DICCIONARIO MÉDICO
Pericardiectomía
La pericardiectomía es la extirpación quirúrgica, total o parcial, del pericardio. Se reserva, sobre todo, para los casos en que el saco pericárdico se ha vuelto rígido y limita el llenado del corazón, como ocurre en la pericarditis constrictiva. El término procede del griego περί (perí), "alrededor"; καρδία (kardía), "corazón"; y ἐκτομή (ektomé), "corte" o "extirpación". La suma describe con precisión el gesto quirúrgico: cortar y retirar el tejido que rodea al corazón. Los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS), el vocabulario controlado de la Biblioteca Virtual en Salud, la definen como la extirpación quirúrgica, total o parcial, de una porción del pericardio, y distinguen expresamente esta operación de la pericardiotomía, que consiste solo en abrir el saco mediante una incisión, sin retirarlo. Esa distinción entre cortar y extirpar no es un matiz menor. Marca la frontera entre dos familias de procedimientos sobre el pericardio: los que buscan crear una vía de salida temporal para el líquido acumulado y los que eliminan de forma definitiva el tejido que está causando el problema. El pericardio sano es una membrana distensible que acompaña los movimientos del corazón sin oponer resistencia. Cuando se inflama de forma repetida o crónica, puede engrosarse, perder elasticidad y, en los casos más avanzados, calcificarse. Un pericardio así ya no se adapta al llenado ventricular: actúa como una coraza rígida que impide que las cavidades cardíacas se expandan con normalidad durante la diástole. El corazón late, pero no puede llenarse lo suficiente entre un latido y otro. Retirar ese tejido devuelve al corazón el espacio que necesita para expandirse. No se trata de reparar el pericardio, sino de eliminarlo cuando su presencia, en lugar de proteger, restringe. Según la extensión de tejido retirado, la intervención se clasifica en parcial o subtotal, cuando se extirpa una porción amplia pero no la totalidad del saco, y total o radical, cuando se retira prácticamente todo el pericardio, incluida la superficie que recubre ambos ventrículos. La elección entre una y otra depende de la extensión del engrosamiento y de la accesibilidad quirúrgica de cada región, ya que el pericardio adyacente a los nervios frénicos exige un margen de seguridad mayor. La idea de intervenir sobre un pericardio patológico es anterior a la cirugía cardíaca moderna. Ya en 1669, el médico inglés Richard Lower había descrito la pericarditis constrictiva como entidad clínica. A finales del siglo XIX, Weill (1895) y, tres años después, Delorme (1898) plantearon por primera vez intervenir quirúrgicamente sobre el pericardio en esta enfermedad; la técnica se consolidó ya entrado el siglo XX, de la mano de cirujanos como Ludwig Rehn y Ernst Sauerbruch, pioneros también de otras intervenciones sobre el corazón. Hoy sigue siendo una cirugía infrecuente. La pericarditis constrictiva, su principal indicación, es una entidad rara, y buena parte de los derrames pericárdicos y taponamientos se resuelven con procedimientos menos invasivos. Las tres palabras comparten raíz, pero describen gestos distintos. La pericardiocentesis es una punción con aguja: no se abre el tórax ni se retira tejido, solo se extrae el líquido acumulado. La pericardiotomía, y su variante la ventana pericárdica, consisten en abrir una vía de drenaje mediante una incisión, pero el pericardio permanece en su sitio. Solo la pericardiectomía implica extirpar el tejido de forma definitiva. La primera es la menos invasiva; la última, la más resolutiva cuando el problema es la propia rigidez del saco. No. La pericardiocentesis extrae líquido con una aguja y no retira tejido. La pericardiectomía es una cirugía que elimina el pericardio, o parte de él, de forma permanente. Se plantea, sobre todo, ante una pericarditis constrictiva establecida, cuando el pericardio ha perdido elasticidad y restringe el llenado del corazón de forma mantenida. También puede valorarse en casos seleccionados de derrame pericárdico recurrente. La idea de intervenir sobre el pericardio en la pericarditis constrictiva se plantea por primera vez a finales del siglo XIX, con las propuestas de Weill (1895) y Delorme (1898). La técnica se llevó a la práctica y se difundió ya en el siglo XX. No necesariamente. Existen variantes parciales o subtotales, que retiran una porción amplia del saco, y variantes totales o radicales. La extensión depende de cuánto tejido esté afectado.Qué es la pericardiectomía
Por qué se retira el pericardio
Tipos de pericardiectomía
Un procedimiento poco frecuente, con un siglo de historia
Pericardiectomía, pericardiocentesis y pericardiotomía: no son lo mismo
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que una pericardiocentesis?
¿Cuándo se plantea esta cirugía?
¿Quién la propuso por primera vez?
¿Siempre se retira todo el pericardio?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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