mismo la imipramina que la desipramina?
¿Por qué se dice que la imipramina es un antidepresivo tricíclico?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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