DICCIONARIO MÉDICO
Preexcitación
La preexcitación es la activación de una parte del ventrículo antes del momento en que le correspondería según el sistema normal de conducción del corazón. Ocurre cuando existe una vía accesoria -un puente eléctrico congénito entre aurícula y ventrículo, ajeno al nodo auriculoventricular- que conduce el impulso sin el retraso fisiológico que ese nodo impone. Es el sustrato electrocardiográfico del síndrome de Wolff-Parkinson-White, aunque preexcitación y síndrome no son sinónimos. En un corazón con conducción normal, el impulso eléctrico generado en el nodo sinusal atraviesa las aurículas, se detiene brevemente en el nodo auriculoventricular -una pausa fisiológica que permite a los ventrículos llenarse antes de contraerse- y baja después por el haz de His hasta el miocardio ventricular. Cuando existe una vía accesoria, parte de ese impulso encuentra un segundo camino que no pasa por el nodo AV y que, al carecer de su freno, llega antes al ventrículo. La zona de miocardio conectada a esa vía se despolariza precozmente, antes de que lo haga el resto del ventrículo por la ruta normal. Ese adelanto es, literalmente, lo que da nombre al fenómeno. El resultado en el electrocardiograma es un latido de fusión: una parte del ventrículo se activa por la vía accesoria y el resto por el sistema de conducción específico, y ambos frentes de despolarización se superponen en un mismo complejo QRS. De ahí nacen sus dos marcadores clásicos: un intervalo PR corto, por debajo de 120 milisegundos, y la onda delta, el empastamiento inicial y lento del QRS que corresponde a la porción de miocardio activada por la vía anómala. No todas las vías accesorias producen el mismo patrón, porque no todas conectan los mismos puntos del sistema de conducción. La más frecuente, presente en algo más del 90 % de los casos, es la vía auriculoventricular o haz de Kent, un puente de miocardio que une directamente aurícula y ventrículo saltándose por completo el nodo AV; es la responsable del cuadro clásico de intervalo PR corto y onda delta que caracteriza al patrón de Wolff-Parkinson-White. Existen además vías nodoventriculares y atriofasciculares -las llamadas fibras de Mahaim-, que conectan el nodo AV o el haz de His con puntos más distales del miocardio ventricular y que dan preexcitaciones parciales o menos definidas. Las vías atriohisianas, descritas en el síndrome de Lown-Ganong-Levine, conectan la aurícula directamente con el haz de His sin pasar por el nodo, por lo que acortan el intervalo PR pero no generan onda delta ni preexcitación ventricular verdadera. El fisiólogo británico Stanley Kent describió en 1893 unas conexiones musculares laterales en el surco auriculoventricular de corazones animales, aunque las interpretó -de forma errónea, según se supo después- como parte del sistema normal de conducción. Casi cuarenta años más tarde, en 1930, los cardiólogos Louis Wolff, John Parkinson y Paul Dudley White publicaron una serie de once pacientes jóvenes y sanos que presentaban ese mismo patrón electrocardiográfico -bloqueo de rama aparente con intervalo PR corto- junto con episodios de taquicardia paroxística. Aquel artículo dio nombre al síndrome. No fue hasta los años cuarenta cuando otros investigadores relacionaron el hallazgo de Wolff, Parkinson y White con las vías descritas por Kent medio siglo antes, y el término "haz de Kent" se consolidó para designar la vía accesoria auriculoventricular clásica. El patrón de preexcitación y el síndrome de Wolff-Parkinson-White no son intercambiables. El primero es un hallazgo electrocardiográfico -PR corto y onda delta- que puede presentarse de forma aislada y permanecer así toda la vida sin causar ningún síntoma. Se habla de síndrome de WPW únicamente cuando, además de ese patrón, la persona sufre episodios de taquicardia; sin taquiarritmias documentadas, lo correcto es hablar de preexcitación o de patrón de WPW, reservando "síndrome" para el cuadro clínico completo. Tampoco debe confundirse con la reentrada, el mecanismo por el que las taquicardias asociadas a la preexcitación se perpetúan: la preexcitación describe la anomalía anatómica y su huella en el ECG, mientras que la reentrada describe el circuito eléctrico -formado por la vía accesoria y el propio nodo AV, cada uno con velocidades y periodos refractarios distintos- que permite que un impulso se propague en bucle y mantenga la arritmia. No. La preexcitación es el hallazgo electrocardiográfico -PR corto y onda delta-, presente incluso en personas sin ningún síntoma. El síndrome de WPW añade a ese hallazgo la presencia de taquicardias documentadas. Su sustrato anatómico, la vía accesoria, fue descrito por Stanley Kent en 1893. Su expresión clínica, la asociación entre ese patrón electrocardiográfico y las taquicardias paroxísticas, la publicaron Wolff, Parkinson y White en 1930. No todas. El haz de Kent, la vía auriculoventricular clásica, sí la produce. Las vías atriohisianas del síndrome de Lown-Ganong-Levine acortan el PR pero no generan onda delta, porque no adelantan la activación del músculo ventricular, solo la conexión hasta el haz de His. Sí, en algunos casos. La vía accesoria es una estructura congénita que en ocasiones pierde su capacidad de conducción a medida que se fibrosa, un fenómeno descrito con relativa frecuencia en la infancia. En otros casos persiste sin cambios durante toda la vida.Qué es la preexcitación
Tipos de vías accesorias
Origen y descripción histórica
Diferenciación con conceptos relacionados
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo preexcitación que síndrome de Wolff-Parkinson-White?
¿Desde cuándo se conoce este fenómeno?
¿Todas las vías accesorias dan onda delta?
¿Puede desaparecer la preexcitación con el tiempo?
Referencias
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