DICCIONARIO MÉDICO
Id
En la teoría psicoanalítica, el id, más conocido en español como "ello", es una de las tres instancias en que Sigmund Freud dividió el aparato psíquico, junto al yo y el superyó. Representa la parte más primitiva e inconsciente de la mente, la sede de los impulsos y deseos que buscan satisfacerse sin más. El id es, en el modelo de Freud, el reservorio de las pulsiones: la energía instintiva que empuja al ser humano desde dentro. No conoce la lógica ni el paso del tiempo, ignora la realidad exterior y se rige por un único criterio, el principio del placer, que reclama la descarga inmediata de la tensión. Todo lo que contiene es inconsciente. Ahí residen, según esta teoría, los instintos básicos, tanto los ligados a la conservación y la vida como los de signo agresivo. Frente a ese fondo pulsional, el yo (o ego) actúa como mediador: intenta satisfacer las demandas del id de un modo compatible con la realidad y con las normas. El superyó, tercera instancia, encarna la conciencia moral y los ideales aprendidos. Freud ilustró la relación entre el yo y el id con una imagen que se hizo célebre: la del jinete que debe gobernar a un caballo mucho más fuerte que él, y que no siempre logra llevarlo adonde quiere. Freud no escribió "id". En alemán habló de das Es, literalmente "el eso", un término que había tomado del médico Georg Groddeck. Cuando su traductor al inglés, James Strachey, vertió la obra freudiana, eligió una palabra latina para nombrar esa instancia: id, el pronombre neutro que significa "ello" o "eso". Con el mismo criterio latinizó "el yo" como ego y "el superyó" como superego. En los textos en español suele emplearse "ello", aunque las formas latinas id, ego y superego circulan también. El concepto pertenece a lo que se conoce como la segunda tópica freudiana, o modelo estructural del aparato psíquico, presentado en 1923 en la obra El yo y el ello. Sustituyó, sin anularla, a una primera descripción que dividía la mente en consciente, preconsciente e inconsciente. El nuevo esquema permitía explicar algo que el anterior no resolvía bien: que buena parte del propio yo, y no solo el id, funciona también fuera de la conciencia. La coincidencia de nombre despista. En dermatología existe una "reacción id", también llamada dermatofítide o autoeczematización, que es una erupción cutánea a distancia provocada por una infección o inflamación en otro punto del cuerpo. No guarda ninguna relación con el ello del psicoanálisis: se trata de dos términos idénticos en la grafía y ajenos en el significado. Sí. "Id" es la forma latina y "ello" la traducción española habitual del mismo concepto freudiano, el alemán das Es. El id alberga las pulsiones y busca el placer inmediato sin atender a la realidad. El yo negocia entre esos impulsos y el mundo. El superyó aporta la instancia moral, lo que se debe y no se debe hacer. Los tres interactúan de forma constante. Freud lo formuló en 1923, en El yo y el ello, la obra donde presentó su modelo estructural de la mente. El modelo pertenece a la tradición psicoanalítica y ha recibido críticas desde otras corrientes de la psicología. Conserva un peso notable en la historia de las ideas sobre la mente y en el vocabulario cultural, donde términos como "ego" siguen muy vivos.Qué es el id
Por qué se llama "id"
El id en el modelo de Freud
No confundir con la "reacción id" de la piel
Preguntas frecuentes
¿Id y ello son lo mismo?
¿Qué diferencia al id del yo y del superyó?
¿De qué año es el concepto?
¿Sigue vigente esta teoría?
Referencias
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