DICCIONARIO MÉDICO
Saccharomyces boulardii
Saccharomyces boulardii es una levadura, es decir, un hongo microscópico formado por una sola célula. La aisló en 1923 el microbiólogo francés Henri Boulard a partir de la piel de unas frutas tropicales, y desde entonces se emplea como probiótico: un microorganismo vivo que ayuda a sostener y a recomponer el equilibrio de la flora intestinal. Resiste la acidez del estómago y no la frenan los antibióticos que atacan a las bacterias, dos rasgos poco habituales que la separan de las demás levaduras. En una persona sana se comporta como un huésped inofensivo y de paso por el tubo digestivo. Saccharomyces boulardii Levadura probiótica Tipo: hongo Forma: levadura Hábitat: frutas tropicales (lichi, mangostán) y tubo digestivo de forma pasajera Reservorio: ambiental Patogenicidad: no patógena (riesgo oportunista solo en personas muy debilitadas) Interés médico: la única levadura de uso probiótico extendido Saccharomyces boulardii es una levadura, uno de los hongos unicelulares que fermentan los azúcares. El nombre del género lo cuenta casi todo: viene del griego sákcharon (σάκχαρον), azúcar, y mýkes (μύκης), hongo. Hongo del azúcar, por su costumbre de convertir los azúcares en alcohol y gas. El epíteto boulardii es un homenaje a quien la encontró. El hallazgo tiene fecha y anécdota. Corría 1923 y una epidemia de cólera asolaba Indochina cuando el microbiólogo francés Henri Boulard reparó en un detalle: la gente del lugar masticaba la piel del lichi y del mangostán para cortar la diarrea. De aquellas cáscaras aisló la levadura que hoy lleva su apellido. Tiempo después vendió la cepa a un laboratorio francés, y el remedio de mercado callejero acabó convertido en producto de farmacia. Durante décadas se la tuvo por una especie aparte. Los análisis genéticos han corregido esa idea: comparte más del 99 % de su genoma con Saccharomyces cerevisiae, la levadura de la panadería y de la cerveza, de modo que hoy se considera una cepa o variedad suya (Saccharomyces cerevisiae var. boulardii) antes que una especie independiente. El nombre Saccharomyces boulardii nunca llegó a publicarse de forma válida según las reglas de la nomenclatura, y por eso los registros de hongos lo recogen como nombre no aceptado. Con todo, no es una levadura de panadería cualquiera. Crece a gusto a 37 grados, la temperatura del cuerpo humano, cuando la mayoría de sus parientes prefieren ambientes más frescos. No aprovecha la galactosa como azúcar y apenas forma esporas, dos rarezas metabólicas que ayudan a identificarla en el laboratorio. Esa combinación, sumada a que aguanta la acidez y las sales biliares, explica por qué sobrevive al viaje digestivo y llega viva al intestino. La cepa de referencia se conserva en varias colecciones internacionales, cada una con su propio código (CBS 5926, ATCC 74012, CNCM I-745), un pequeño lío de siglas que en el fondo apunta al mismo linaje. Un probiótico es un microorganismo vivo que, tomado en cantidad suficiente, aporta algún beneficio a quien lo ingiere. Casi todos son bacterias. Saccharomyces boulardii es el caso poco frecuente de una levadura empleada con ese fin, y de ahí buena parte de su fama. Al ser un hongo y no una bacteria, los antibióticos que combaten bacterias no la tocan, así que puede convivir con ellos sin quedar eliminada por el camino. En el intestino no echa raíces. La levadura recorre el tubo digestivo, actúa mientras está presente y se elimina en pocos días, sin incorporarse a la microbiota estable del huésped. Se habla por eso de una colonización transitoria. Su papel se centra en hacer compañía a la flora intestinal cuando esta se desordena, un estado que recibe el nombre de disbiosis. Conviene una aclaración sobre su seguridad, porque el matiz importa. En personas sanas la levadura no invade los tejidos ni pasa a la sangre. Solo en situaciones muy concretas, en pacientes graves o con las defensas seriamente comprometidas, se han descrito casos raros en los que una Saccharomyces alcanza el torrente sanguíneo y provoca una infección llamada fungemia. Es una complicación infrecuente y ligada al estado de quien la sufre, no una cualidad agresiva del propio hongo. Hongo del azúcar de Boulard. Saccharomyces une el griego sákcharon, azúcar, con mýkes, hongo, por su facilidad para fermentar azúcares. El epíteto boulardii recuerda a Henri Boulard, el microbiólogo francés que la aisló en 1923. Casi. Comparte más del 99 % de su material genético con Saccharomyces cerevisiae, la levadura de panadería, y hoy se la trata como una cepa de esa misma especie. Lo que las separa son detalles de su metabolismo y su aguante: crece a 37 grados y resiste el paso por el estómago, algo que la levadura del pan rara vez consigue. No para la mayoría. En una persona sana resulta inofensiva y abandona el organismo en unos días. El riesgo se reduce a pacientes muy graves o con las defensas muy bajas, en quienes, de manera infrecuente, puede llegar a la sangre. Porque casi todos los probióticos son bacterias y este es una levadura. La diferencia tiene una consecuencia práctica: los antibióticos antibacterianos no la afectan, de modo que puede tomarse a la vez que ellos. Es, además, la levadura probiótica más estudiada. Para situar Saccharomyces boulardii dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Saccharomyces boulardii
Una levadura distinta de la del pan
Qué es un probiótico y qué papel cumple
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Saccharomyces boulardii?
¿Es lo mismo que la levadura del pan o de la cerveza?
¿Es un hongo peligroso?
¿Por qué se dice que es un probiótico poco común?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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