DICCIONARIO MÉDICO
Relajante muscular
Un relajante muscular es un fármaco que reduce el tono o la contracción del músculo esquelético. Bajo esa misma etiqueta conviven, sin embargo, grupos de moléculas con dianas y usos clínicos muy distintos entre sí, lo que hace del término una categoría más funcional que farmacológicamente precisa. La expresión «relajante muscular» es un sintagma descriptivo corriente, formado sobre el verbo relajar y el adjetivo muscular, del latín musculus. No responde a un mecanismo único ni a una familia química concreta, sino a un efecto compartido observado desde ángulos farmacológicos muy diferentes. La entrada miorrelajante, sinónimo de registro más técnico, reúne la clasificación farmacológica completa del grupo; aquí interesa sobre todo el uso clínico y la distinción que más confunde a quien busca el término. Conviene separar los relajantes musculares en dos escenarios de uso, más que en una sola lista de mecanismos. Un primer grupo se emplea en quirófano, administrado por vía intravenosa por el anestesiólogo, para lograr una parálisis muscular completa y temporal que facilite la intubación y la cirugía. Estos son los bloqueantes neuromusculares, y su efecto obliga a mantener al paciente con ventilación asistida mientras dura. Un segundo grupo se prescribe por vía oral, fuera del quirófano, para tratar contracturas dolorosas o el aumento de tono asociado a enfermedades neurológicas, sin producir parálisis ni afectar a la respiración. Muchos médicos anestesiólogos consideran, de hecho, que llamar «relajantes musculares» a los primeros es impreciso, y prefieren reservar ese nombre para el segundo grupo, reservando «bloqueantes neuromusculares» para el de uso quirúrgico. Dentro de los relajantes de uso oral coexisten a su vez varias vías de acción. Unos actúan sobre el sistema nervioso central, deprimiendo la transmisión en la médula espinal o el encéfalo sin tocar directamente la fibra muscular. Otros actúan sobre la propia fibra, bloqueando la liberación de calcio en su interior sin pasar por el sistema nervioso. El detalle de cada mecanismo, con sus representantes concretos, se desarrolla en las entradas dedicadas a cada fármaco y en la propia entrada miorrelajante. El 23 de enero de 1942, en el Homeopathic Hospital de Montreal, el anestesiólogo Harold Griffith y su colega Enid Johnson administraron por primera vez un extracto purificado de curare, comercializado como Intocostrin, a una paciente sometida a una apendicectomía. El cirujano comentó que la relajación de la pared abdominal facilitaba la intervención como nunca antes había visto. Aquel episodio, casi cien años después de la primera demostración pública del éter, marcó el inicio del uso clínico sistemático de fármacos capaces de relajar el músculo esquelético durante la cirugía, y con él nació como categoría médica lo que hoy se agrupa bajo el nombre de relajante muscular. No debe confundirse con antiespasmódico, término que designa a los fármacos que relajan el músculo liso de vísceras como el intestino o la vejiga, un tejido de contracción involuntaria y regulación completamente distinta de la del músculo esquelético. La confusión es frecuente porque ambos comparten la raíz «espasmo» y el efecto general de aliviar una contracción, pero el territorio muscular sobre el que actúan no tiene nada en común. No exactamente. Todo bloqueante neuromuscular es, en sentido amplio, un relajante muscular, pero no todos los relajantes musculares son bloqueantes neuromusculares. El segundo término se reserva para los fármacos de uso anestésico que actúan en la placa motora; los de uso ambulatorio actúan por otras vías y jamás producen parálisis respiratoria a dosis terapéuticas. Tampoco. El dantroleno, por ejemplo, actúa directamente sobre el retículo sarcoplásmico de la fibra muscular, sin pasar en ningún momento por una neurona. Confirma que el grupo se define por el efecto final, no por una vía común. El 23 de enero de 1942, cuando Harold Griffith y Enid Johnson emplearon curare en una operación en Montreal. Hasta entonces, la relajación muscular en cirugía dependía únicamente de dosis muy altas de anestésicos generales, con el riesgo que eso comportaba. No. El antiespasmódico actúa sobre el músculo liso de las vísceras; el relajante muscular, sobre el músculo esquelético, el que se mueve por voluntad propia. Comparten palabra de origen, no diana terapéutica.Qué es un relajante muscular
La distinción que importa: dónde y para qué se usan
Mecanismos del grupo de uso ambulatorio
Origen histórico del grupo
Diferenciación con conceptos próximos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un relajante muscular que un bloqueante neuromuscular?
¿Actúan todos sobre el sistema nervioso?
¿Cuándo se usó por primera vez uno de estos fármacos en medicina?
¿Es lo mismo que un antiespasmódico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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