DICCIONARIO MÉDICO
Legionella
Legionella es un género de bacterias gram-negativas con forma de bacilo que vive de forma natural en ambientes acuáticos. La especie más importante para el ser humano es Legionella pneumophila, agente causal de la enfermedad de los legionarios —una neumonía grave— y de la fiebre de Pontiac, un cuadro febril autolimitado sin afectación pulmonar. Se han descrito más de 60 especies del género y al menos 70 serogrupos, aunque L. pneumophila serogrupo 1 es responsable de la gran mayoría de los casos clínicos. El nombre Legionella procede de la Legión Americana (American Legion), la organización de veteranos de guerra estadounidense cuyos miembros sufrieron el brote que llevó a descubrir la bacteria. El epíteto pneumophila combina el griego πνεύμων (pneúmon), "pulmón", con φίλος (phílos), "amante": literalmente, "que ama el pulmón". El nombre, propuesto por los microbiólogos de los CDC, refleja con una ironía involuntaria el tropismo pulmonar del microorganismo. Legionella es un bacilo pleomórfico de 0,3-0,9 µm de ancho por 2-20 µm de largo, no formador de esporas, con un flagelo polar que le confiere movilidad. No se tiñe bien con las tinciones habituales de laboratorio (Gram convencional), lo que retrasó durante meses su identificación. Crece con mucha dificultad en los medios de cultivo estándar: necesita suplementos de L-cisteína y sales de hierro, y su aislamiento primario exige medios selectivos como el agar BCYE (buffered charcoal yeast extract). Es, además, un patógeno intracelular facultativo: en el medio acuático natural vive dentro de amebas de vida libre, y en el ser humano parasita los macrófagos alveolares, donde se multiplica evitando la destrucción por los lisosomas. En julio de 1976, durante la celebración del bicentenario de la independencia de Estados Unidos, unos 2.000 miembros de la Legión Americana se reunieron en su 58.ª convención anual en el hotel Bellevue-Stratford de Filadelfia. Al día siguiente del inicio, algunos de los asistentes empezaron a presentar fiebre alta, tos, dificultad respiratoria y síntomas gastrointestinales. En los días y semanas siguientes, 182 personas enfermaron de neumonía y 29 murieron. La cobertura mediática fue enorme, pero los laboratorios no conseguían identificar el agente causal: los cultivos bacterianos, virales y fúngicos convencionales salían negativos. No fue hasta enero de 1977 cuando Joseph McDade, un microbiólogo de los CDC que trabajaba en el laboratorio de rickettsias de Charles C. Shepard, decidió revisar el caso aprovechando las vacaciones de Navidad. Inoculó muestras de tejido pulmonar de los fallecidos en cobayas, que enfermaron. Al examinar los tejidos de los animales vio escasos bacilos gram-negativos, pero no pudo cultivarlos porque el procedimiento estándar para rickettsias incluía antibióticos (penicilina y estreptomicina) que, sin que nadie lo supiera, mataban a la bacteria desconocida. Cuando repitió el cultivo en huevos embrionados sin esos antibióticos, obtuvo por fin el aislamiento. La bacteria fue identificada como un género completamente nuevo, se la bautizó Legionella pneumophila, y la publicación apareció en el New England Journal of Medicine en diciembre de 1977. Investigaciones posteriores demostraron que la bacteria ya existía antes de 1976 —se la rastreó retrospectivamente hasta brotes inexplicados de 1947 y de 1968 en Pontiac, Michigan— y que el sistema de aire acondicionado del hotel Bellevue-Stratford había sido la fuente de los aerosoles contaminados. Legionella es una bacteria ubicua en ambientes acuáticos de agua dulce: lagos, ríos, embalses, manantiales termales. En esos hábitats naturales vive como parásito intracelular de amebas de vida libre (Acanthamoeba, Naegleria), que le sirven de reservorio y de vehículo de protección frente a condiciones adversas. Cuando las amebas forman quistes resistentes, las legionelas que hay dentro quedan protegidas de la cloración y de las temperaturas extremas. El problema sanitario surge cuando la bacteria coloniza sistemas de agua artificiales que combinan temperatura tibia (25-45 °C), estancamiento y presencia de biofilm: torres de refrigeración industrial, circuitos de agua caliente sanitaria de grandes edificios, jacuzzis, fuentes ornamentales, humidificadores, sistemas de riego por aspersión y condensadores evaporativos. En estos nichos, Legionella se multiplica dentro del biofilm —la película de microorganismos adherida a la superficie interna de las tuberías— y, si el sistema genera aerosoles, las gotículas de agua contaminada pueden ser inhaladas por las personas que se encuentran cerca. La transmisión es ambiental, no de persona a persona. La infección por Legionella puede cursar de dos maneras muy distintas. La enfermedad del legionario es una neumonía atípica grave, con un período de incubación de 2 a 10 días, fiebre alta, tos, disnea y, con frecuencia, síntomas extrapulmonares como diarrea, confusión mental e hiponatremia. La mortalidad oscila entre el 5 y el 30 % según la población afectada —más alta en inmunodeprimidos y ancianos— y puede alcanzar el 40 % en brotes nosocomiales si no se instaura un antibiótico adecuado a tiempo. CUN dispone de una entrada específica sobre la neumonía por Legionella con desarrollo clínico más amplio. La fiebre de Pontiac es una forma mucho más leve, no neumónica, que se manifiesta como un síndrome gripal con fiebre, mialgias, cefalea y malestar general, y que se resuelve espontáneamente en 2-5 días sin necesitar antibióticos. Recibe su nombre del brote de 1968 en Pontiac, Michigan, que en su momento no pudo explicarse y que, retrospectivamente, fue la primera epidemia documentada de legionelosis. Del brote de 1976 entre los miembros de la Legión Americana reunidos en Filadelfia. Los microbiólogos que aislaron la bacteria la nombraron en honor a las víctimas. Pneumophila viene del griego πνεύμων ("pulmón") y φίλος ("amante"): "amante del pulmón". No. La transmisión es ambiental: se produce al inhalar aerosoles de agua contaminada procedentes de torres de refrigeración, circuitos de agua caliente, fuentes, jacuzzis u otros sistemas que generen gotículas. No hay contagio interpersonal, lo que la diferencia radicalmente de la mayoría de las neumonías bacterianas. Ambas las causa Legionella, pero son formas clínicas distintas. La enfermedad del legionario es una neumonía grave que puede ser mortal; la fiebre de Pontiac es un cuadro gripal leve que se cura solo en pocos días. Se desconoce por qué la misma bacteria produce una u otra forma en personas diferentes, aunque la dosis inhalada, la virulencia de la cepa y el estado inmunitario del huésped parecen influir. Porque necesita L-cisteína y hierro para crecer, nutrientes que los medios de cultivo habituales no aportan. Además, crece lentamente —puede tardar de 3 a 5 días en dar colonias visibles en agar BCYE— y resulta invisible en la tinción de Gram convencional. Por eso el diagnóstico clínico se apoya más en la detección del antígeno urinario (rápida y específica para el serogrupo 1) que en el cultivo. Si desea profundizar en conceptos asociados a Legionella, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Legionella
El brote de Filadelfia y el descubrimiento del género
Ecología: dónde vive Legionella
Las dos formas clínicas de la legionelosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Legionella?
¿La legionela se transmite de persona a persona?
¿Es lo mismo enfermedad del legionario que fiebre de Pontiac?
¿Por qué Legionella es difícil de cultivar en el laboratorio?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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