DICCIONARIO MÉDICO
Fluoxetina
La fluoxetina es un antidepresivo del grupo de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Fue el primer fármaco de esta clase que llegó al mercado y sigue siendo uno de los más recetados en el mundo. Su rasgo distintivo dentro del grupo es una semivida mucho más larga que la del resto de ISRS, que se mide en días y no en horas. Su código en la clasificación ATC es N06AB03. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La fluoxetina pertenece a la familia de antidepresivos que actúa sobre un solo neurotransmisor, la serotonina, de forma selectiva. La serotonina participa en la regulación del estado de ánimo, y una vez que se libera en la sinapsis el organismo la retira de nuevo hacia la neurona que la ha liberado mediante una proteína transportadora. La fluoxetina bloquea esa proteína. Al frenar la recaptación, la serotonina permanece más tiempo disponible en el espacio entre neuronas. El adjetivo "selectivo" marca la diferencia con los antidepresivos anteriores. Los tricíclicos, que dominaban el tratamiento de la depresión hasta los años ochenta, interferían con varios sistemas de neurotransmisión a la vez, lo que explicaba buena parte de sus efectos indeseados. La fluoxetina se diseñó para actuar sobre la serotonina sin arrastrar de forma apreciable esos otros circuitos. Ese fue su argumento clínico y comercial. Lo que separa a la fluoxetina del resto de los ISRS es su farmacocinética. La molécula original tiene una semivida de eliminación de entre cuatro y seis días, y su metabolito activo, la norfluoxetina, permanece en el organismo entre cuatro y dieciséis días. La norfluoxetina no es un residuo inerte: conserva capacidad de inhibir la recaptación de serotonina, de modo que el efecto del fármaco se prolonga mucho después de la última toma. Esa lentitud tiene consecuencias prácticas. El fármaco tarda semanas en alcanzar concentraciones estables, y también tarda en desaparecer cuando se interrumpe. Por eso la fluoxetina genera menos síntomas de retirada que otros ISRS de vida más corta: el propio medicamento se retira de forma gradual, casi como si llevara incorporada una rampa de descenso. Sobre esa característica se construyó una formulación semanal, pensada para la fase de mantenimiento. La fluoxetina tiene además un perfil farmacológico secundario que la distingue. Antagoniza los receptores 5-HT2C de la serotonina, un efecto que favorece la liberación de noradrenalina y dopamina en la corteza prefrontal. A ese rasgo se atribuye su carácter activador, frente a otros ISRS de tono más sedante. También es un inhibidor potente de la enzima hepática CYP2D6, lo que la hace propensa a interacciones con otros medicamentos que se metabolizan por esa vía. La historia de la fluoxetina es la del nacimiento de toda una clase terapéutica. Los químicos de Eli Lilly la descubrieron en 1974, partiendo de la hipótesis de que reforzar la neurotransmisión serotoninérgica podía aliviar la depresión. Tras un largo desarrollo, la FDA estadounidense la aprobó en 1987, aunque había aparecido un año antes en el mercado belga. Fue el primer inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina comercializado, y abrió el camino a los que vinieron después: sertralina, paroxetina, citalopram, escitalopram y fluvoxamina. Su popularidad desbordó el ámbito médico. Bajo su nombre comercial más conocido se convirtió en un fenómeno cultural, hasta el punto de recibir el apodo, poco afortunado, de "pastilla de la felicidad". La Organización Mundial de la Salud la incluye en su lista de medicamentos esenciales para el tratamiento de los trastornos depresivos. No. Aunque nació como antidepresivo, la fluoxetina cuenta con indicaciones aprobadas en el trastorno obsesivo-compulsivo, la bulimia nerviosa y el trastorno de pánico, entre otras. El neurotransmisor sobre el que actúa interviene en circuitos cerebrales que van más allá del estado de ánimo. Porque actúa de forma preferente sobre el sistema de la serotonina, sin bloquear de manera relevante los demás circuitos de neurotransmisión que sí afectaban los antidepresivos anteriores. Esa selectividad es la que da nombre a toda la clase (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y la que explica su mejor tolerancia frente a los tricíclicos. Es el principal metabolito de la fluoxetina, el producto en que se transforma el fármaco en el hígado. A diferencia de otros metabolitos, mantiene actividad farmacológica propia y una semivida todavía más larga que la de la molécula de origen, de hasta dieciséis días. Su persistencia es la razón de que el efecto de la fluoxetina se prolongue durante semanas después de dejar de tomarla. Si desea ampliar información, puede consultar:Qué es la fluoxetina
Una semivida medida en días
El primer ISRS
Preguntas frecuentes
¿Solo se usa para la depresión?
¿Por qué se dice que es "selectivo"?
¿Qué es la norfluoxetina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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