DICCIONARIO MÉDICO

Intubar

Intubar consiste en introducir un tubo dentro de un conducto del organismo. En la práctica médica el término alude casi siempre a la intubación de la vía respiratoria: la colocación de una sonda en la tráquea, a través de la boca o de la nariz, para mantener abierto el paso del aire hasta los pulmones. El verbo procede del latín y describe, de forma literal, la acción de meter un tubo. Existen también intubaciones del aparato digestivo, como la sonda que llega hasta el estómago.

Qué es intubar

Como verbo médico, intubar designa el acto de introducir un tubo o una sonda dentro de una estructura tubular del cuerpo. La palabra se forma con la preposición latina in (dentro) y el sustantivo tubus (tubo), de manera que su sentido literal, meter dentro un tubo, coincide casi por completo con su uso técnico. Cuando en un entorno clínico se habla de intubar sin más precisiones, se sobrentiende que el conducto es la vía aérea y que la finalidad es garantizar la entrada de aire.

El tubo recorre varias estructuras antes de alcanzar su destino. Desde la boca o la nariz, la sonda cruza la faringe y llega a la laringe, donde ha de sortear la epiglotis y atravesar el espacio que dejan las cuerdas vocales (la glotis) para asentarse por fin en la tráquea. Quien realiza la maniobra se ayuda de un laringoscopio, un instrumento provisto de luz que aparta la lengua y deja a la vista la entrada de la laringe.

Tipos de intubación

La clasificación más habitual atiende a la puerta de entrada. En la intubación orotraqueal el tubo se introduce por la boca; es la vía preferida en la mayor parte de las situaciones urgentes, sobre todo por su rapidez. La nasotraqueal utiliza en cambio una de las fosas nasales, y resulta práctica cuando la boca no está accesible o conviene dejarla despejada. Las dos terminan en el mismo lugar, la tráquea, motivo por el que se agrupan bajo el nombre común de intubación endotraqueal o traqueal.

No toda intubación se dirige al aparato respiratorio. La colocación de una sonda nasogástrica, que desciende por la nariz hasta el estómago, es también una forma de intubación, en este caso digestiva. El propósito cambia por completo. En lugar de conducir aire, la sonda sirve para administrar alimento o medicación, o para vaciar el contenido gástrico.

De la caña de Vesalio al laringoscopio

La idea de sostener la respiración con un tubo es más antigua de lo que suele suponerse. En 1542, el anatomista Andrés Vesalio introdujo una caña en la tráquea de un cordero y observó que podía mantener con vida al animal insuflando aire por ella, un ensayo que hoy leemos como el germen remoto de la ventilación artificial. Durante los tres siglos siguientes la técnica apenas salió del terreno experimental.

Hubo que esperar a 1878 para verla aplicada a un paciente: ese año el cirujano escocés William MacEwen administró anestesia a través de un tubo introducido por la boca hasta la tráquea, sin abrir el cuello. La visión directa de las cuerdas vocales, que convirtió la maniobra en algo reproducible, se debe a Chevalier Jackson, quien en 1913 difundió un laringoscopio con la fuente de luz en el extremo. Ya en el siglo XX, Ivan Magill diseñó las pinzas anguladas y la técnica de intubación por la nariz, y Robert Macintosh introdujo en 1943 la pala curva que sigue siendo la más empleada.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra intubar?

Del latín. Combina in, que significa dentro, y tubus, que significa tubo. El verbo se incorporó al vocabulario médico para nombrar con precisión una acción que antes se describía con rodeos: introducir una sonda en un conducto del cuerpo.

¿Es lo mismo intubar que hacer una traqueotomía?

No. Al intubar, el tubo entra por las vías naturales, la boca o la nariz, y baja hasta la tráquea sin cortar la piel. La traqueotomía abre en cambio un acceso directo a la tráquea mediante una incisión en el cuello. Una maniobra aprovecha los orificios que el cuerpo ya tiene; la otra crea uno nuevo.

¿Qué diferencia hay entre la intubación orotraqueal y la nasotraqueal?

La puerta de entrada. La orotraqueal pasa por la boca y la nasotraqueal por la nariz. La primera es la más rápida y la más frecuente; la segunda se reserva para los casos en que interesa mantener la boca libre.

¿Solo se intuba la vía respiratoria?

No siempre. También se habla de intubación cuando la sonda se introduce hasta el estómago, por ejemplo para alimentar a una persona que no puede tragar. El término conserva su sentido de introducir un tubo, sea cual sea el conducto.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Intubación endotraqueal. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003449.htm
  2. Revista Médica del Hospital General de México. Intubación endotraqueal: importancia de la presión del manguito sobre el epitelio traqueal. Elsevier. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-del-hospital-general-325
  3. Revista Chilena de Anestesia. Historia de la vía aérea y la intubación traqueal. Disponible en: https://revistachilenadeanestesia.cl
  4. Wikipedia. Historia de la intubación traqueal. Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_intubaci%C3%B3n_traqueal

Entradas relacionadas

  • Tráquea. Conducto que transporta el aire entre la laringe y los bronquios, destino habitual del tubo en la intubación respiratoria.
  • Laringe. Órgano situado entre la faringe y la tráquea que aloja las cuerdas vocales y sirve de paso obligado durante la maniobra.
  • Epiglotis. Lámina cartilaginosa que cubre la entrada de la laringe y que el laringoscopio debe apartar para exponer la glotis.
  • Ventilación mecánica. Sistema de asistencia respiratoria que en muchos casos se conecta al tubo tras la intubación de la tráquea.
  • Sonda nasogástrica. Tubo que se introduce por la nariz hasta el estómago, ejemplo de intubación del aparato digestivo.

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