DICCIONARIO MÉDICO

Jerarquía de necesidades

La jerarquía de necesidades es un modelo teórico propuesto por el psicólogo estadounidense Abraham Maslow en 1943, según el cual las necesidades humanas se organizan en niveles de prioridad: las más básicas —respirar, beber, comer— deben estar razonablemente cubiertas antes de que la persona dirija su motivación hacia necesidades superiores, como la seguridad, la pertenencia, la estima o la autorrealización. En el ámbito clínico, este esquema se utiliza como marco de referencia para priorizar los cuidados de enfermería y para comprender cómo las necesidades insatisfechas influyen en el bienestar psicológico del paciente.

Qué es la jerarquía de necesidades

La jerarquía de necesidades —también llamada pirámide de Maslow, aunque el propio Maslow nunca utilizó esa representación gráfica en sus publicaciones originales— es un modelo de la motivación humana que Abraham Harold Maslow (1908-1970) presentó en su artículo A Theory of Human Motivation, publicado en la revista Psychological Review en 1943, y que amplió después en su libro Motivation and Personality (1954). Maslow partía de una premisa entonces poco explorada en psicología académica: que la motivación no se explica solo por impulsos inconscientes (como sostenía el psicoanálisis) ni solo por refuerzos ambientales (como proponía el conductismo), sino también por el impulso innato del ser humano hacia el crecimiento y la plenitud personal.

La palabra "jerarquía" proviene del griego ἱεραρχία (hierarchía), compuesta por ἱερός (hierós), "sagrado", y ἀρχή (archḗ), "mando" o "primer lugar". En su origen designaba la organización de los órdenes angélicos en la teología cristiana, y por extensión pasó a significar cualquier sistema de gradación escalonada. La RAE la define como "gradación de personas, valores o dignidades". Maslow tomó el término en ese sentido amplio: una escala en la que las necesidades de un nivel reclaman atención antes que las del nivel siguiente.

Los cinco niveles del modelo original

Maslow agrupó las necesidades humanas en cinco categorías, que suelen representarse de abajo arriba. Las dos inferiores las denominó necesidades de carencia (deficiency needs), porque su insatisfacción genera un estado de tensión que el organismo busca reducir; las tres superiores, necesidades de crecimiento (growth needs), porque no nacen de un déficit sino del deseo de desarrollo.

En la base se sitúan las necesidades fisiológicas: respiración, alimentación, hidratación, termorregulación, sueño, eliminación. Son las condiciones mínimas para la supervivencia biológica y, cuando no están cubiertas, acaparan toda la capacidad atencional de la persona. Maslow lo expresó de un modo gráfico: un individuo que lleva días sin comer no piensa en impresionar a nadie con su valía; piensa en comida.

El segundo nivel lo ocupan las necesidades de seguridad: protección frente al daño físico, estabilidad económica, un entorno predecible. En el contexto sanitario, un paciente hospitalizado que no entiende lo que le van a hacer o que teme una complicación tiene activada esta capa del modelo y difícilmente podrá concentrarse en cuestiones de orden superior, como participar activamente en su rehabilitación.

El tercer nivel agrupa las necesidades de pertenencia y afecto: vínculos de amistad, intimidad, integración en un grupo. El aislamiento social prolongado —frecuente, por ejemplo, en personas mayores o en ingresos hospitalarios largos— representa un déficit en este escalón que la investigación ha vinculado con peor evolución clínica. El cuarto nivel corresponde a las necesidades de estima, que Maslow desdobló en dos componentes: la autoestima (respeto hacia uno mismo, confianza en la propia competencia) y la estima recibida de los demás (reconocimiento, prestigio). Y en el vértice del modelo se sitúa la autorrealización: el impulso por desplegar las propias capacidades, por llegar a ser aquello que se puede llegar a ser. Maslow dedicó buena parte de su obra posterior a estudiar a personas que, en su criterio, habían alcanzado ese nivel —Albert Einstein, Eleanor Roosevelt, William James— y a describir las "experiencias cumbre" (peak experiences) que las caracterizaban.

Maslow y la psicología humanista

La jerarquía de necesidades no se entiende fuera de su contexto intelectual. En la década de 1940, la psicología académica estadounidense estaba dominada por dos grandes corrientes: el psicoanálisis freudiano, centrado en los conflictos inconscientes y la psicopatología, y el conductismo skinneriano, que estudiaba la conducta observable sin atender a la experiencia interna. Maslow —formado inicialmente con Harry Harlow en la Universidad de Wisconsin, donde investigó la conducta social en primates— se sintió insatisfecho con ambos enfoques. Ninguno, argumentaba, se ocupaba de lo que hace funcionar a las personas sanas, de lo que las empuja a crear, a vincularse, a buscar sentido.

De esa insatisfacción nació lo que él mismo bautizó como "tercera fuerza" de la psicología, la psicología humanista, que formalizó junto con Carl Rogers, Rollo May y otros en la fundación de la Association for Humanistic Psychology en 1961. La jerarquía de necesidades fue su aportación más conocida, aunque no la única: Maslow elaboró también el concepto de persona autorrealizada, la distinción entre motivación por déficit y motivación por crecimiento, y la noción de experiencia cumbre.

Relevancia en la práctica clínica y de enfermería

En medicina y enfermería, el modelo de Maslow se emplea como herramienta de priorización. La lógica es directa: antes de abordar necesidades emocionales o de autoestima, hay que asegurar que el paciente respira, bebe, come y duerme adecuadamente; antes de hablar de rehabilitación o de metas a largo plazo, conviene que se sienta seguro y comprendido en su entorno asistencial. Es un esquema que ayuda a ordenar el pensamiento clínico, especialmente en situaciones complejas donde el paciente presenta múltiples necesidades simultáneas.

