DICCIONARIO MÉDICO
Incontinencia de orina por vejiga neurógena
La incontinencia de orina por vejiga neurógena es la pérdida involuntaria que aparece cuando una lesión del sistema nervioso altera el control de la vejiga. Los nervios que deberían coordinar el llenado y el vaciado dejan de hacerlo bien, y la orina se escapa. Según el punto y el alcance de la lesión, ese escape adopta formas distintas. Guardar la orina y expulsarla en el momento oportuno exige un diálogo constante entre la vejiga, sus esfínteres y el sistema nervioso. El cerebro y la médula espinal reciben la información del grado de llenado y devuelven las órdenes de contraer o relajar. Cuando una enfermedad o una lesión rompe ese circuito, la vejiga se vuelve neurógena, es decir, de comportamiento gobernado por el fallo nervioso y no por la voluntad. El adjetivo lo explica todo. Neurógena se forma con el griego neûron, "nervio", y el elemento -geno, "que tiene su origen en". Nombra, por tanto, a la vejiga cuyo problema nace en el nervio, no en el propio órgano. La incontinencia es aquí la manifestación de ese trastorno de fondo, una de las formas que adopta la incontinencia de orina. La vejiga neurógena se presenta de dos maneras casi opuestas. En la forma flácida, el músculo vesical no se contrae, el depósito se llena sin apenas aumentar su presión y termina rebosando; suele deberse a lesiones de los nervios periféricos o de los segmentos bajos de la médula. En la forma espástica, la vejiga se contrae por su cuenta, con un volumen normal o pequeño, y provoca escapes bruscos precedidos de urgencia; aparece cuando la lesión asienta por encima, en la médula alta o en el cerebro. A ese doble patrón se suma a veces un tercer problema, la falta de coordinación entre la vejiga y su esfínter, de modo que ambos se contraen a la vez en lugar de alternarse. La consecuencia de la forma flácida enlaza de manera directa con la incontinencia de orina por rebosamiento, ya que una vejiga que no se vacía acaba desbordándose. Cualquier proceso que dañe las vías nerviosas del control urinario puede dejar la vejiga neurógena. Entre los más frecuentes figuran las lesiones de la médula por traumatismo, la espina bífida, el ictus, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson y la neuropatía asociada a la diabetes. También la cirugía de la pelvis puede lesionar los nervios que llegan a la vejiga. El tipo de incontinencia resultante depende menos de la enfermedad concreta que del nivel al que se ha interrumpido el circuito. Que tiene su origen en el sistema nervioso. Aplicado a la vejiga, señala que el fallo no está en el órgano, sino en los nervios que lo gobiernan. No. Depende del nivel de la lesión. Una lesión baja tiende a dejar la vejiga flácida, con escapes por rebosamiento, mientras que una lesión alta la vuelve espástica, con pérdidas bruscas y sensación de urgencia. Por eso dos personas con vejiga neurógena pueden presentar cuadros muy diferentes. No. Es la consecuencia urinaria de otra enfermedad o lesión que afecta al sistema nervioso. No siempre se traduce en pérdidas. En ocasiones el problema dominante es el contrario, la incapacidad de vaciar la vejiga y la retención de orina. Incontinencia y retención son las dos caras de un mismo trastorno del control nervioso. Consulte también la información clínica sobre la incontinencia urinaria Si busca información sobre las causas, los tipos y las opciones de tratamiento de la pérdida de orina, puede consultar la página sobre la incontinencia urinaria elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la incontinencia por vejiga neurógena
Dos comportamientos según el nivel de la lesión
Qué lesiones la originan
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir "neurógena"?
¿Produce siempre el mismo tipo de incontinencia?
¿Es una enfermedad por sí sola?
¿La vejiga neurógena solo causa incontinencia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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