DICCIONARIO MÉDICO
IMAO
Los IMAO son un grupo de fármacos que actúan bloqueando la monoaminooxidasa, la enzima encargada de descomponer ciertos neurotransmisores en el cerebro. Al frenar esa degradación, aumentan la disponibilidad de sustancias como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. Constituyeron la primera familia de antidepresivos que llegó a la práctica clínica. IMAO es la sigla de inhibidores de la monoaminooxidasa. El nombre describe su acción con exactitud: inhiben, esto es, frenan, la actividad de la enzima monoaminooxidasa. Dicha enzima se ocupa de descomponer las monoaminas, un conjunto de neurotransmisores entre los que se cuentan la serotonina, la noradrenalina y la dopamina. Cuando la enzima queda bloqueada, esas monoaminas no se degradan al ritmo habitual y su concentración sube. De ese aumento deriva su empleo como antidepresivos, ya que en algunos cuadros depresivos la disponibilidad de estos neurotransmisores se encuentra reducida. La monoaminooxidasa se sitúa en las mitocondrias de las terminaciones nerviosas, y también en órganos como el hígado y el intestino. No es una única enzima, sino que se presenta en dos variantes, denominadas MAO-A y MAO-B, que no procesan las mismas sustancias. La MAO-A se encarga sobre todo de la serotonina y la noradrenalina, dos monoaminas muy ligadas al estado de ánimo. La MAO-B interviene en mayor medida sobre la dopamina. De esa diferencia depende el efecto predominante de cada tipo de IMAO, según cuál de las dos formas de la enzima quede inhibida. Los IMAO nacieron casi por casualidad. En la década de 1950, un medicamento empleado contra la tuberculosis, la iproniazida, mostró un efecto inesperado: mejoraba el ánimo de los enfermos. Al descubrirse que ese efecto se debía a la inhibición de la monoaminooxidasa, se abrió el camino a toda una familia de antidepresivos. Fueron los primeros eficaces. Tras la iproniazida llegaron otros compuestos de acción parecida, como la fenelzina, la isocarboxazida y la tranilcipromina. Su aparición coincidió en el tiempo con la de los primeros antidepresivos de otra clase, los tricíclicos, de modo que hacia finales de los años cincuenta existían ya dos familias de fármacos frente a la depresión. Bajo la misma sigla conviven fármacos de comportamiento distinto, según sobre qué forma de la enzima actúen y de qué modo. Los IMAO clásicos son irreversibles y no selectivos: bloquean a la vez la MAO-A y la MAO-B, y lo hacen de forma duradera, de manera que la enzima tarda semanas en recuperar su actividad. La iproniazida, la fenelzina o la tranilcipromina pertenecen a este grupo. Con posterioridad se desarrollaron opciones más selectivas. Entre los inhibidores reversibles de la MAO-A destaca la moclobemida. Entre los selectivos de la MAO-B figura la selegilina, que se utiliza en la enfermedad de Parkinson por su relación con el metabolismo de la dopamina. Esta segunda generación buscaba una acción más acotada sobre la enzima. La monoaminooxidasa no solo descompone las monoaminas del propio organismo. También metaboliza la tiramina, una sustancia que llega con algunos alimentos. Cuando un IMAO clásico inhibe la enzima de manera amplia, la tiramina de la dieta deja de eliminarse con normalidad y puede acumularse. Este fenómeno se describió de forma clásica como reacción del queso, porque el queso curado contiene mucha tiramina. Fue precisamente uno de los motivos que empujaron a desarrollar fármacos más selectivos y reversibles, con un perfil de interacción diferente al de los primeros IMAO. La sigla corresponde a inhibidores de la monoaminooxidasa, que es la enzima cuya actividad frenan estos fármacos. Al hacerlo, aumentan los niveles de varios neurotransmisores. Sí. Inauguraron el abordaje farmacológico de la depresión en los años cincuenta, a raíz del hallazgo casual con la iproniazida, un medicamento antituberculoso. Existen diferencias notables entre ellos. Los clásicos bloquean la enzima de forma irreversible y no selectiva, mientras que los más recientes actúan solo sobre una de sus dos formas y de manera reversible, lo que cambia su comportamiento. Porque la enzima que inhiben también degrada la tiramina, una sustancia presente en alimentos como el queso curado. Al frenarse su eliminación, la tiramina puede acumularse, un fenómeno conocido como reacción del queso.Qué significan las siglas IMAO
La enzima y sus dos formas
Origen histórico
Tipos de IMAO
La relación con la tiramina
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir IMAO?
¿Fueron los primeros antidepresivos?
¿Todos los IMAO actúan igual?
¿Por qué se asocian a ciertos alimentos?
Referencias
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