DICCIONARIO MÉDICO
Laringectomía total
La laringectomía total es la intervención quirúrgica mediante la cual se extirpa la laringe en su totalidad: cartílagos, cuerdas vocales, epiglotis y la mucosa que los recubre. Tras la cirugía, la tráquea se aboca a la piel del cuello y forma un orificio permanente, el traqueostoma, por el que el paciente respirará el resto de su vida. La vía aérea y la vía digestiva quedan definitivamente separadas. La laringectomía total es el tipo más extenso de laringectomía. Las laringectomías parciales conservan parte de la estructura y permiten mantener la fonación y la respiración natural; la total, en cambio, extirpa el órgano por completo. Los nueve cartílagos, las cuerdas vocales verdaderas y falsas, los ventrículos laríngeos, la epiglotis y toda la mucosa se resecan en bloque. La tráquea, que antes se continuaba con la laringe y la faringe, se secciona y se sutura directamente a la piel de la cara anterior del cuello, formando un estoma permanente. Desde ese momento, el aire entra en los pulmones solo a través de ese orificio, sin pasar por la nariz ni por la boca. El resultado anatómico más llamativo es la separación definitiva de dos vías que antes compartían un tramo común en la faringe: la respiratoria y la digestiva. Después de la cirugía, el paciente respira por el estoma y traga por la boca con normalidad, pero los dos conductos ya no se cruzan. Eso elimina, de forma paradójica, el riesgo de aspiración alimentaria (que sí existe tras muchas laringectomías parciales), aunque a cambio impone un cambio profundo en la respiración, la voz y el olfato. Voz. Al extirpar las cuerdas vocales, el paciente pierde la fuente vibratoria que generaba la voz y no puede hablar del modo habitual. Existen tres métodos principales de rehabilitación. La prótesis traqueoesofágica es el más utilizado y el que produce una voz más natural: una pequeña válvula insertada entre la tráquea y el esófago deriva el aire espirado hacia la faringe, donde la mucosa vibra y genera sonido. La voz esofágica se basa en tragar aire y expulsarlo de forma controlada desde el esófago. Y la electrolaringe es un dispositivo externo que, apoyado contra el cuello o la mejilla, produce vibraciones que el paciente articula con la boca. Respiración. Todo el aire pasa por el estoma. Al no atravesar las fosas nasales, pierde la humidificación y el calentamiento que la nariz proporciona, lo que puede resecar la mucosa traqueal y aumentar la producción de moco. Los filtros intercambiadores de calor y humedad (HME) colocados sobre el estoma ayudan a paliar el problema. Olfato. Como el aire ya no circula por las fosas nasales durante la respiración, el flujo de moléculas odorantes hacia la mucosa olfatoria se interrumpe. Muchos pacientes notan una pérdida casi completa del olfato y, con ella, una reducción del gusto. Ciertas maniobras de aspiración nasal, aprendidas con el logopeda, permiten recuperar parte de la percepción de los olores. La diferencia no es solo de grado, sino de consecuencias. En una laringectomía parcial (como la supraglótica, la cordectomía o la supracricoidea) se conservan al menos las cuerdas vocales o el cartílago cricoides, lo que permite mantener la respiración por vía fisiológica y preservar la voz, aunque esta puede quedar alterada. No se crea un estoma permanente: si hace falta una traqueotomía, suele ser temporal. En la total, la pérdida del órgano es irreversible, el estoma es de por vida y la recuperación de la voz exige siempre un método alternativo. Decidir entre una y otra depende de la extensión del tumor, de su localización dentro de la laringe y de la situación general del paciente. No exactamente. «Laringectomía» es el término general que designa cualquier extirpación quirúrgica de la laringe, parcial o total. La laringectomía total es un subtipo concreto: aquel en el que se reseca la laringe por completo y se crea un traqueostoma permanente. No con la voz natural, pero sí con métodos de rehabilitación. La prótesis traqueoesofágica permite a muchos pacientes una comunicación verbal funcional y es la que ofrece una voz más próxima a la normal. También existen la voz esofágica y la electrolaringe. La elección depende de cada caso. Sí. A diferencia de la traqueotomía temporal que puede acompañar a una laringectomía parcial, el traqueostoma de la laringectomía total es definitivo. La tráquea se ha seccionado y abocado directamente a la piel del cuello, y la faringe se ha cerrado sobre el esófago. No hay posibilidad de reconstruir la vía aérea original. Consulte también la información clínica completa sobre la cirugía de la laringe Si busca información sobre indicaciones, técnicas operatorias y rehabilitación de la voz, puede consultar la página de cirugía de la laringe elaborada por el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la laringectomía total
Qué implica la pérdida de la laringe
Diferenciación con la laringectomía parcial
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo laringectomía total que laringectomía?
¿Se puede hablar después de una laringectomía total?
¿Es permanente el estoma?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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