DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de pospericardiotomía
El síndrome pospericardiotomía es una reacción inflamatoria de base inmunitaria que aparece semanas después de una intervención sobre el corazón, con fiebre, dolor torácico y acumulación de líquido en el pericardio o la pleura. No es una infección ni un fallo de la técnica quirúrgica: el propio sistema inmunitario reacciona frente a estructuras del corazón expuestas durante el procedimiento. Del latín post, "después", y del griego pericardiotomía, formado a su vez por peri ("alrededor"), kardía ("corazón") y el sufijo -tomía (de tomḗ, "corte"), el nombre completo significa literalmente "lo que viene después de cortar alrededor del corazón". La etimología encaja con el origen histórico del cuadro, descrito tras intervenciones que abrían el pericardio, pero se ha quedado corta con el tiempo: hoy el mismo cuadro aparece también después de procedimientos que apenas rozan esa membrana, como la colocación de un cable de marcapasos o una ablación por catéter. Cuando el pericardio sufre una agresión mecánica, sea un corte quirúrgico, una punción o un simple roce durante una cirugía cardíaca de otro tipo, las células mesoteliales liberan al espacio pericárdico antígenos que en condiciones normales permanecen ocultos para el sistema inmunitario. La sangre acumulada en ese espacio actúa como vehículo adicional de esos antígenos. El resultado es una respuesta mediada por anticuerpos dirigidos contra el propio tejido cardíaco, sostenida además por una cascada de señales inflamatorias que incluye interleucina 1 e interleucina 18. El porqué exacto sigue sin explicación: por qué un paciente lo desarrolla y otro, sometido a la misma cirugía, no. En 1952, Janton y su equipo publicaron los resultados de sus primeras cien comisurotomías mitrales y describieron un dolor pleuropericárdico impredecible, resistente a los salicilatos, que aparecía típicamente durante la segunda semana tras la operación. Lo atribuyeron a una reactivación silente de la fiebre reumática subyacente en esos pacientes, y así lo bautizaron: síndrome poscomisurotomía. Un año después, Soloff y sus colaboradores ampliaron la serie y encontraron el cuadro en una cuarta parte de los pacientes intervenidos. La hipótesis reumática se sostuvo hasta 1958, cuando el mismo cuadro clínico se observó en pacientes operados sin cardiopatía reumática de base: el nombre cambió entonces a síndrome pospericardiotomía, y con él la explicación pasó de una reactivación infecciosa a una respuesta autoinmune ligada a la manipulación del pericardio. No es una entidad aislada. La cardiología la agrupa, junto con el síndrome de Dressler y la pericarditis postraumática, bajo el término síndrome de lesión poscardíaca: los tres comparten el mismo mecanismo, daño de las células mesoteliales seguido de exposición antigénica y respuesta inmunitaria, pero el suceso que lo dispara cambia en cada caso. El de Dressler llega después de un infarto, no de una operación. La pericarditis postraumática, después de un golpe torácico contuso o de una herida penetrante en el pericardio. Un derrame pericárdico aislado tras la cirugía, sin fiebre ni signos de inflamación sistémica, no basta para hablar de este síndrome: se trata entonces de un derrame pericárdico postoperatorio sin más, generalmente autolimitado. El taponamiento cardíaco, en cambio, no es sinónimo del síndrome sino una de sus posibles complicaciones, la más temida, y aparece en menos de uno de cada cien casos. La diferencia con el síndrome de Dressler ya quedó apuntada: comparten fisiopatología, pero uno sigue al infarto y el otro a la cirugía o al procedimiento cardíaco. Entre el 15 y el 30 por ciento de los pacientes sometidos a cirugía cardíaca abierta desarrollan el síndrome, aunque la cifra varía mucho según los criterios diagnósticos empleados en cada estudio. En una cohorte de 822 pacientes intervenidos de cirugía valvular no urgente, el cuadro apareció en 119 (el 14,5 por ciento), y casi uno de cada cinco de ellos necesitó una segunda intervención por taponamiento durante el primer año. Los síntomas suelen aparecer entre la segunda semana y el segundo mes tras la operación, aunque se han descrito casos con un año de retraso. También afecta a la población pediátrica: es una de las causas de derrame pericárdico que hay que descartar en cualquier niño con antecedente de cirugía cardíaca, sea cual sea el tiempo transcurrido desde la intervención. No. Ambos comparten el mismo mecanismo inmunitario, pero el de Dressler sigue a un infarto de miocardio, mientras que el pospericardiotomía aparece después de una cirugía, una ablación o cualquier otro procedimiento que toque el pericardio. En 1952, cuando Janton y su equipo lo observaron por primera vez tras cien comisurotomías mitrales, aunque entonces lo atribuyeron, de forma errónea, a una reactivación de la fiebre reumática. Sí. Se han descrito hasta ocho episodios sucesivos en un mismo paciente, con intervalos de semanas o meses entre ellos. No exclusivamente. También se ha descrito tras la colocación de electrocatéteres de marcapasos, tras angioplastias coronarias y tras ablaciones por radiofrecuencia, procedimientos que apenas rozan el pericardio.Qué es el síndrome pospericardiotomía
Reconocimiento histórico del cuadro
Los síndromes de lesión poscardíaca
Diferenciación con otros cuadros pericárdicos
Frecuencia
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el síndrome de Dressler?
¿Cuándo se empezó a estudiar este cuadro?
¿Puede repetirse?
¿Solo ocurre tras cirugía a corazón abierto?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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