DICCIONARIO MÉDICO
Microcirugía laríngea
La microcirugía laríngea es la técnica que permite operar sobre la laringe, y en particular sobre las cuerdas vocales, a través de la boca y sin incisión externa, combinando un laringoscopio rígido colocado en suspensión con un microscopio quirúrgico. También se conoce como microcirugía endolaríngea. Se emplea principalmente para extirpar lesiones benignas y premalignas de las cuerdas vocales, y para tratar, en sus formas iniciales, el carcinoma de la glotis. El nombre combina microcirugía, la cirugía practicada con ayuda del microscopio sobre estructuras de tamaño reducido, con el adjetivo laríngea, derivado de laringe. Oskar Kleinsasser, el otorrinolaringólogo alemán que estandarizó la técnica en la década de 1960, tituló su monografía de referencia Mikrolaryngoskopie und endolaryngeale Mikrochirurgie ("microlaringoscopia y microcirugía endolaríngea"), de donde procede el sinónimo con el que también se conoce el procedimiento. Desde el punto de vista nosológico no es una prueba diagnóstica, sino un procedimiento quirúrgico terapéutico que se apoya en una técnica exploratoria, la laringoscopia directa en suspensión, para acceder al órgano. El paciente se coloca bajo anestesia general. Un laringoscopio rígido se introduce por la boca y se fija a un soporte que se apoya en el tórax o en una mesa auxiliar, lo que libera ambas manos del cirujano: es la laringoscopia directa en suspensión. Un microscopio operatorio, situado frente al laringoscopio, proporciona la visión estereoscópica y aumentada necesaria para trabajar sobre estructuras que miden apenas unos milímetros, como los bordes libres de las cuerdas vocales. La resección puede realizarse con microinstrumental mecánico (micropinzas, microtijeras) o con láser de dióxido de carbono acoplado al microscopio mediante un micromanipulador, una combinación introducida en 1972 por Marshall Strong y Geza Jako. El láser permite cortes de precisión submilimétrica con un sangrado mínimo, lo que resulta útil en resecciones ajustadas al borde de la lesión. Las indicaciones más habituales son las lesiones benignas de las cuerdas vocales (pólipos, nódulos, quistes y papilomas laríngeos) y las lesiones premalignas del epitelio glótico, como la leucoplasia o la displasia. En los estadios iniciales del carcinoma escamoso de glotis, la resección transoral con láser constituye, junto con la radioterapia, una de las opciones con conservación de órgano. También se recurre a ella con fines diagnósticos: la toma de una biopsia bajo visión microscópica, cuando la lesión es demasiado pequeña o está demasiado próxima a la comisura anterior para muestrearla con garantías mediante otras técnicas. No debe confundirse con la laringoscopia directa en general, de la que es un uso quirúrgico concreto. Toda microcirugía laríngea requiere laringoscopia directa en suspensión, pero no toda laringoscopia directa en suspensión termina en un procedimiento microquirúrgico: también se emplea solo con fines exploratorios o para tomar biopsias con pinza convencional. Tampoco equivale a la cirugía abierta de la laringe. Procedimientos como la laringofisura, apertura de la laringe por la línea media del cartílago tiroides, o las distintas laringectomías parciales y totales abordan el órgano desde el exterior, mediante una incisión cervical, y se reservan para lesiones más extensas o para casos en los que el acceso transoral no permite un margen de resección adecuado. Combina microcirugía con el adjetivo laríngea, derivado de laringe. Oskar Kleinsasser popularizó el sinónimo "microcirugía endolaríngea" en el título de su monografía de 1968, y ambos términos conviven hoy en la literatura médica. No exactamente. La laringoscopia directa en suspensión es la vía de acceso, el instrumento que expone la laringe. La microcirugía laríngea es lo que se hace una vez conseguido ese acceso, con el microscopio y el instrumental de resección. En 1972, cuando Marshall Strong y Geza Jako acoplaron por primera vez un láser de dióxido de carbono al microscopio quirúrgico mediante un micromanipulador, lo que permitió resecciones de precisión sobre las cuerdas vocales. No. Todo el procedimiento se realiza a través de la boca, sin ninguna incisión en el cuello. Anestesia general. El laringoscopio en suspensión y la inmovilidad del campo operatorio que exige la magnificación microscópica hacen inviable el procedimiento con el paciente despierto. Consulte también la información clínica completa sobre la cirugía de la laringe Si busca información sobre las indicaciones, las técnicas y la recuperación de las distintas intervenciones sobre este órgano, puede consultar la Cirugía de la laringe elaborada por el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la microcirugía laríngea
Técnica de acceso
Lesiones que se abordan mediante esta técnica
Diferenciación con otros procedimientos laríngeos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término microcirugía laríngea?
¿Es lo mismo que la laringoscopia directa?
¿Cuándo se empezó a usar el láser en esta técnica?
¿Deja cicatriz externa?
¿Qué tipo de anestesia requiere?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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