DICCIONARIO MÉDICO
Lactación
La lactación es el proceso fisiológico por el que la glándula mamaria produce y secreta leche. Abarca desde el desarrollo de la glándula durante el embarazo hasta el mantenimiento de la producción mientras el niño mama. Dos hormonas dirigen el proceso: la prolactina, que ordena fabricar la leche, y la oxitocina, que la hace salir. No es lo mismo que la lactancia, que designa el periodo y la práctica de alimentar con esa leche. La lactación es el conjunto de procesos por los que la glándula mamaria sintetiza, almacena y expulsa leche. El término procede del latín lactatio, lactationis, formado sobre el verbo lactāre (criar con leche o dar de mamar), que a su vez deriva de lac, lactis (leche). De esa misma raíz salieron también lácteo, lactosa y la propia lactancia. Describe lo que ocurre puertas adentro del pecho: la maquinaria celular y hormonal que fabrica el primer alimento del recién nacido. Es un rasgo compartido por todos los mamíferos y, de hecho, la palabra mamífero alude precisamente a ello (del latín mamma, mama). En la especie humana, la producción de leche se prepara durante la gestación y se pone a pleno rendimiento tras el parto. El primer paso es la mamogénesis, el desarrollo de la propia glándula. Comienza en la pubertad y se completa durante el embarazo, cuando los estrógenos hacen crecer el sistema de conductos y la progesterona multiplica los alvéolos, las diminutas bolsas donde se fabricará la leche. Hacia la mitad del embarazo la glándula ya es capaz de sintetizar los componentes de la leche. Esta primera activación (lactogénesis I) explica que algunas mujeres observen pequeñas cantidades de calostro antes del parto. La producción abundante llega después, con la lactogénesis II, la que popularmente se llama subida de la leche: se desencadena entre el segundo y el tercer día tras el parto, cuando la expulsión de la placenta provoca una caída brusca de progesterona y deja vía libre a la prolactina. El volumen aumenta de forma notable en pocas horas. A partir de ahí, mantener la producción depende de una regla sencilla: cuanto más se vacía la mama, más leche fabrica. Esta fase de sostenimiento (galactopoyesis) se rige por un control local dentro de la propia glándula y por la succión, que renueva a cada toma la señal hormonal. La oferta se ajusta a la demanda. Cuando el niño deja de mamar, el estímulo desaparece y la glándula revierte poco a poco a su estado de reposo, un proceso que se conoce como involución. El gobierno hormonal de la lactación descansa en dos mensajeros con funciones distintas. La prolactina, secretada por la adenohipófisis (el lóbulo anterior de la hipófisis), ordena a las células del alvéolo sintetizar leche. La oxitocina, liberada por la neurohipófisis, contrae las células musculares que rodean el alvéolo y empuja la leche hacia el pezón: es el reflejo de eyección, esa sensación de subida que muchas madres notan al empezar la toma. Ambas respuestas parten del mismo gesto. Cuando el niño succiona, los receptores del pezón envían una señal al cerebro que desencadena, por un lado, la liberación de prolactina y, por otro, la de oxitocina. Vale la pena un apunte histórico: la oxitocina fue la primera hormona peptídica que se sintetizó en el laboratorio, un logro de Vincent du Vigneaud en 1953 que le valió el Nobel de Química dos años más tarde. La oxitocina, además, puede liberarse con estímulos que no son la succión (el llanto del bebé, o incluso pensar en él, llegan a bastar), lo que da idea del componente neurológico y emocional que tiene la lactación. En el habla corriente, y también en el diccionario de la Real Academia, lactación y lactancia funcionan casi como sinónimos. La medicina, sin embargo, las separa. La lactación es el fenómeno biológico: lo que hace la glándula. La lactancia es el periodo y la práctica de alimentar al niño con leche, ya venga del pecho o de un sustituto. La primera ocurre dentro del cuerpo de la madre; la segunda es la relación de alimentación entre ella y su hijo. Del latín lactatio, derivada del verbo lactāre (criar con leche), sobre la raíz lac, lactis (leche). La misma raíz aparece en lácteo, lactosa, lactato y lactancia. Antes de lo que suele pensarse. La glándula mamaria ya fabrica pequeñas cantidades de calostro hacia la mitad del embarazo. La producción abundante, en cambio, no arranca hasta el segundo o tercer día después del parto, cuando cae la progesterona y la prolactina toma el mando. La prolactina manda fabricar la leche; la oxitocina la hace salir. Una actúa sobre la síntesis dentro del alvéolo y la otra sobre su expulsión hacia el pezón. Las dos se activan con la succión del bebé. Sí. La secreción de leche fuera del periodo de crianza se llama galactorrea y suele relacionarse con un exceso de prolactina. Conviene estudiar su causa.Qué es la lactación
Las fases de la lactación
Prolactina y oxitocina, las dos hormonas de la lactación
Lactación y lactancia, una distinción útil
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra lactación?
¿Cuándo empieza el cuerpo a producir leche?
¿Qué diferencia hay entre la prolactina y la oxitocina?
¿Puede producirse leche sin embarazo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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