DICCIONARIO MÉDICO
Galactorrea
La galactorrea es la secreción de líquido de aspecto lácteo por uno o ambos pezones, fuera de la lactancia materna y sin relación con un embarazo en curso. No constituye una enfermedad en sí misma, sino un signo clínico que traduce, en la mayoría de los casos, un exceso de prolactina circulante o una sensibilidad aumentada del tejido mamario a esta hormona. El término procede del griego γάλα, γάλακτος (gála, gálaktos, «leche») y ῥοῖα (rhoîa, «flujo»), de modo que su traducción literal es «flujo de leche». La denominación aparece ya en la literatura médica del siglo XIX, aunque su uso sistemático se consolidó a mediados del siglo XX, cuando los primeros radioinmunoensayos permitieron medir la prolactina en sangre y vincularla con la producción láctea fuera del periodo puerperal. Se habla de galactorrea cuando la secreción mamaria es espontánea o provocada por expresión suave, tiene aspecto lechoso o blanquecino y se confirma que contiene componentes propios de la leche (caseína, lactosa, grasa). Conviene distinguirla de otros tipos de secreción del pezón, como la serosa, la sanguinolenta o la purulenta, que orientan hacia procesos mamarios locales de naturaleza distinta. En condiciones normales, la prolactina secretada por las células lactotropas de la hipófisis anterior se mantiene bajo un freno tónico ejercido por la dopamina hipotalámica. Cualquier circunstancia que reduzca la llegada de dopamina al tallo hipofisario, aumente la masa de células lactotropas o bloquee los receptores dopaminérgicos D2 puede elevar la prolactina sérica y poner en marcha la producción de leche. No toda galactorrea cursa con hiperprolactinemia demostrable. Existe un grupo de pacientes (sobre todo mujeres premenopáusicas con ciclos regulares) en quienes la secreción lechosa aparece con cifras normales de prolactina. La explicación más aceptada apunta a una sensibilidad aumentada del receptor de prolactina en la glándula mamaria o a elevaciones transitorias que no se captan en una determinación puntual. Este dato tiene relevancia clínica, porque la galactorrea con prolactina normal y función menstrual conservada rara vez esconde una causa grave. La secreción puede ser unilateral o bilateral, escasa (solo visible al exprimir el pezón) o abundante y espontánea, capaz de manchar la ropa interior. La distinción entre secreción unilateral y bilateral resulta orientadora: la bilateral suele apuntar a una causa sistémica (hormonal, farmacológica), mientras que la unilateral obliga a descartar patología mamaria local, como la ectasia ductal o, con menor frecuencia, un proceso proliferativo intraductal. Aunque se asocia predominantemente a mujeres en edad fértil, la galactorrea puede presentarse también en varones y en recién nacidos. En el varón acompaña en ocasiones a la ginecomastia y suele deberse a un prolactinoma o al uso de ciertos fármacos. La llamada «leche de bruja» del recién nacido es un fenómeno benigno y transitorio, atribuible al paso transplacentario de hormonas maternas, que desaparece sin intervención en las primeras semanas de vida. No toda secreción mamaria es galactorrea. La secreción sanguinolenta o serohemática orienta hacia un papiloma intraductal o, con menos frecuencia, un carcinoma ductal. La secreción verdosa o parda oscura es característica de la ectasia ductal, un proceso inflamatorio benigno de los conductos subareolares que predomina en mujeres cercanas a la menopausia. La purulenta indica mastitis o absceso. Solo cuando el líquido es claramente lechoso y el análisis microscópico revela gotículas de grasa o presencia de lactosa puede hablarse con propiedad de galactorrea. De la combinación de dos raíces griegas: γάλα (gála), que significa «leche», y ῥοῖα (rhoîa), que significa «flujo» o «corriente». El sufijo -rrea se emplea en medicina para designar cualquier secreción o derrame de un fluido: diarrea (flujo intestinal), rinorrea (flujo nasal), otorrea (flujo por el oído). Sí, aunque es mucho menos frecuente que en la mujer. En varones, la presencia de secreción lechosa mamaria obliga siempre a descartar un prolactinoma hipofisario o el uso de fármacos que eleven la prolactina, como algunos antipsicóticos o inhibidores de la bomba de protones en dosis altas. No. La hiperprolactinemia es un dato de laboratorio (elevación de la prolactina en sangre) y la galactorrea es un signo clínico (secreción de leche). Muchas hiperprolactinemias cursan sin galactorrea y, al revés, la galactorrea puede aparecer con cifras normales de prolactina. Durante el tercer trimestre y el puerperio, la secreción de calostro y leche es fisiológica y se considera normal hasta seis meses después de abandonar la lactancia. La galactorrea, por definición, se diagnostica cuando la secreción lechosa aparece fuera de este contexto o persiste mucho más allá del periodo esperado.Qué es la galactorrea
Mecanismo de producción
Presentación clínica y clasificación
Diferenciación con la secreción patológica del pezón
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «galactorrea»?
¿Puede aparecer galactorrea en un varón?
¿Es lo mismo galactorrea que hiperprolactinemia?
¿Qué diferencia la galactorrea de la secreción mamaria normal al final del embarazo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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