DICCIONARIO MÉDICO
Ritmo cardiaco
El ritmo cardíaco es el patrón con el que se suceden los latidos del corazón: el punto donde nace cada impulso eléctrico y la regularidad de los intervalos entre uno y otro. Es un parámetro distinto de la frecuencia cardíaca, que se limita a contar cuántas veces late el corazón en un minuto. Mucho antes de que existiera la cardiología como disciplina, ya se sabía que el pulso no se agotaba en un solo dato. Herófilo de Alejandría, hacia el año 300 antes de nuestra era, distinguió en el pulso arterial cuatro cualidades independientes: frecuencia, amplitud, tensión y ritmo. Para medir la primera empleó una clepsidra, un reloj de agua portátil que llevaba consigo en sus visitas; para describir la cuarta, comparó la sucesión de los latidos con las proporciones de la música. Esa distinción, tan antigua, sigue siendo válida. Hablar de ritmo cardíaco es hablar de dos cosas a la vez. La primera es el origen del impulso: de dónde parte la señal eléctrica que hace que el corazón se contraiga. La segunda es la regularidad, es decir, si los intervalos entre latidos son constantes o varían de forma errática. Un corazón puede latir setenta veces por minuto con un ritmo perfectamente ordenado o con uno completamente caótico. La cifra setenta, por sí sola, no dice nada sobre esto último. En el lenguaje coloquial, "ritmo cardíaco" y "frecuencia cardíaca" se usan a menudo como sinónimos. En cardiología no lo son. La frecuencia cardíaca es un número, los latidos por minuto. El ritmo es una cualidad que describe cómo se organiza esa secuencia, no cuántos latidos la componen. Los dos parámetros pueden variar de forma independiente. Una persona puede tener una frecuencia normal, setenta y cinco latidos por minuto, y aun así un ritmo anómalo, porque los impulsos no nacen donde deberían o porque los intervalos entre ellos son irregulares. Y a la inversa: una frecuencia elevada o baja no implica necesariamente un ritmo alterado, siempre que el origen del impulso y la periodicidad se mantengan normales. En un corazón sano, cada latido nace en el nódulo sinusal, un grupo de células de la aurícula derecha que actúa como marcapasos natural. De ahí toma su nombre el ritmo sinusal, el patrón normal en el que el impulso recorre de forma ordenada el sistema de conducción cardíaco hasta llegar a los ventrículos. Cuando el impulso se origina fuera del nódulo sinusal, en lo que se llama un foco ectópico, o cuando la secuencia deja de ser regular, se habla de arritmia. El término procede del griego y designa, en sentido estricto, la ausencia de ritmo; en la práctica clínica engloba cualquier alteración, ya sea del origen del impulso, de la regularidad, o de ambos. El desarrollo completo puede consultarse en la entrada arritmia de este diccionario. El nódulo sinusal no dispara a un ritmo fijo. Su actividad está modulada por el sistema nervioso autónomo: el simpático la acelera, el parasimpático, a través del nervio vago, la frena. Esta capacidad del tejido cardíaco para generar impulsos rítmicos de forma espontánea y ajustar su cadencia se denomina cronotropismo. Gracias a ella, el mismo nódulo que marca setenta latidos por minuto en reposo puede superar los ciento cincuenta durante un esfuerzo intenso sin que el ritmo deje de ser sinusal. El instrumento de referencia es el electrocardiograma, que traza la actividad eléctrica del corazón latido a latido y permite ver tanto el origen de cada impulso como la regularidad de los intervalos. En la exploración física, la palpación del pulso arterial ofrece una aproximación indirecta: se percibe irregular al tacto cuando el ritmo subyacente lo es, aunque solo el trazado eléctrico distingue con precisión su origen. No, aunque el habla cotidiana los mezcle sin distinción. La frecuencia cuenta latidos por minuto. El ritmo describe su origen y su regularidad. Dos personas pueden compartir la misma frecuencia con ritmos completamente distintos. Que cada latido nace donde debe nacer, en el nódulo sinusal. Es la denominación del ritmo cardíaco normal y no implica ninguna alteración; al contrario, es el hallazgo esperado en un electrocardiograma sano. De la música, literalmente. Herófilo de Alejandría, en el siglo III antes de Cristo, ya distinguía el ritmo del pulso de su frecuencia y su amplitud, y describía esa cadencia comparándola con las proporciones que estudiaban los teóricos musicales griegos de su tiempo. Sí. Ocurre, por ejemplo, cuando un impulso ectópico ocasional se intercala entre latidos sinusales normales: la frecuencia media apenas varía, pero la secuencia deja de ser regular.Qué es el ritmo cardíaco
Ritmo frente a frecuencia: una confusión habitual
Origen del impulso: ritmo sinusal y ritmos ectópicos
Regulación del ritmo
Cómo se registra el ritmo cardíaco
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el ritmo cardíaco que la frecuencia cardíaca?
¿Qué significa que un ritmo sea "sinusal"?
¿De dónde viene la costumbre de hablar de "ritmo" al referirse al corazón?
¿Puede alterarse el ritmo sin que cambie la frecuencia?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026