DICCIONARIO MÉDICO
Mesotelioma
El mesotelioma es una neoplasia maligna que se origina en el mesotelio, la membrana serosa que tapiza las grandes cavidades del organismo. Su causa principal es la exposición al amianto (asbesto), y la localización más frecuente es la pleura. El periodo de latencia entre la exposición y la aparición del tumor suele oscilar entre 20 y 50 años. Se denomina mesotelio a la capa de células aplanadas, de origen mesodérmico, que reviste internamente las cavidades pleural, peritoneal, pericárdica y la túnica vaginal del testículo. Segrega una pequeña cantidad de líquido seroso que reduce la fricción entre las vísceras y las paredes de esas cavidades. Cuando las células mesoteliales sufren una transformación maligna, el resultado es un mesotelioma. Dos raíces griegas componen el término: μέσος (mésos, "medio", en alusión al origen mesodérmico de este tejido) y θηλή (thēlḗ, que en la nomenclatura histológica remite al concepto de revestimiento epitelial), más el sufijo -ωμα (-ōma, "tumor"). Fue en la década de 1960 cuando el mesotelioma pasó de ser una curiosidad anatomopatológica a un problema de salud pública, al establecerse su vínculo causal con el amianto. En 1960, los médicos sudafricanos J. Christopher Wagner, Cecil Sleggs y Paul Marchand publicaron una serie de 33 casos de mesotelioma pleural en trabajadores de minas de amianto del noroeste de la provincia del Cabo. Aquel trabajo, aparecido en el British Journal of Industrial Medicine, fue el primero en documentar de forma sistemática la asociación entre la inhalación de fibras de asbesto y el desarrollo de este tumor. La observación cambió radicalmente la percepción del riesgo laboral asociado al amianto. Se estima que más del 80 % de los mesoteliomas guardan relación con la exposición ocupacional o paraocupacional al asbesto. Las fibras de amianto, extraordinariamente resistentes a la degradación, permanecen alojadas en los tejidos durante décadas y provocan una inflamación crónica que favorece la transformación maligna de las células mesoteliales. Esa lentitud explica que la enfermedad se detecte muchos años después del contacto con el mineral, a menudo cuando el paciente ya se ha jubilado o ha cambiado de actividad. Existe además una pequeña proporción de casos asociados a radiación ionizante previa, a la erionita (un mineral volcánico presente en ciertas regiones de Turquía) o a factores todavía no bien caracterizados. La pleura concentra aproximadamente el 80-90 % de los mesoteliomas. El peritoneo representa el 10-15 %, y las localizaciones pericárdica y testicular (en la túnica vaginal) son excepcionales. Desde el punto de vista histológico se reconocen tres subtipos principales. El epitelioide es el más frecuente (50-60 % de los casos) y está compuesto por células de aspecto epitelial, a menudo organizadas en patrones tubulares o papilares. El sarcomatoide presenta células fusiformes similares a las de los sarcomas de partes blandas y se asocia a un comportamiento más agresivo. El subtipo bifásico combina áreas epitelioides y sarcomatoides dentro del mismo tumor; para que reciba esa denominación, cada componente debe representar al menos un 10 % de la masa tumoral. Ambas enfermedades comparten la exposición al amianto como factor etiológico, pero son entidades distintas. La asbestosis es una fibrosis pulmonar difusa provocada por la acumulación de fibras de asbesto en el parénquima pulmonar: no es un tumor, sino una enfermedad intersticial crónica. El mesotelioma, en cambio, es una neoplasia de la serosa que reviste las cavidades corporales, no del tejido pulmonar propiamente dicho. Pueden coexistir en un mismo paciente, lo que a veces complica la valoración. Del griego μέσος ("medio") y θηλή (raíz que en histología designa un revestimiento celular), más el sufijo -oma ("tumor"). Mesotelio significa literalmente "revestimiento medio", porque esta membrana se origina en el mesodermo, la capa germinal intermedia del embrión. No, pero la gran mayoría sí. Se estima que más del 80 % de los casos están vinculados a la exposición al asbesto. Un pequeño porcentaje se relaciona con la erionita, con radiación ionizante previa o con factores que aún no se conocen con precisión. No. El cáncer de pulmón se origina en el epitelio bronquial, dentro del parénquima pulmonar. El mesotelioma nace en la pleura, que es la membrana que envuelve el pulmón por fuera. Son tumores distintos en su biología, su origen celular y su relación con factores de riesgo: el cáncer de pulmón está fuertemente asociado al tabaco, mientras que el mesotelioma no guarda relación con el tabaquismo. Consulte también la información clínica completa sobre el mesotelioma pleural Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y opciones de abordaje del mesotelioma pleural, puede consultar la ficha completa de la enfermedad elaborada por el equipo del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra. Para ampliar la información sobre el mesotelio, el amianto y las neoplasias de las serosas:Qué es el mesotelioma
Amianto y génesis del mesotelioma
Localizaciones y subtipos histológicos
Diferenciación con la asbestosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra mesotelioma?
¿Todo mesotelioma se debe al amianto?
¿Es lo mismo mesotelioma que cáncer de pulmón?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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