La aplicación, con todo, no es mecánica. El propio Maslow matizó en ediciones posteriores que la jerarquía no es una escalera rígida: una persona puede buscar pertenencia sin tener completamente resuelta su seguridad económica, o perseguir la autorrealización en circunstancias objetivamente adversas. El modelo señala tendencias generales, no un orden inviolable. En la práctica asistencial, su valor reside menos en la secuencia estricta que en el recordatorio de que el paciente es un ser con necesidades en múltiples planos —biológico, emocional, social, existencial— y de que descuidar cualquiera de ellos compromete el resultado global del cuidado.

Diferenciación con otros modelos de motivación

La jerarquía de Maslow no es el único intento de clasificar las necesidades humanas. Henry Murray, antes que Maslow, había propuesto en 1938 una lista de veinte "necesidades psicogénicas" —de logro, de afiliación, de dominancia, de orden, entre otras— sin organizarlas en niveles jerárquicos. Clayton Alderfer reformuló en 1969 el modelo de Maslow reduciéndolo a tres categorías (existencia, relación y crecimiento, la llamada teoría ERG) y eliminando la exigencia de satisfacción secuencial: según Alderfer, una persona puede retroceder a un nivel inferior cuando se frustra en uno superior. Y más recientemente, la teoría de la autodeterminación de Edward Deci y Richard Ryan ha propuesto que tres necesidades psicológicas básicas —autonomía, competencia y vinculación— son universales e igualmente importantes, sin jerarquía entre ellas.

Cada modelo tiene sus limitaciones. Al de Maslow se le ha reprochado que sus evidencias empíricas iniciales fueron escasas (estudió biografías de personajes excepcionales, no muestras representativas), que refleja un sesgo cultural individualista occidental y que la investigación transcultural no siempre confirma el orden de los niveles. Pese a ello, sigue siendo el modelo motivacional más citado en la literatura de enfermería y en los manuales de psicoterapia humanista, probablemente porque su intuición central —que las necesidades básicas condicionan las superiores— resulta clínicamente útil aunque la secuencia no sea universal.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra "jerarquía"?

Del griego ἱεραρχία (hierarchía): ἱερός (hierós), "sagrado", y ἀρχή (archḗ), "mando" o "principio de autoridad". En su origen designaba el orden de los rangos eclesiásticos y angélicos. Con el tiempo pasó a significar cualquier sistema de categorías escalonadas. Maslow lo aplicó a las necesidades humanas para indicar que unas tienen prioridad sobre otras.

¿Inventó Maslow la pirámide?

No exactamente. Maslow describió los niveles en texto corrido, no como un diagrama piramidal. La representación gráfica en forma de pirámide fue una simplificación posterior, popularizada por manuales de gestión empresarial en las décadas de 1960 y 1970. Es útil como recurso didáctico, pero puede inducir a pensar que el modelo es más rígido de lo que el propio Maslow pretendía.

¿Se usa la jerarquía de necesidades en la práctica médica?

Sí, sobre todo en enfermería. El modelo sirve como marco de priorización: primero se atienden las necesidades fisiológicas del paciente (oxigenación, hidratación, control del dolor), después las de seguridad (información sobre el procedimiento, prevención de caídas), y así sucesivamente. No es un protocolo, sino una guía de pensamiento que ayuda a no pasar por alto dimensiones del cuidado que van más allá de lo estrictamente biológico.

¿Es lo mismo motivación que necesidad?

En el marco de Maslow, están relacionadas pero no son sinónimos. La necesidad es el estado de carencia o el impulso de crecimiento; la motivación es la fuerza que dirige la conducta hacia la satisfacción de esa necesidad. Una necesidad insatisfecha genera motivación; una vez cubierta, deja de motivar y el foco se desplaza al nivel siguiente.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Cómo mejorar la salud mental. MedlinePlus en español.
  2. Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH/NIH). El cuidado de su salud mental.
  3. American Psychological Association. Maslow's motivational hierarchy. APA Dictionary of Psychology.
  4. Real Academia Española. Jerarquía. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la jerarquía de necesidades, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Autorrealización: el nivel superior del modelo de Maslow, referido al desarrollo pleno del potencial personal.
  • Conducta: comportamiento observable del individuo, objeto de estudio de la psicología y punto de partida de los modelos motivacionales.
  • Conductismo: corriente psicológica centrada en la conducta observable, frente a la que Maslow articuló su propuesta humanista.
  • Psicoanálisis: escuela fundada por Freud, una de las dos "fuerzas" frente a las cuales surgió la psicología humanista de Maslow.
  • Psicoterapia: conjunto de intervenciones psicológicas en las que la comprensión de las necesidades del paciente es un elemento central.
  • Pulsión: concepto psicoanalítico de fuerza motivacional interna, emparentado con la noción de necesidad en Maslow.
  • Instinto: patrón de conducta innato; Maslow revisó la teoría del instinto en relación con su modelo de necesidades.
  • Homeostasia: tendencia del organismo a mantener el equilibrio interno, concepto vinculado a las necesidades fisiológicas de la base del modelo.
  • Afrontamiento: estrategias mediante las cuales la persona gestiona situaciones de estrés derivadas de necesidades insatisfechas.
  • Adaptación social: proceso relacionado con las necesidades de pertenencia y reconocimiento del modelo de Maslow.

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