DICCIONARIO MÉDICO
Relajación
La relajación es la disminución del tono, la actividad o la tensión de una estructura corporal, o del estado general del organismo, en oposición a la contracción o la activación. Puede referirse a una fibra muscular concreta, a un esfínter, o al conjunto del sistema nervioso autónomo cuando entra en un estado de reposo activo tras un episodio de tensión. La palabra procede del latín relaxare, formado por el prefijo re- y el verbo laxare, «aflojar» o «soltar», a su vez derivado del adjetivo laxus. El significado original, aflojar algo que estaba tenso, se ha mantenido casi intacto al pasar al lenguaje médico. En fisiología designa siempre un proceso relativo a otro: no existe relajación sin un estado previo de contracción o de activación del que el tejido o el organismo se aparta. A escala celular, la relajación de la fibra muscular ocurre cuando cesa la llegada de estímulo nervioso y el calcio que había desencadenado la contracción vuelve a almacenarse en el retículo sarcoplásmico. Sin calcio disponible, la tropomiosina recupera su posición de bloqueo sobre la actina y el ciclo de puentes cruzados entre actina y miosina se detiene. El detalle molecular de ese ciclo, común a la contracción y a la relajación, se desarrolla en las entradas dedicadas a la sarcómera y a la troponina. Lo que aquí interesa es el resultado funcional: el músculo recupera su longitud de reposo y deja de generar tensión activa. Existe una segunda acepción, de alcance mucho más amplio, que no se limita al músculo. El cardiólogo estadounidense Herbert Benson, de la Escuela de Medicina de Harvard, describió en 1975 lo que llamó «respuesta de relajación»: un estado fisiológico activo, no una simple ausencia de estrés, caracterizado por el descenso de la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y el consumo de oxígeno, mediado por el predominio del sistema nervioso parasimpático. Benson la presentó como el reverso fisiológico exacto de la respuesta de «lucha o huida», y sostuvo que, a diferencia de esta última, puede entrenarse de forma deliberada mediante distintas técnicas. Ese es el terreno que ocupan las entradas dedicadas a las técnicas de relajación de este diccionario, centradas cada una en un método concreto. El músculo cardíaco también se relaja en cada ciclo. La fase de diástole, en la que las cavidades del corazón se distienden y se llenan de sangre, es una forma de relajación miocárdica coordinada, distinta en su regulación de la relajación del músculo esquelético. Los esfínteres constituyen un tercer escenario. Su relajación fisiológica, controlada y necesaria para el paso de sustancias entre compartimentos, recibe en el diccionario un nombre propio: calasia. Conviene no confundir los tres planos. Uno es molecular y afecta a una fibra concreta, otro es sistémico y depende del equilibrio autonómico, y el tercero es un fenómeno de válvula anatómica con su propia terminología. La relajación muscular también puede provocarse desde fuera con medicamentos, ya sea para tratar un espasmo doloroso, una contractura o para facilitar una intervención quirúrgica. Esa vía de inducción artificial tiene entrada propia en este diccionario bajo el término relajante muscular, con sus distintos mecanismos según el punto de la vía nerviosa o muscular sobre el que actúen. No. La sedación es un estado inducido de disminución del nivel de conciencia, generalmente por fármacos, mientras que la relajación puede darse con plena conciencia y no implica necesariamente ningún efecto sobre el estado mental. Una persona despierta y atenta puede estar en un estado de relajación muscular o autonómica profunda. La calasia designa específicamente la relajación fisiológica de un esfínter que normalmente permanece contraído. Es, por tanto, un caso particular de relajación aplicado a una estructura anatómica muy concreta, no un sinónimo general del término. La respuesta de relajación descrita por Benson, sí. Su trabajo de 1975 mostró que distintas técnicas, desde la meditación hasta el entrenamiento autógeno, producen cambios fisiológicos comparables cuando se practican de forma regular. La relajación muscular a escala celular, en cambio, no se entrena: ocurre automáticamente cuando cesa el estímulo nervioso. Solo la relajación sistémica, la que afecta a la frecuencia cardíaca, la respiración y el estado general de alerta. La relajación de una fibra muscular esquelética concreta depende de la disponibilidad de calcio intracelular, un mecanismo local que no requiere intervención autonómica directa.Qué es la relajación
Relajación del músculo esquelético
Relajación del sistema nervioso autónomo
Otras formas de relajación
Relajación inducida farmacológicamente
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo relajación que sedación?
¿Cuál es la diferencia entre relajación y calasia?
¿Puede entrenarse la relajación?
¿Toda relajación depende del sistema nervioso parasimpático?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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