DICCIONARIO MÉDICO
Plasmocitoma
El plasmocitoma es un tumor formado por células plasmáticas monoclonales que se presenta como una masa localizada, a diferencia del mieloma múltiple, en el que la infiltración es difusa y afecta a múltiples localizaciones. Representa aproximadamente el 5 % del conjunto de las neoplasias de células plasmáticas y se distinguen dos formas: el plasmocitoma óseo solitario y el plasmocitoma extramedular. El plasmocitoma es una neoplasia en la que un clon de plasmocitos prolifera formando una masa tumoral única. El nombre se construye directamente a partir de "plasmocito" (del griego πλάσμα, plásma, "formación", y κύτος, kýtos, "célula") con el sufijo -ωμα (-ōma), "tumor": literalmente, tumor de plasmocitos. La distinción con el mieloma múltiple es ante todo topográfica: en el plasmocitoma el tumor es único y localizado; en el mieloma, las células malignas infiltran la médula ósea de forma difusa y pueden afectar simultáneamente a muchos huesos. Que el tumor sea localizado no significa que carezca de potencial de progresión. Una proporción importante de los plasmocitomas óseos solitarios acaba evolucionando a mieloma múltiple con el paso de los años —las cifras varían según las series, pero pueden superar el 50 % a los diez años—, y por eso el seguimiento a largo plazo es imprescindible. Los plasmocitomas extramedulares, en cambio, progresan con bastante menos frecuencia. El plasmocitoma óseo solitario (SPB, del inglés solitary plasmacytoma of bone) es la forma más frecuente. Se manifiesta como una lesión destructiva en un solo hueso, habitualmente del esqueleto axial: vértebras, costillas, cráneo, pelvis. La médula ósea fuera de esa lesión no muestra infiltración significativa por células plasmáticas clonales, y en muchos casos existe un componente M pequeño en el suero o en la orina que desaparece tras el control local del tumor. Algunos pacientes no presentan paraproteína detectable. El plasmocitoma extramedular (EMP, extramedullary plasmacytoma) crece en tejidos blandos, fuera del hueso. Alrededor del 80 % de los casos se localizan en la cabeza y el cuello —sobre todo en el tracto respiratorio superior: fosas nasales, senos paranasales, nasofaringe, amígdalas—, aunque pueden aparecer en prácticamente cualquier órgano. La mediana de edad al diagnóstico ronda los 55-60 años, algo más joven que la del mieloma, y hay un claro predominio masculino. El plasmocitoma solitario comparte con el resto de las neoplasias de células plasmáticas el rasgo de la monoclonalidad: el clon produce una sola inmunoglobulina, que puede detectarse como un pico monoclonal en la electroforesis de proteínas séricas. Sin embargo, a diferencia del mieloma, en el plasmocitoma solitario no hay criterios CRAB (calcio elevado, insuficiencia renal, anemia, lesiones óseas múltiples) ni una infiltración medular difusa. La GMSI puede considerarse el extremo preneoplásico del espectro; el plasmocitoma, un punto intermedio con masa tumoral clínicamente evidente pero aún localizada; y el mieloma múltiple, el extremo diseminado. La leucemia de células plasmáticas cierra el espectro como la forma más agresiva, con células malignas circulando en sangre periférica. Los límites entre estas entidades no siempre son nítidos, y la vigilancia busca detectar el momento en que un plasmocitoma solitario cruza la frontera hacia el mieloma. De "plasmocito" (la célula plasmática, del griego πλάσμα + κύτος) y el sufijo -oma (del griego -ωμα, "tumor"). Es, literalmente, un tumor de plasmocitos. El mismo esquema de formación se repite en muchos nombres oncológicos: linfoma, carcinoma, melanoma. No. Ambos son neoplasias de células plasmáticas, pero el plasmocitoma es una masa única y localizada —en un solo hueso o en un tejido blando—, mientras que el mieloma múltiple implica infiltración difusa de la médula ósea y, habitualmente, afectación de varias localizaciones. La distinción tiene consecuencias prácticas: el plasmocitoma puede controlarse localmente, el mieloma requiere un abordaje sistémico. Sí. El plasmocitoma óseo solitario tiene un riesgo relevante de progresión a mieloma múltiple con el tiempo, que en algunas series supera el 50 % a diez años. El plasmocitoma extramedular progresa con menos frecuencia. En ambos casos, el seguimiento prolongado permite detectar la progresión en una fase temprana. No. Representa alrededor del 5 % de todas las neoplasias de células plasmáticas. Es mucho menos habitual que el mieloma múltiple o que la gammapatía monoclonal de significado incierto. Si desea profundizar en conceptos asociados al plasmocitoma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un plasmocitoma
Las dos formas: óseo solitario y extramedular
El plasmocitoma dentro del espectro de las gammapatías monoclonales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "plasmocitoma"?
¿Es lo mismo plasmocitoma que mieloma?
¿Un plasmocitoma puede convertirse en mieloma?
¿Es frecuente el plasmocitoma?
Referencias
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