DICCIONARIO MÉDICO
Inmunoglobulinas estimulantes del tiroides
Las inmunoglobulinas estimulantes del tiroides (TSI, por sus siglas en inglés) son autoanticuerpos que se unen al receptor de la TSH en la glándula tiroides y lo activan como si fueran la propia hormona, forzando una producción excesiva de hormonas tiroideas. Constituyen el marcador serológico de la enfermedad de Graves-Basedow, la causa más frecuente de hipertiroidismo autoinmune. Las inmunoglobulinas estimulantes del tiroides son autoanticuerpos: anticuerpos que, en lugar de dirigirse contra un agente externo, reconocen una estructura del propio organismo. En este caso, la diana es el receptor de la tirotropina (TSH), situado en la membrana de las células foliculares de la glándula tiroides. Pertenecen a la clase IgG. Su rasgo definitorio no es a qué se unen, sino lo que provocan al unirse: en vez de neutralizar o marcar para su destrucción, encienden el receptor. Por eso se las llama estimulantes. Son un ejemplo poco habitual de anticuerpo que no bloquea ni destruye, sino que ordena. El receptor de la TSH es una proteína de la superficie de las células tiroideas cuya función natural es captar la tirotropina que llega desde la hipófisis y traducir esa señal en la fabricación de tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). En condiciones normales, la hipófisis regula ese ritmo: si sobran hormonas tiroideas, reduce la TSH y el tiroides afloja. Las TSI rompen ese equilibrio. Al ocupar el receptor y activarlo, imitan a la TSH, pero con una diferencia decisiva: no responden al freno hipofisario. La hipófisis puede reducir su TSH a cero y, aun así, el receptor sigue estimulado por los anticuerpos. El resultado es una glándula que produce hormonas tiroideas sin descanso y un hipertiroidismo que se mantiene por sí solo. La información clínica sobre esa enfermedad se recoge en la ficha de hipertiroidismo de la Clínica Universidad de Navarra. Este autoanticuerpo aparece en la literatura con varias denominaciones, y conviene ordenarlas. TSI es la sigla inglesa de inmunoglobulina estimulante del tiroides. TRAb designa, de forma más amplia, a todos los anticuerpos contra el receptor de TSH, un grupo dentro del cual las TSI son la variedad estimulante. También se emplea la expresión anticuerpo antirreceptor de TSH. Hubo un nombre anterior. En 1956, mucho antes de conocerse su naturaleza exacta, se describió en la sangre de pacientes con Graves una sustancia que estimulaba el tiroides durante más tiempo que la propia TSH, y se la bautizó como estimulador tiroideo de acción prolongada, o LATS por sus siglas inglesas. Aquel enigmático factor resultó ser, años después, lo que hoy llamamos TSI. El nombre cayó en desuso; la observación, no. No todos los anticuerpos contra el receptor de TSH hacen lo mismo. Los estimulantes, las TSI propiamente dichas, activan el receptor y elevan la función tiroidea. Los bloqueantes ocupan ese mismo receptor sin encenderlo e impiden que la TSH acceda a él, con lo que la glándula queda frenada y aparece hipotiroidismo. Existe además una tercera variedad, los llamados neutros, que se unen sin alterar de forma clara la función. Una misma persona puede portar mezclas de anticuerpos estimulantes y bloqueantes, y la proporción entre ellos varía con el tiempo. Esa convivencia cambiante explica por qué algunos pacientes con enfermedad tiroidea autoinmune oscilan entre fases de exceso y de defecto de hormona. El equilibrio manda. Corresponde a la expresión inglesa thyroid-stimulating immunoglobulins, es decir, inmunoglobulinas estimulantes del tiroides. Alude precisamente a su efecto: son anticuerpos que estimulan la glándula. No exactamente. TRAb es el término general para cualquier anticuerpo dirigido contra el receptor de TSH, ya sea estimulante, bloqueante o neutro. Las TSI son el subgrupo estimulante, el responsable del hipertiroidismo de la enfermedad de Graves. En su blanco y en su significado. Los anticuerpos antiperoxidasa (anti-TPO) se dirigen contra una enzima del interior de la célula tiroidea y son muy frecuentes en la tiroiditis de Hashimoto, además de aparecer en un porcentaje de la población sana. Las TSI, en cambio, atacan el receptor de TSH, rara vez se detectan fuera de un contexto de Graves y, a diferencia de los anti-TPO, no dañan la glándula sino que la sobreactivan. No. Depende de dónde se unan y de qué hagan al hacerlo. Las variedades estimulantes elevan la función tiroidea; las bloqueantes la reducen y pueden causar hipotiroidismo; otras se limitan a acompañar el proceso sin un efecto funcional claro.Qué son las inmunoglobulinas estimulantes del tiroides
Cómo actúan sobre el receptor de TSH
Distintos nombres para el mismo anticuerpo
Anticuerpos estimulantes, bloqueantes y neutros
Preguntas frecuentes
Qué significa la sigla TSI
Es lo mismo TSI que TRAb
En qué se diferencian de los anticuerpos anti-TPO
Todos los anticuerpos contra el tiroides producen hipertiroidismo
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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