DICCIONARIO MÉDICO
Interleucina-6 (IL-6)
La interleucina 6 (IL-6) es una de las citoquinas de acción más variada del organismo. La fabrican muchos tipos de células ante una infección o una lesión, y su firma más reconocible es poner en marcha la respuesta de fase aguda: el conjunto de cambios, entre ellos la fiebre, con que el cuerpo reacciona de forma global a la agresión. Actúa tanto encendiendo la inflamación como participando en su resolución. La IL-6 es una interleucina de una versatilidad notable. A diferencia de otras señales, que proceden de un puñado de células concretas, la IL-6 la producen los macrófagos, los fibroblastos, el músculo, el endotelio de los vasos y muchas otras estirpes. Esa diversidad de fuentes va aparejada a una diversidad de efectos: interviene en la inflamación, en la maduración de los linfocitos B hacia células productoras de anticuerpos, en la producción de células sanguíneas y hasta en el metabolismo. Su cometido más conocido tiene lugar en el hígado. Cuando la IL-6 llega a las células hepáticas, las obliga a fabricar un repertorio de proteínas de alarma, entre ellas la proteína C reactiva, que se emplea en la práctica clínica como indicador de inflamación. Es también uno de los mensajeros que actúan sobre el cerebro para elevar la temperatura, de modo que comparte con la IL-1 la responsabilidad de la fiebre. Este conjunto de reacciones se agrupa bajo el nombre de respuesta de fase aguda. La IL-6 tiene una particularidad que la distingue de casi todas sus parientes. Puede actuar de dos maneras. En la vía clásica se acopla a un receptor anclado en la membrana de la célula diana, presente sobre todo en el hígado y en algunos leucocitos, lo que produce efectos más bien reguladores. En la vía llamada trans-señalización, la IL-6 se une a una versión soluble de su receptor que flota en la sangre, y ese complejo puede activar prácticamente cualquier célula del cuerpo, incluidas las que carecen del receptor de membrana. Buena parte de los efectos inflamatorios de la IL-6 se atribuyen a esta segunda vía. Todas las variantes de señalización de la IL-6 confluyen en una misma proteína transmisora, la gp130, que da nombre a su familia. La comparten la IL-11 y otras citoquinas emparentadas. Este núcleo común explica que sus acciones se solapen y ha convertido a la IL-6 en una diana muy estudiada: bloquear su señal ha modificado el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas y se ha explorado en cuadros de inflamación desbordada. Es el conjunto de cambios con que el organismo responde de forma general a una infección o una lesión: fiebre, aumento de ciertas proteínas en sangre y movilización de defensas. La IL-6 es uno de sus principales disparadores, sobre todo por su acción sobre el hígado. Porque su producción en el hígado depende en gran medida de la IL-6, y su nivel en sangre sube con rapidez cuando hay inflamación. Sirve así de reflejo indirecto de la actividad de esta interleucina. No. Aunque su faceta inflamatoria es la más conocida, la IL-6 también participa en la regeneración de tejidos y en procesos metabólicos, e incluso el músculo la libera durante el ejercicio con efectos distintos de los inflamatorios.Qué es la interleucina 6
El disparador de la respuesta de fase aguda
Dos modos de enviar la señal
La familia de la gp130
Preguntas frecuentes
¿Qué es la respuesta de fase aguda?
¿Por qué se mide la proteína C reactiva?
¿La IL-6 solo provoca inflamación?
Referencias
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