DICCIONARIO MÉDICO
Pericardiocentesis
La pericardiocentesis es la punción del saco pericárdico con una aguja para extraer el líquido acumulado en su interior, con fines diagnósticos, terapéuticos o ambos. Es el procedimiento habitual para aliviar un taponamiento cardíaco o para analizar la naturaleza de un derrame pericárdico. El nombre combina tres raíces griegas: περί (perí), "alrededor"; καρδία (kardía), "corazón"; y κέντησις (kéntesis), "pinchazo" o "punción", del verbo κεντέω (kentéo), "pinchar". Pertenece a la misma familia que otros procedimientos de punción corporal, como la amniocentesis o la toracocentesis, todos construidos sobre el mismo sufijo. Los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) la definen, de forma escueta, como la punción y aspiración de líquido del pericardio. A diferencia de una cirugía, no requiere abrir el tórax. La aguja atraviesa la pared torácica hasta alcanzar la cavidad pericárdica, el espacio virtual entre las dos hojas del pericardio seroso, y desde ahí se aspira el líquido excedente. La misma técnica cambia de carácter según el contexto clínico. Cuando el derrame se ha instaurado poco a poco y el corazón lo tolera, la punción puede planificarse con calma, guiada por ecocardiografía, en un entorno controlado. Cuando el líquido se acumula deprisa y comprime el corazón, la pericardiocentesis se convierte en una maniobra urgente que debe realizarse sin demora. Esa doble cara, electiva y emergente, es una de las particularidades del procedimiento: la técnica es la misma, pero el margen de tiempo disponible puede ser de minutos. Según su finalidad, se distingue entre la pericardiocentesis diagnóstica, orientada a analizar la composición del líquido pericárdico para identificar una causa infecciosa, inflamatoria o tumoral, y la terapéutica, cuyo objetivo es aliviar la compresión que ese líquido ejerce sobre el corazón. En la práctica, ambas finalidades suelen coincidir en un mismo procedimiento: se extrae líquido para analizarlo y, de paso, se descomprime el corazón. La idea de descomprimir el corazón acumulado de líquido es antigua. En 1653, el anatomista Jean Riolan propuso trepanar el esternón para aliviar la presión pericárdica, aunque su propuesta no llegó a aplicarse de forma sistemática. Hubo que esperar hasta 1911 para que Antoine Marfan describiera el abordaje subxifoideo, la vía de entrada que durante décadas se empleó a ciegas, sin ninguna guía de imagen, con tasas de complicaciones considerables. El propio término "pericardiocentesis" es más tardío: su primer uso documentado data de 1900, en un diccionario médico del obstetra estadounidense William Dorland, según recoge el Oxford English Dictionary. El punto de inflexión llegó con la ecografía. Desde que en los años setenta se generalizó la punción guiada por ecocardiografía, la técnica dejó de practicarse a ciegas y su seguridad mejoró de forma notable. Conviene no confundir estos tres términos vecinos. La pericardiocentesis es una punción con aguja, reversible y poco invasiva. La pericardiectomía es una cirugía que extirpa el pericardio, indicada cuando el problema no es el líquido, sino un saco pericárdico rígido que ya no se adapta al corazón. La pericardiotomía, de la que la ventana pericárdica es una variante, abre una vía de drenaje mediante una pequeña incisión, sin retirar tejido. Cuando el derrame se repite pese a la punción, suele recurrirse a alguna de estas dos últimas opciones. No. Es una punción con aguja, sin apertura del tórax. Se diferencia así de la pericardiectomía y de la pericardiotomía, que sí requieren cirugía. Su primer registro documentado se remonta a 1900, en un diccionario médico estadounidense. La técnica en sí, sin embargo, tiene antecedentes anteriores, ligados a los primeros intentos de aliviar la presión sobre el corazón en el siglo XVII. Puede tener cualquiera de los dos fines, y con frecuencia los combina: el líquido extraído se analiza para determinar su causa, mientras que la propia extracción alivia la compresión sobre el corazón. No. Puede ser electiva, cuando el derrame es bien tolerado y se planifica con calma, o urgente, cuando compromete de forma aguda el funcionamiento del corazón.Qué es la pericardiocentesis
Con o sin urgencia, según el caso
Diagnóstica, terapéutica o ambas cosas
Del trépano al ultrasonido: una técnica que ha cambiado de piel
Pericardiocentesis, pericardiectomía y pericardiotomía
Preguntas frecuentes
¿Es una operación quirúrgica?
¿Desde cuándo se usa esta palabra?
¿Sirve para diagnosticar, para tratar o para ambas cosas?
¿Es siempre una urgencia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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