DICCIONARIO MÉDICO
Laudanosina
La laudanosina es un alcaloide de la familia de las bencilisoquinolinas que se encuentra de forma natural en el opio y que, en la práctica clínica actual, interesa sobre todo como metabolito del atracurio y del cisatracurio, dos bloqueantes neuromusculares empleados en anestesia general. La laudanosina (C21H27NO4) es un alcaloide benciltetrahidroisoquinolínico presente en pequeñas cantidades en el opio crudo, junto con la morfina, la codeína y la papaverina, entre otros. Fue aislada por primera vez en 1871, y su interés farmacológico creció enormemente un siglo después, cuando se descubrió que era el principal producto de degradación del atracurio, un relajante neuromuscular ampliamente utilizado en cirugía. Su nombre procede del láudano, la célebre tintura alcohólica de opio popularizada por Paracelso en el siglo XVI y que dominó la farmacopea europea durante más de trescientos años. "Láudano" deriva a su vez del latín ladanum (y este del griego λάδανον, ládanon), aunque algunos etimólogos han propuesto una conexión con laudare ("alabar"), quizá por la reputación casi milagrosa del preparado. La laudanosina, como alcaloide menor del opio, heredó el nombre de la preparación de la que formaba parte. Conviene subrayar que, a pesar de compartir raíz léxica, la laudanosina y el láudano son entidades completamente distintas. El láudano es una mezcla compleja de opio y alcohol que se administraba como analgésico; la laudanosina es un compuesto químico individual, uno de los muchos alcaloides presentes en esa mezcla, y carece de acción analgésica relevante. Cuando el atracurio se degrada en el organismo por eliminación de Hofmann —una reacción química espontánea que ocurre a pH y temperatura fisiológicos, sin necesidad de enzimas—, se escinde en dos fragmentos, uno de los cuales es la laudanosina. Prácticamente toda la dosis de atracurio administrada acaba generando laudanosina: los modelos farmacocinéticos estiman que alrededor del 40-45 % de la molécula original se convierte rápidamente en este metabolito. El cisatracurio, un isómero más potente del atracurio, también produce laudanosina por la misma vía, pero como se administra a dosis aproximadamente cinco veces menores, la cantidad de laudanosina generada es proporcionalmente menor. La laudanosina se metaboliza en el hígado y se elimina por vía renal. Su vida media de eliminación es más prolongada que la del propio atracurio, lo que explica que pueda acumularse cuando se administran perfusiones largas del relajante, especialmente en pacientes con insuficiencia hepática o renal. En la práctica clínica habitual con dosis estándar, las concentraciones plasmáticas de laudanosina se mantienen muy por debajo del umbral tóxico. El interés toxicológico de la laudanosina radica en que atraviesa la barrera hematoencefálica. En estudios experimentales con animales, concentraciones altas producen excitación del sistema nervioso central y disminución del umbral convulsivo, lo que teóricamente podría desencadenar crisis epilépticas. En el aparato cardiovascular, las concentraciones elevadas se asocian a vasodilatación periférica, hipotensión y bradicardia. Sin embargo, estos efectos se han observado con concentraciones plasmáticas muy superiores a las que se alcanzan en la clínica habitual. En las dosis convencionales de atracurio, e incluso en perfusiones prolongadas en pacientes con función hepática y renal conservada, la laudanosina no ha demostrado producir efectos adversos clínicamente relevantes. Con el cisatracurio el margen es aún más amplio, lo que ha contribuido a que muchos servicios de anestesiología lo prefieran en intervenciones de larga duración o en pacientes críticos. Un dato más reciente que ha despertado interés en la investigación farmacológica: se ha comprobado que la laudanosina interactúa con receptores GABA, receptores opioides y receptores nicotínicos de acetilcolina, y en modelos animales ha mostrado cierta capacidad analgésica. Algunos autores han sugerido incluso un posible efecto neuroprotector, aunque estas líneas de investigación están todavía en fases muy preliminares. Del láudano, la tintura de opio inventada por Paracelso en el siglo XVI. La laudanosina es uno de los alcaloides menores presentes en esa preparación. El nombre del láudano, a su vez, procede del latín ladanum (un tipo de resina), aunque hay quien lo relaciona con laudare, "alabar". No. El láudano es una mezcla líquida de opio disuelto en alcohol que se utilizaba como medicamento hasta bien entrado el siglo XX. La laudanosina es un compuesto químico concreto —un alcaloide— que forma parte del opio y que hoy interesa sobre todo como metabolito del atracurio. Comparten raíz léxica pero son cosas muy distintas. En las condiciones habituales de uso clínico del atracurio y del cisatracurio, las concentraciones de laudanosina que se alcanzan en sangre están muy lejos del umbral tóxico descrito en estudios experimentales. Solo en situaciones excepcionales —perfusiones muy prolongadas en pacientes con fallo hepático y renal simultáneo— se ha planteado teóricamente el riesgo de acumulación. Si desea profundizar en conceptos asociados a la laudanosina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la laudanosina
La laudanosina como metabolito del atracurio
Acciones farmacológicas de la laudanosina
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "laudanosina"?
¿Es lo mismo laudanosina que láudano?
¿Es peligrosa la laudanosina durante una anestesia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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