DICCIONARIO MÉDICO
Reflejo autonómico
El reflejo autonómico es la respuesta automática que genera el sistema nervioso vegetativo ante un estímulo, transmitida hasta el órgano efector sin que medie ningún proceso consciente. Su tramo de salida no llega directamente al músculo, como ocurre en el reflejo somático clásico: pasa antes por un ganglio, donde una segunda neurona recoge el relevo. Dentro del sistema nervioso autónomo, este reflejo ocupa el mismo lugar que el reflejo rotuliano dentro del sistema motor voluntario: es su unidad funcional básica. Regula procesos que nunca llegan a la conciencia, el diámetro de la pupila, el ritmo cardíaco, el vaciado de una víscera, y lo hace en fracciones de segundo, sin esperar a que el cerebro delibere. La vía aferente apenas cambia respecto al arco reflejo somático: una neurona sensitiva, con el cuerpo en un ganglio raquídeo o craneal, recoge el estímulo y lo transmite al sistema nervioso central. La diferencia aparece en la salida. Un reflejo somático llega al músculo esquelético con una sola neurona motora; el reflejo autonómico necesita dos, unidas por una sinapsis en un ganglio autónomo. La primera, preganglionar, nace en el asta lateral de la médula o en un núcleo del tronco del encéfalo; la segunda, posganglionar, parte del ganglio y alcanza al fin el músculo liso, el músculo cardíaco o una glándula, según el órgano implicado. No siempre interviene el sistema nervioso central. En la pared del tubo digestivo existen circuitos reflejos completos, con su propia neurona sensitiva, su interneurona y su neurona motora, que se cierran dentro del plexo mientérico sin necesidad de subir a la médula. Es el sistema nervioso entérico, capaz de generar movimiento peristáltico incluso en un segmento de intestino aislado del resto del organismo. Conviene clasificar los reflejos autonómicos por dónde nace el estímulo y dónde se resuelve, no solo por el órgano implicado. Un reflejo viscerovisceral nace y termina en una víscera, como el reflejo gastrocólico, en el que la llegada de alimento al estómago acelera el movimiento del colon. Un reflejo viscerosomático nace en una víscera y se resuelve en músculo esquelético, caso de la contractura abdominal que acompaña a una peritonitis. La dirección inversa también existe: en el reflejo somatovisceral, un estímulo captado por receptores de la piel (el frío sobre una superficie cutánea, por ejemplo) desencadena una respuesta vegetativa, como la que produce el reflejo pilomotor. Esta clasificación no debe confundirse con la estructura general del arco reflejo, común a cualquier reflejo, somático o vegetativo. Tampoco es un reflejo autonómico, en sentido estricto, el reflejo axónico. Afecta a menudo a vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas, efectores típicamente vegetativos; su circuito, sin embargo, no pasa por ningún ganglio ni por el sistema nervioso central, así que carece de la sinapsis que define a todo reflejo autonómico propiamente dicho. El fisiólogo británico John Newport Langley lo propuso en 1898, en un artículo publicado en el Journal of Physiology, para sustituir denominaciones anteriores como sistema nervioso vegetativo o sistema ganglionar. El propio Langley reconoció años después que la palabra autónomo sugiere una independencia del sistema nervioso central mayor de la que existe en realidad, con la posible excepción del intestino. Sí, son sinónimos exactos. El Diccionario de la lengua española de la RAE solo recoge autonómico en su acepción política, la de las comunidades autónomas; el adjetivo que la Academia reserva para el sistema vegetativo es autónomo. El uso médico de autonómico es un calco asentado del inglés autonomic que convive sin conflicto con la forma más castiza. En 1899, los fisiólogos británicos William Bayliss y Ernest Starling, tras aislar un segmento de intestino, comprobaron que un estímulo aplicado en un punto provocaba contracción por encima y relajación por debajo, aunque el segmento estuviera desconectado del resto del organismo. Formularon así la llamada ley del intestino, la primera prueba experimental de que el reflejo peristáltico no necesita al sistema nervioso central para completarse. Cuando el circuito falla, los cuadros resultantes son muy distintos según el nivel de la lesión. Una lesión medular alta puede provocar una descarga simpática incontrolada por debajo del segmento dañado: es la disreflexia autonómica. Un fallo generalizado y progresivo del sistema, en cambio, se agrupa bajo el término disautonomía, con manifestaciones tan dispares como la caída de tensión al ponerse de pie o la sudoración anómala. Ninguno de los dos términos es sinónimo del otro, aunque ambos describen el mismo circuito funcionando fuera de sus márgenes habituales. No. La corteza cerebral puede modular su intensidad, el estrés acelera el pulso y la relajación lo frena, pero esa influencia llega de forma indirecta y nunca sustituye al circuito reflejo ni impide que se dispare.Qué es el reflejo autonómico
El arco reflejo visceral: dos neuronas en la salida
Tipos según el origen y el destino de la señal
Preguntas frecuentes
¿Quién introdujo el término sistema nervioso autónomo?
¿Es lo mismo reflejo autonómico que reflejo autónomo?
¿Cómo se demostró que el intestino puede reflejar sin el cerebro?
¿Qué relación tiene con la disautonomía y la disreflexia autonómica?
¿Puede controlarse voluntariamente un reflejo autonómico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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