DICCIONARIO MÉDICO
Pericardiotomía
La pericardiotomía es la incisión quirúrgica del pericardio, practicada para abrir el saco que envuelve el corazón y drenar el líquido acumulado en su interior. El término convive en la bibliografía cardiológica con pericardiostomía, aunque el origen de cada palabra apunta a un matiz distinto. Del griego perí, alrededor, y kardía, corazón, unidos al sufijo -tomíā, corte o incisión quirúrgica, pericardiotomía significa de forma literal incisión practicada alrededor del corazón. En la práctica designa algo más concreto: la apertura quirúrgica del propio saco pericárdico. El diccionario etimológico de la Universidad de Salamanca sitúa su primera documentación en inglés en 1900, coincidiendo con los años en que la cirugía cardíaca empezaba a dejar de ser un terreno vedado para los cirujanos. La intervención consiste en practicar una abertura en el pericardio para acceder a la cavidad que rodea al corazón, casi siempre con el objetivo de evacuar un derrame que dificulta el llenado de las cámaras cardíacas. A diferencia de la punción con aguja, aquí el instrumental corta el tejido en lugar de atravesarlo puntualmente: es, literalmente, una incisión y no un pinchazo. El abordaje clásico es subxifoideo. Una pequeña incisión bajo el esternón permite extirpar un fragmento de pericardio e introducir un tubo que mantiene la cavidad drenada mientras se resuelve la causa del derrame. Desde finales del siglo pasado existe además una variante percutánea: un catéter con un balón en la punta se introduce por la piel y, ya dentro del pericardio, se infla hasta romperlo y crear una comunicación estable con la cavidad pleural o el peritoneo, sin necesidad de abrir el tórax. Ambas técnicas persiguen el mismo fin: evitar que el líquido vuelva a acumularse tras una punción simple. El resultado es equivalente. Lo que cambia, y de forma notable, es el riesgo, el tiempo de recuperación y el entorno en el que puede realizarse cada una. En los derrames de origen tumoral, cuando la reaparición del líquido es casi la norma tras una simple punción, la variante percutánea con balón se ha consolidado como alternativa a la cirugía abierta: se accede por vía subxifoidea con control radioscópico y se dilata el pericardio hasta crear una ventana estable. La cirugía abierta conserva su lugar cuando el derrame es purulento o cuando conviene tomar una muestra de tejido pericárdico. Existe también una variante de urgencia, reservada a situaciones extremas. Ante un taponamiento cardíaco traumático que no responde a otras medidas, un equipo entrenado puede practicar una toracotomía con pericardiotomía junto a la cama del paciente, sin trasladarlo a quirófano. La propia intervención puede dejar una secuela característica y bien descrita: el síndrome pospericardiotomía, una reacción inflamatoria del pericardio y la pleura que aparece semanas después de una cirugía cardíaca con incisión del pericardio. Cox lo describió por primera vez en 1928, aunque el nombre con el que se conoce hoy no se consolidó hasta 1956, de la mano de Dresdale. Conviene no confundirla con la pericardiocentesis, que se limita a puncionar el espacio pericárdico con una aguja sin cortar tejido alguno. La frontera entre ambas es, de hecho, la misma que separa dos sufijos: -centesis, punción, y -tomía, incisión. Tampoco equivale a la pericardiectomía, en la que se extirpa una porción amplia o la totalidad del pericardio, casi siempre para tratar una pericarditis constrictiva ya instaurada. Más cercana, y a menudo tratada como sinónimo en la bibliografía cardiológica en español, está la pericardiostomía. Existe un matiz etimológico real entre ambas: -stomía alude de forma específica a la formación quirúrgica de un orificio, mientras que -tomía se refiere al corte en un sentido más amplio. En la práctica clínica, sin embargo, los dos términos conviven para describir la creación de una ventana de drenaje en el pericardio, y es pericardiotomía el que domina hoy en la literatura española. Del griego perí, alrededor, kardía, corazón, y el sufijo -tomíā, incisión. El diccionario etimológico de la Universidad de Salamanca sitúa su primera documentación en inglés en 1900, aunque abrir el pericardio para drenar líquido es una práctica bastante anterior a esa fecha. No. La pericardiocentesis puntúa con aguja; la pericardiotomía corta e incide el tejido. El objetivo final, aliviar la presión sobre el corazón, puede coincidir, pero el gesto técnico es distinto. Suele reservarse para derrames recidivantes de origen tumoral en pacientes con enfermedad avanzada, en quienes una cirugía mayor supondría un riesgo desproporcionado. Se realiza con sedación superficial y control radioscópico, sin abrir el tórax. Sí, aunque rara vez. Ante un taponamiento traumático inestable, un equipo entrenado puede recurrir a una toracotomía con pericardiotomía a pie de cama. Es su complicación mejor conocida: una respuesta inflamatoria pleuropericárdica que aparece semanas después de una cirugía cardíaca con incisión del pericardio, descrita por primera vez en 1928 por Cox y bautizada con su nombre actual en 1956 por Dresdale.Qué es la pericardiotomía
Cómo se practica la abertura del pericardio
Modalidades según el contexto clínico
Diferencias con procedimientos vecinos
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre pericardiotomía?
¿Es lo mismo que una pericardiocentesis?
¿Cuándo se prefiere la variante percutánea con balón frente a la cirugía abierta?
¿Puede practicarse fuera de quirófano, en una urgencia?
¿Qué relación guarda con el síndrome pospericardiotomía?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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