DICCIONARIO MÉDICO
Rickettsia typhi
Rickettsia typhi es la bacteria responsable del tifus murino o endémico, que llega al ser humano a través de las heces de la pulga de la rata. Es la segunda especie del grupo tífico, junto a Rickettsia prowazekii, y durante décadas se discutió si ambas eran realmente organismos distintos o variantes de uno solo. Su nombre tardó veintitrés años en fijarse y todavía hoy aparece en la bibliografía bajo una denominación alternativa. Rickettsia typhi Agente del tifus murino o endémico Tipo: bacteria Morfología: cocobacilo gramnegativo de tinción débil, inmóvil, parásito intracelular obligado Transmisión: vectorial, por las heces de pulgas infectadas Reservorio: animal (ratas y otros pequeños mamíferos) Patogenicidad: primario Enfermedades: tifus murino Se trata de una bacteria intracelular obligada del género Rickettsia, incapaz de multiplicarse fuera de una célula viva. El epíteto específico no honra a nadie: procede del griego tŷphos, que designaba varias clases de fiebre, una de ellas acompañada de estupor, y que pasó al latín como genitivo typhi, «del tifus». Su historia nomenclatural es enredada porque durante años nadie estaba seguro de estar ante una especie propia. En 1920, Wolbach y Todd propusieron el nombre Dermacentroxenus typhi para la variedad mexicana del tifus. A lo largo de esa década y la siguiente se discutió si el agente del tifus endémico era una variante de R. prowazekii o algo distinto, y en 1931 Monteiro propuso llamarlo Rickettsia mooseri en reconocimiento a Hermann Mooser, que había recuperado el microorganismo de cerebros de ratas capturadas en una prisión de Ciudad de México. La combinación que hoy se considera correcta la estableció Cornelius Philip en 1943, en un trabajo dedicado precisamente a poner orden en los nombres de las rickettsias patógenas. R. mooseri quedó como sinónimo y todavía aparece en textos de microbiología, sobre todo latinoamericanos. La secuencia completa de la cepa de referencia Wilmington se publicó en 2004, a cargo de McLeod y colaboradores. Tiene 1.111.496 pares de bases, una cifra prácticamente calcada a la de R. prowazekii, y contiene 877 genes. Las diferencias aparecen al mirar dentro: más de cuarenta pseudogenes, entre ellos el sistema completo de la citocromo c oxidasa, y dos grandes inversiones en el orden de los genes, una de ellas de 124 kilobases cerca del origen de replicación. De los tres genomas comparados entonces, 24 genes eran exclusivos de esta especie. Esa comparación tenía un objetivo práctico. La letalidad del tifus transmitido por piojo es un orden de magnitud mayor que la del tifus murino pese a lo emparentadas que están ambas bacterias, y el interés era encontrar en el genoma alguna pista de por qué. El ciclo clásico es urbano y gira en torno a la rata y su pulga principal, Xenopsylla cheopis. La bacteria no se inocula con la picadura sino con las heces que la pulga deposita mientras se alimenta, y basta el rascado para introducirla por la piel lesionada o por una mucosa. Las pulgas quedan infectadas de por vida y la infección no les acorta la vida, a diferencia de lo que le ocurre al piojo del tifus epidémico. Desde los años setenta se documenta un segundo ciclo, suburbano, en el que intervienen la zarigüeya (Didelphis virginiana) y la pulga del gato (Ctenocephalides felis). Se describió primero en zonas residenciales de Los Ángeles y explica buena parte de los casos actuales del sur de California y del sur de Texas, donde las campañas contra la pulga de la rata habían reducido mucho la incidencia décadas atrás. También se ha detectado el microorganismo en la pulga del ratón, Leptopsylla segnis. La distribución mundial de la especie es amplia y se concentra en regiones costeras cálidas, tropicales y subtropicales. Como el resto del género, no crece en medios de cultivo convencionales y se propaga en huevos embrionados o en monocapas celulares; la tinción de Giemsa y la de Giménez permiten verla, porque el método de Gram la tiñe mal pese a ser gramnegativa por estructura de pared. Frente a sus parientes de las fiebres manchadas, que se desplazan de célula en célula impulsadas por una cola de actina, esta especie forma colas cortas y su movimiento resulta errático, aunque la velocidad registrada es comparable. La consecuencia es que se disemina mucho menos entre células vecinas y tiende a acumularse dentro de la que ocupa. Sus antígenos reaccionan de forma cruzada con los de R. prowazekii con frecuencia, y algo menos con los de R. rickettsii, un detalle que ha condicionado durante décadas la interpretación de los estudios de serología. Porque el nombre se fijó tarde. Monteiro propuso Rickettsia mooseri en 1931 en honor a Hermann Mooser, pero la combinación válida es la que estableció Philip en 1943 a partir del Dermacentroxenus typhi de Wolbach y Todd, de 1920. La primera es un sinónimo que sigue circulando en la bibliografía. No. Xenopsylla cheopis es el vector clásico, pero la pulga del gato y la del ratón también pueden transmitirla, y en América del Norte existe un ciclo suburbano en el que la zarigüeya actúa como hospedador amplificador. Son las dos especies del grupo tífico. Comparten antígenos hasta el punto de confundirse en las pruebas serológicas, pero se diferencian en el vector, en el reservorio y en la gravedad del cuadro que producen. No. El ciclo depende por completo de los roedores y sus pulgas, y el ser humano es un huésped accidental que no participa en el mantenimiento de la bacteria.Qué es Rickettsia typhi
Un genoma casi idéntico en tamaño, distinto en contenido
Dónde vive y cómo se transmite
Cómo se identifica y en qué se distingue
Preguntas frecuentes
¿Por qué hay dos nombres, Rickettsia typhi y Rickettsia mooseri?
¿Solo la transmite la pulga de la rata?
¿Qué relación tiene con el tifus exantemático?
¿Se contagia de persona a persona?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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