DICCIONARIO MÉDICO
Miorrelajante
Miorrelajante es el término médico, adjetivo y sustantivo a la vez, que designa lo que reduce el tono o la contracción del músculo esquelético. La Real Academia Española lo recoge como sinónimo funcional de relajante muscular, aunque su uso predomina en el registro técnico y farmacológico: fichas técnicas, clasificaciones terapéuticas y descripciones de efectos secundarios de otros fármacos. La palabra combina el elemento griego mio- (de mys, músculo) con el adjetivo relajante, del latín relaxare, aflojar. Es un compuesto relativamente reciente en la lengua: no se generaliza en el uso hasta que la farmacología del siglo XX necesita un término técnico para calificar sustancias o efectos con esta propiedad. La Real Academia Española lo define como lo que produce relajación muscular, y admite su empleo tanto en función adjetiva (efecto miorrelajante) como sustantiva, aplicado a un medicamento. El adjetivo aparece con frecuencia calificando fármacos que no pertenecen, en sentido estricto, a la clase de los relajantes musculares: se habla, por ejemplo, de las propiedades miorrelajantes de ciertas benzodiazepinas hipnóticas o ansiolíticas, un efecto secundario a su acción principal sobre el sistema nervioso central. Como sustantivo, en cambio, equivale a relajante muscular y se usa de forma prácticamente intercambiable con este, sobre todo en textos de farmacología y en fichas técnicas registradas ante la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. La clasificación terapéutica internacional, de código ATC M03, distingue tres grupos. Los miorrelajantes de acción periférica actúan en la placa motora, bloqueando la transmisión entre el nervio y el músculo. El curare y sus derivados fueron los primeros conocidos; hoy este grupo incluye compuestos como la succinilcolina o el mivacurio, empleados en anestesia. Los de acción central deprimen la transmisión nerviosa en la médula espinal o el encéfalo sin actuar sobre el músculo directamente. A este grupo pertenecen la tizanidina y, en el pasado, el tetrazepam, retirado del mercado europeo en 2013. Un tercer grupo, el de acción directa, actúa sobre la propia fibra muscular: el dantroleno es su representante principal. La clasificación completa, con sus subgrupos y ejemplos, se desarrolla en la entrada dedicada a relajante muscular. Aquí basta con precisar el término: miorrelajante y relajante muscular nombran lo mismo, pero el primero domina en el lenguaje técnico y el segundo en la comunicación con el paciente. Del griego mys, músculo, y del latín relaxare, aflojar. Es un híbrido grecolatino, como tantos términos médicos modernos. Sí. Ambos términos son sinónimos y la Real Academia Española recoge miorrelajante como equivalente. La diferencia es de registro, no de significado: uno predomina en el lenguaje técnico y otro en el habla general. Es el más antiguo que se conoce, de hecho. Los pueblos indígenas amazónicos ya lo empleaban como veneno de caza mucho antes de que la farmacología moderna aislara sus alcaloides activos; su estudio a mediados del siglo XX dio origen a los relajantes musculares sintéticos que se emplean hoy en anestesia. En julio de 2013, tras la decisión de la Comisión Europea, motivada por reacciones cutáneas graves. Fue uno de los miorrelajantes de acción central más prescritos en su momento. No todos. Los de acción central sí lo hacen, al deprimir la transmisión nerviosa en la médula o el encéfalo, pero los de acción directa, como el dantroleno, actúan sobre la propia fibra muscular sin pasar por el sistema nervioso.Qué es un miorrelajante
Clasificación general
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra miorrelajante?
¿Es correcto decir relajante muscular en vez de miorrelajante?
¿El curare es un miorrelajante?
¿Cuándo se retiró el tetrazepam del mercado?
¿Todo miorrelajante actúa sobre el sistema nervioso?
Referencias
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