DICCIONARIO MÉDICO
Interferon beta 1A
El interferón beta 1A es un inmunomodulador de la familia de los interferones, empleado en el tratamiento de la esclerosis múltiple. Es una glicoproteína obtenida en células de mamífero, con una secuencia de aminoácidos idéntica a la del interferón beta humano natural. Su código en la clasificación ATC es L03AB07. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Los interferones son proteínas que las células liberan de forma natural ante infecciones y otras señales de alarma. El interferón beta pertenece al grupo de los interferones de tipo I y, en el organismo, lo producen sobre todo los fibroblastos. La versión farmacológica denominada 1A reproduce esa molécula humana mediante ingeniería genética: el gen del interferón beta humano se introduce en células de ovario de hámster chino, que sintetizan y secretan la proteína. Al fabricarse en células de mamífero, el producto conserva la glicosilación, es decir, la cadena de azúcares que la proteína lleva unida en su estado natural. Esa cadena de azúcares es lo que separa al interferón beta 1A del interferón beta 1B. Ambos derivan del mismo gen humano, pero el 1B se fabrica en la bacteria Escherichia coli, que no glicosila las proteínas, y llega al mercado sin ese componente glucídico. La molécula de 1A es una glicoproteína de 166 aminoácidos con un único azúcar unido al residuo de asparagina 80, y un peso molecular en torno a los 22.500 dáltones. Su secuencia coincide, aminoácido por aminoácido, con la del interferón beta que fabrica el cuerpo humano. El azúcar unido a la proteína no es un adorno. La glicosilación aporta estabilidad a la molécula, mejora su solubilidad y reduce su tendencia a agregarse, es decir, a formar cúmulos que el organismo podría reconocer como extraños. Por eso, a igualdad de masa, el interferón beta 1A muestra una actividad específica más alta que el 1B y una menor propensión a generar respuestas inmunitarias no deseadas. La comparación entre ambas formas ayudó a demostrar, en su día, hasta qué punto una modificación aparentemente accesoria puede condicionar el comportamiento de un fármaco biológico. En la esclerosis múltiple, el sistema inmunitario ataca la vaina de mielina que recubre las fibras nerviosas del sistema nervioso central. El interferón beta interviene sobre ese proceso reduciendo la actividad inflamatoria. Se emplea en las formas de la enfermedad que cursan con brotes, donde disminuye la frecuencia de las recaídas y frena la progresión de la discapacidad. No corrige el daño ya establecido ni cura la enfermedad. En cómo se fabrican y, como consecuencia, en la molécula final. El 1A se produce en células de mamífero y conserva la glicosilación natural; el 1B se produce en la bacteria Escherichia coli, no está glicosilado y presenta pequeñas modificaciones en su secuencia. El 1A reproduce la proteína humana natural sin alteraciones en su cadena de aminoácidos. Porque las células de mamífero saben añadir azúcares a las proteínas del mismo modo que lo hacen las células humanas, algo que las bacterias no pueden hacer. Las células de ovario de hámster chino son un sistema de producción muy establecido en biotecnología para obtener proteínas glicosiladas idénticas o casi idénticas a las humanas. No. Reduce la frecuencia de los brotes y ayuda a retrasar la progresión de la discapacidad en las formas de la enfermedad que cursan con recaídas, pero no repara las lesiones ya presentes ni detiene la enfermedad de forma definitiva. Si desea ampliar información, puede consultar:Qué es el interferón beta 1A
Papel de la glicosilación
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia el interferón beta 1A del 1B?
¿Por qué se fabrica en células de hámster?
¿El interferón beta 1A cura la esclerosis múltiple?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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